La feria del mate cerró dos jornadas en Palermo con degustaciones, propuestas de productores y una convocatoria que coincidió con el Día de la Madre. Los organizadores destacaron la respuesta del público y el balance comercial.
Para Colegiales Noticias
El mate tiene algo que pocas bebidas consiguen: convierte cualquier lugar en un punto de encuentro. Durante el sábado 17 y el domingo 18 de octubre, esa costumbre cotidiana tomó dimensión de exposición en La Rural. MATEAR 2026 recibió a más de 20.000 visitantes, según informó el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), que organizó el encuentro junto con La Rural S.A. La convocatoria reunió a consumidores, empresas y productores alrededor de una tradición que también busca nuevos mercados.
Una feria para descubrir qué hay detrás de cada paquete
La propuesta permitió acercarse a un universo bastante más amplio que la elección habitual frente a la góndola. La programación anunciada incluyó 77 marcas de yerba mate, degustaciones y charlas sobre sabores, rituales de consumo e industria. El Pabellón Ocre fue el escenario de ese recorrido, que combinó la posibilidad de probar productos con el contacto directo entre el público y quienes los elaboran.
Para el consumidor, una feria de estas características ofrece una ventaja concreta: preguntar, comparar y descubrir antes de comprar. Para pequeños emprendimientos y cooperativas, representa una oportunidad de explicar qué distingue a su producto y hacerse conocer junto a firmas de mayor presencia comercial. Ese acercamiento fue uno de los ejes destacados por el INYM durante el encuentro.
Del mate cocido al frozen: una tradición que prueba otros caminos
Entre las experiencias hubo lugar para preparaciones conocidas y otras menos habituales. El espacio institucional del INYM ofreció mate cocido y frozen de yerba mate, una alternativa fría que mostró cómo un mismo ingrediente puede adaptarse a distintas ocasiones de consumo. La innovación apareció así junto a las formas tradicionales de disfrutar la infusión.
La convivencia entre ambas propuestas ayuda a entender el atractivo de estas exposiciones. Quien llega con una marca o una preparación preferida puede encontrar algo distinto; quien recién empieza a interesarse por la yerba tiene la posibilidad de conocerla mediante una degustación. La curiosidad también se ceba.
Un cierre con familias y balance comercial positivo
La segunda jornada coincidió con el Día de la Madre y sumó una ocasión para recorrer la feria en familia. En su balance, los organizadores destacaron tanto la asistencia como la respuesta comercial. El comunicado de cierre no detalló montos de ventas ni operaciones concretadas, por lo que esa evaluación corresponde a la valoración institucional del evento.
Desde Colegiales hasta Palermo, el mate acompaña escenas que no necesitan exposición: una sobremesa, un descanso en la plaza, una charla en la cocina. MATEAR puso el foco en todo lo que sostiene ese gesto sencillo. Detrás de cada paquete hay trabajo, decisiones de elaboración y una cadena productiva que busca llegar al consumidor. Durante dos días, ese recorrido tuvo una vidriera en Buenos Aires.
