Mezzetta: Una bomba de muzza y cebolla en la frontera con Colegiales

Una bomba de muzza y cebolla en la frontera con Colegiales
La fugazzeta de 1,2 kilos de muzzarella que sigue enamorando a los porteños

En la esquina donde se cruzan los ecos de Villa Ortúzar y el pulso de Colegiales, hay una fila que nunca miente. Sobre Álvarez Thomas al 1300, a metros de las legendarias ocho esquinas, se cuece una historia de muzzarella derretida y cebolla rehogada que desde 1939 atrapa a generaciones con un aroma que no se olvida.

Hablamos, claro, de la fugazzeta de La Mezzetta, una institución porteña que no necesita ni sillas ni mozos para demostrar lo que vale. Basta una barra, una porción, y la boca abierta de quien prueba por primera vez esa masa espesa, con queso brotando como lava blanca entre capas de cebolla dulzona.

¿Por qué todos hablan de esta fugazzeta?
Porque es una exageración deliciosa: 1.2 kilos de muzzarella por pizza, más de kilo y medio total con la cebolla y la masa. Un disparate que se sirve al paso, de parado, con servilleta en mano y una sonrisa inevitable en la cara. Y sí, hay vino fino y moscato para los nostálgicos, aunque no haya mesas.

La pizza al corte reina. Pero si el plan es llevar, la modalidad pre-cocida también tiene sus adeptos: se ofrece en tamaño grande (8 porciones) o chica (4 porciones), ideal para repartir entre familia o amigos… o para comérsela solo en un rapto de debilidad feliz.

¿Cuánto cuesta la tentación?
A junio de 2025, los precios en La Mezzetta son los siguientes:

Fugazzeta al corte (porción): $3.200

Fugazzeta grande pre-cocida (8 porciones): $25.000

Fugazzeta chica pre-cocida (4 porciones): $19.600

Muzzarella grande: $19.000

Empanadas (jamón y queso o carne): $1.800 c/u

Una experiencia contundente que, aunque más cara que en otros tiempos, sigue teniendo la mística de lo auténtico.

¿Un paseo a Colegiales con pizza incluida?
Para los vecinos de Colegiales, cruzarse a La Mezzetta es casi un ritual. Muchos lo hacen cada fin de semana. Otros eligen la precocida para los domingos en casa. Lo cierto es que esta pizza no es solo comida: es identidad, es barrio, es Buenos Aires en su expresión más calórica y emocional.

¿Vos ya la probaste? ¿Creés que sigue siendo la mejor fugazzeta de la ciudad? ¿Tenés otra favorita en Colegiales que le pueda hacer sombra? Contanos tu experiencia.