El lunes 24 de agosto, día del nacimiento de Jorge Luis Borges, Jairo será la voz invitada de un homenaje sinfónico-coral en el Auditorio Nacional del Palacio Libertad. La entrada es libre y gratuita.
Borges no fue solamente un escritor de bibliotecas, laberintos, cuchilleros y espejos: también fue una voz profundamente musical, atravesada por la milonga, el tango, la memoria criolla y una Buenos Aires que todavía respira en cada esquina antigua. Esa dimensión llegará al escenario el lunes 24 de agosto, a las 20, cuando la Orquesta Nacional de Música Argentina “Juan de Dios Filiberto” y el Coro Polifónico Nacional presenten Jairo canta a Borges, un concierto concebido como homenaje al autor en el día de su cumpleaños.
Con dirección del maestro Ezequiel Silberstein y la participación de Jairo como solista invitado, la propuesta reunirá canciones inspiradas en poemas y textos de Borges que fueron musicalizados por figuras fundamentales de la música argentina, entre ellas Ástor Piazzolla, Carlos Guastavino, Eladia Blázquez, Gustavo “Cuchi” Leguizamón, Eduardo Falú, Rodolfo Mederos y el propio Jairo. Los arreglos orquestales estarán a cargo de Guillermo Cardozo Ocampo, mientras que Pablo Motta realizará los arreglos corales.
El programa no busca convertir a Borges en una estampita solemne ni en una excursión escolar por la literatura. La apuesta va por otro lado: recuperar la potencia oral de sus versos, su relación con el tango y esa forma muy porteña de pensar la muerte, el coraje, el barrio y el tiempo. Sonarán obras como Milonga de dos hermanos, Jacinto Chiclana, El títere, Milonga de Calandria, Hombre de antigua fe, La lluvia sucede en el pasado y No hay cosa como la muerte, dentro de un recorrido que mezcla tradición popular, música académica y poesía argentina.
Para quienes vivimos la ciudad desde barrios como Colegiales, donde todavía hay casas bajas, clubes, viejas veredas y una vida barrial que resiste la velocidad de la avenida, Borges sigue siendo menos una estatua que una conversación pendiente. Su Buenos Aires no era una postal prolija: era un territorio de memorias familiares, arrabales, compadritos, patios, bibliotecas y destinos cruzados. Escuchar esos poemas puestos en música permite volver a ese mundo sin necesidad de disfrazarlo de nostalgia.
Jairo, nacido como Mario Rubén González en Cruz del Eje, Córdoba, tiene una trayectoria particularmente vinculada con la palabra poética. A lo largo de su carrera musicalizó e interpretó textos de Jorge Luis Borges, María Elena Walsh, Mario Benedetti, Paul Éluard y Mario Trejo, además de trabajar junto a Daniel Salzano, Horacio Ferrer y Charles Aznavour. Con cerca de ochocientas canciones grabadas en cinco idiomas y una carrera consolidada tanto en América como en Europa, su voz aparece como un puente natural entre la canción popular y la densidad literaria.
La Orquesta Nacional de Música Argentina “Juan de Dios Filiberto”, fundada en 1932 por el autor de Caminito, sostiene desde hace décadas una tarea central en la difusión de la música argentina y latinoamericana, desde el tango y el folklore hasta las obras académicas contemporáneas. A su vez, el Coro Polifónico Nacional, creado formalmente en 1967, aporta la dimensión colectiva de una celebración que no se agota en un cantante ni en un escritor: habla de una cultura que se vuelve viva cuando se comparte.
La cita será en el Auditorio Nacional I del Palacio Libertad, ubicado en Sarmiento 151, en el centro porteño. La entrada es libre y gratuita, por lo que conviene llegar con anticipación. Una buena oportunidad para salir de la rutina, escuchar a Borges sin solemnidad de mausoleo y recordar que la cultura argentina, cuando está bien hecha, todavía sabe juntar poesía, música y barrio en una misma noche.