Marcelo Tinelli embargado: Con suerte que creyó que nunca le iban a tocar el timbre
¿Será justicia o solo una anécdota más en la novela de los garcas ilustres?
¿Es Tinelli el reflejo de un sistema que premia al que garca, o simplemente otro capítulo de nuestra tragicomedia nacional?
En el barrio ya lo sabemos: el que juega con la guita ajena termina con la soga al cuello. Esta vez, la Justicia intimó a Marcelo Tinelli a pagar casi dos millones de dólares por deudas contraídas durante su paso como dirigente de San Lorenzo. El tipo que se creía impune ahora tiene que rendir cuentas.
El documento judicial no deja margen para la especulación: “Mandamiento de intimación de pago, embargo y citación de remate”. Así arranca la pesadilla financiera de un histórico de la tevé que, mientras vos comprabas yerba en cuotas, él cerraba operaciones en dólares para traer jugadores como si fuera jeque.
La deuda asciende a USD 1.149.339,90, más otros USD 100.000 en intereses y costas. Todo por una aseguradora que quedó mirando el cielo cuando San Lorenzo no pagó, y le tocó reclamarle al garante: sí, Marcelo Hugo.
Del bajo flores al bajón financiero
Según contó la panelista Angie Balbiani en Puro Show, el conflicto viene de larga data:
“Lo hacen hacia Tinelli porque era el garante. Y justo ahora que vendió su casa en zona top, se activó el embargo. Lo peor es que el club sigue con problemas.”
Y sí. En tiempos donde medio país vive ajustado, que alguien se la haya pasado tirando dólares al viento durante la pandemia ya no cae simpático. Compraba jugadores como si la inflación no existiera y como si el dólar oficial no fuera una ficción barata.
Los fantasmas del Bailando también lo persiguen
Como si fuera poco, Tinelli ya venía recibiendo críticas por deudas con elencos y artistas del Bailando. Florencia Peña, Luisa Albinoni y otros se quejaron públicamente por la falta de pago. Parece que el show sigue… pero los sueldos no.
Lo que empezó como un problemita deportivo, terminó como un muestrario de irresponsabilidad empresarial. Tinelli fue ídolo de multitudes, sí. Pero también fue patrón de estancia con corbata de diseñador: apretaba manos, cerraba contratos, y cuando llegaban los vencimientos… desaparecía como si fuera parte del decorado.
Colegiales ya conoce a este tipo de personaje
No nos vengan con que esto es «normal en el fútbol». Acá en el barrio conocemos esa lógica de «juego con la tuya y si sale mal, que se joda otro». El tipo que se hace el amigo del pueblo, pero cuando hay que ponerla, se borra. El mismo que se sacaba selfies con los vecinos y que ahora se esconde detrás de abogados.
Y ojo, no es odio, es memoria. Porque cuando la Justicia le cae a un pibe de la esquina por deberle a la tarjeta, no hay panelista que lo defienda. Pero cuando cae sobre uno de estos “próceres del rating”, se habla de “mala suerte”.
¿Garca o ídolo? Vos decidís.
En Colegiales, como en tantos otros barrios, aprendimos a distinguir al verdadero laburante del que se hace el canchero con lo ajeno. A Marcelo lo vimos desde Videomatch hasta La Liga, pero parece que el único partido que no supo jugar fue el del respeto por los demás.
