La Catedral Metropolitana se prepara para despedir a Francisco: misa homenaje en Buenos Aires
En la madrugada del viernes comenzaron los preparativos en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires para una misa que se celebrará el sábado 26 de abril a las 10 de la mañana, en honor al papa Francisco. La ceremonia será encabezada por el arzobispo Jorge García Cuerva y coincide con el funeral oficial que tendrá lugar en Roma, marcando un gesto simbólico de despedida nacional a Jorge Mario Bergoglio, el primer papa argentino de la historia.
Una despedida porteña al pastor del mundo
Mientras en Roma se organiza el adiós al Papa Francisco, en Buenos Aires —su tierra natal— los operativos comenzaron antes del amanecer. Vallas, cortes de tránsito y una sensación de recogimiento invadieron el entorno de la Catedral Metropolitana, ubicada en la intersección simbólica de la historia y el presente argentino: calle Bolívar, entre Hipólito Yrigoyen y Rivadavia.
La misa, prevista para este sábado a las 10:00, será presidida por Jorge Ignacio García Cuerva, actual Arzobispo de Buenos Aires, quien invitó a la comunidad a despedir espiritualmente a quien fuera «su pastor y su vecino», como muchos recuerdan aún hoy al cardenal Bergoglio caminando por las calles de Flores con la sencillez de los grandes.
La Catedral Metropolitana: un templo de historia y poder
La Catedral Metropolitana de Buenos Aires, ubicada frente a la Plaza de Mayo, es mucho más que un edificio religioso. Su historia arranca en el siglo XVI, pero el edificio actual —construido en estilo neoclásico, con un pórtico de doce columnas corintias que evoca un templo griego— se terminó recién en el siglo XIX.
Dentro de la Catedral descansan los restos del General José de San Martín, padre de la patria, escoltado por la Guardia de Granaderos. Este detalle no es menor: la Catedral no solo es un sitio de fe, sino también un altar del alma nacional.
Durante décadas, la Catedral ha sido testigo de eventos religiosos, políticos y sociales: desde misas de Estado hasta protestas silenciosas. Pero entre todas esas historias, hay una que resuena con fuerza en estos días: la de Jorge Mario Bergoglio.
Bergoglio, de párroco a Papa
Antes de ser Francisco, Jorge Bergoglio fue arzobispo de Buenos Aires entre 1998 y 2013, y su sede era precisamente esta Catedral. Allí celebró misas por desaparecidos, lavó los pies de personas sin techo en Jueves Santos, y sostuvo con firmeza una postura austera y pastoral, muy lejos de los oropeles vaticanos.
Fue en esa Catedral donde, en silencio, escuchaba confesiones, donde caminaba sin guardaespaldas, y donde muchos lo recuerdan por su homilía contra la corrupción, la miseria y la falta de misericordia. Desde ese altar partió al mundo, y al mundo volvió convertido en Francisco, el Papa del fin del mundo, como él mismo se definió.
Una misa cargada de simbolismo
La misa de este sábado será más que un acto litúrgico. Será, en palabras del propio García Cuerva, «un puente entre Roma y Buenos Aires, entre el cielo y la tierra, entre el pastor y su pueblo». Se espera una gran afluencia de fieles, entre ellos religiosos, diplomáticos, políticos, estudiantes de teología, y sobre todo, miles de ciudadanos que lo vieron caminar entre ellos, sin sotana ni trono.
Además, se prevé una cobertura en vivo por medios nacionales y pantallas gigantes en la Plaza de Mayo. El Gobierno de la Ciudad dispuso el corte total de la calle Bolívar, entre Hipólito Yrigoyen y Rivadavia, y de la Av. de Mayo, entre Bolívar y Chacabuco.
Francisco, el legado que queda
Muchos dirán que se va un papa, pero en realidad queda una figura que marcó con fuego el siglo XXI. Crítico del capitalismo salvaje, enemigo del clericalismo, defensor de los migrantes, y promotor de la fraternidad universal, Francisco será recordado como un Papa que habló bajito, pero movió estructuras que llevaban siglos en silencio.
Y Buenos Aires, su ciudad, lo despedirá como él mismo lo hubiera querido: sin espectáculo, sin vanidad, con un rezo profundo y una lágrima en silencio.
¿Vas a ir a la misa en la Catedral? ¿Qué recordás de Bergoglio antes de ser Papa?