Los niños tienen de manera rápida el “click”, los grandes desafíos de las familias

LA “DIFÍCIL” TAREA DE ENSEÑAR A LOS NIÑOS A LIDIAR CON SUS FRUSTRACIONES EN UNA ERA DIGITAL EN LA QUE TODO LO TIENEN A SU “ALCANCE”*

En una era cada vez más digital, como vamos presenciando día tras día, la gratificación se vuelve cada vez más “instantánea”: desde edades cada vez más tempranas, los niños tienen de manera rápida, accesible y en cuestión de segundos o de un “click”, lo que desean. En ese sentido, uno de los grandes desafíos que se nos presenta a las familias, educadores y profesionales de la salud es acompañar a los niños a que desarrollen, entre otras tantas habilidades, la capacidad de autocontrol.

Si bien en este contexto, más teniendo presente que en la primera infancia los niños viven bajo el “principio de placer” (quieren hacer los que les traiga bienestar y placer en el momento presente), muchas veces puede resultarnos difícil enseñarles a posponer gratificaciones inmediatas; lidiar con sus propias frustraciones y controlar sus impulsos, es importante comprender que seremos nosotros, los que tendremos que tomar las riendas de este camino y prepararnos con información y con herramientas para acompañarlos en el desarrollo del autocontrol de la mejor manera posible.

Según Daniel Goleman, un alto nivel de autocontrol no sólo predice mejores calificaciones sino también un buen equilibrio emocional, mejores destrezas interpersonales, sentido de seguridad y adaptabilidad en los niños. En este sentido, cuantas más experiencias les propiciamos a los niños para que puedan entrenar y ejercitar el desarrollo de dicha capacidad, mayores recursos tendrán no solo en su presente sino también para su vida adulta.

¿Y cómo podemos ayudarlos a desarrollar esta capacidad?

Existen diversas estrategias para ayudar a los niños a desarrollar la capacidad de autocontrol. Lo importante es que cada niño encuentre, con la ayuda de sus adultos referentes, cuales son las que más les resulten efectivas. Algunas pueden ser: respirar profundamente (existen muchas técnicas de respiración y relajación que podemos implementar para ayudarlos); contar hasta 10 o beber lentamente un vaso de agua.

Como todo aprendizaje en la vida, requiere de entrenamiento, práctica, y, por sobre todo de mucha paciencia y contención por parte de nosotros. Los niños están constantemente aprendiendo y su cerebro está en pleno desarrollo, por lo que la actitud y el rol que asumamos en esos momentos, serán clave para cultivar en ellos las competencias y habilidades que las acompañarán toda su vida.

*(Extraído del Libro “EMOCIONADAMENTE de la Lic. Ma. Laura Lezaeta y Gastón Vilalta @juegologia creadores de recursos y métodos para que los niños aprendan a gestionar las emociones mediante el juego)