La historia de Gorostiaga la calle del barrio de Colegiales

Gorostiaga tiene una extensión de solamente una cuadra en el barrio de Colegiales, pero es suficiente para haberse convertido en una de los grandes joyas del barrio, gracias a su arquitectura, armonia y estilo, únicos en el barrio.

¿Quién fue Gorostiaga?

La historiografía oficial argentina considera que el «padre» de la Constitución Nacional fue Juan Bautista Alberdi. Sin embargo una considerable corriente revisionista considera que todo el texto constitucional sancionado en 1853 fue redactado por Gorostiaga, mientras que la influencia de Alberdi fue nula.

Designado por el caudillo Manuel Taboada como convencional constituyente por la provincia de Santiago del Estero el 9 de agosto de 1852, José Benjamín Gorostiaga tuvo una relevante participación en el Congreso Constituyente que sancionó la Constitución federal en 1853.

La historiografía oficial argentina considera que el «padre» de la Constitución Nacional fue Juan Bautista Alberdi. Sin embargo una considerable corriente revisionista considera que todo el texto constitucional sancionado en 1853 fue redactado por Gorostiaga, mientras que la influencia de Alberdi fue nula.1​

Designado por el caudillo Manuel Taboada como convencional constituyente por la provincia de Santiago del Estero el 9 de agosto de 1852, José Benjamín Gorostiaga tuvo una relevante participación en el Congreso Constituyente que sancionó la Constitución federal en 1853.

Gorostiaga era un abogado destacado cuando inició su carrera política, inmediatamente después de la caída de Juan Manuel de Rosas, siendo designado en 1852 ministro de Hacienda de la provincia de Buenos Aires por el gobernador Vicente López y Planes. Simultáneamente se acerca al presidente de la Confederación Argentina Justo José de Urquiza, -a la que Buenos Aires no pertenecía- desempeñándose como asesor y ese mismo año fue designado por el caudillo Manuel Taboada como convencional constituyente de su provincia, desempeñando un papel decisivo en la redacción de la primera constitución argentina sancionada en 1853.

En 1853 el presidente Justo José de Urquiza lo envió para ajustar los tratados de libre navegación de los ríos interiores con Inglaterra, Estados Unidos y Francia y a su regreso asumió como ministro del Interior de la Confederación.

En octubre de 1854 se radicó en la ciudad de Buenos Aires bajo el liderazgo de Bartolomé Mitre, fundador del Partido Nacionalista, en la corriente política de la provincia de Buenos Aires conocida en la época como «mitrismo», opositora al «autonomismo» o «alsinismo».

Gorostiaga volvió a ser designado convencional constituyente por la provincia de Santiago del Estero en 1860, para integrar el cuerpo que redactó la reforma constitucional mediante la cual Buenos Aires se integró a la federación argentina, abriendo la puerta para el triunfo electoral que llevó al líder porteño Bartolomé Mitre a la presidencia de la Nación.

En 1865 el presidente Mitre, con acuerdo del Senado, lo nombró ministro de la Corte Suprema de Justicia, pero Gorostiaga renunció tres años después para ser elegido diputado nacional en las elecciones de 1868, que llevaron a Domingo Faustino Sarmiento a la presidencia. Sarmiento lo designó entonces como su ministro de Hacienda y en 1871, nuevamente como miembro de la Corte Suprema, resultando elegido su presidente en 1877, reemplazando a Salvador María del Carril. Como juez supremo, postergó la jurisprudencia nacional por la aplicación de los fallos de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, renovando la práctica judicial argentina.

Gorostiaga desempeñó un papel político decisivo en ocasión de la insurrección armada de la provincia de Buenos Aires, liderada por Carlos Tejedor, cuando el Congreso de la Nación dispuso federalizar la ciudad de Buenos Aires, en el verano de 1879-1880. La intervención del presidente de la Corte como mediador evitó la guerra civil.

En 1885, siendo aún presidente de la Corte Suprema, el partido Unión Católica liderado por Pedro Goyena, José Manuel Estrada y la familia Frías (sus parientes), apoyado también por Bartolomé Mitre, le ofreció la candidatura presidencial en las elecciones a realizarse ese mismo año, en oposición al candidato roquista Miguel Ángel Juárez Celman. Gorostiaga aceptó la candidatura, pero la retiró poco antes del cierre de la campaña, cuando la mayoría de los gobernadores habían expresado su apoyo al candidato oficial y el hostigamiento violento del roquismo contra la oposición se hizo irresistible.

Dos años después, Juárez Celman, ya elegido presidente, presionó hasta obtener la renuncia de Gorostiaga a la Corte Suprema.

Fue también director de varias empresas concesionarias de servicios públicos, así como coredactor del Código de Comercio.

En 1890, ya fuera de la Corte, fue uno de los fundadores de la Unión Cívica, una alianza de corrientes opositoras al roquismo, en la que se destacaban Bartolomé Mitre, Leandro Alem, Pedro Goyena, José Manuel Estrada, Aristóbulo del Valle y Bernardo de Irigoyen, entre otros. Como líder de la Unión Cívica fue parte de la Junta Consultiva que comandó la Revolución del 90, un sangriento levantamiento cívico-militar contra el gobierno de Juárez Celman, que fracasó, pero obligó al presidente a renunciar.

A mediados de 1891 la Unión Cívica se dividió en dos: el sector liderado por Mitre formó la Unión Cívica Nacional y el sector liderado por Alem formó la Unión Cívica Radical. Pocos meses después moría Gorostiaga.

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