Vacaciones más caras: subieron hasta 10% los peajes rumbo a la Costa Atlántica

El verano arrancó con una mala noticia para los vecinos de Colegiales y de toda la Ciudad que planean escapar unos días a la Costa Atlántica: desde este fin de semana aumentaron los peajes en las principales rutas bonaerenses y viajar en auto es sensiblemente más caro que en 2025.

Las subas, que oscilan entre el 7% y el 10% según el tramo y el tipo de vehículo, ya rigen en la autopista Buenos Aires–La Plata y en los corredores viales que conectan con los principales destinos turísticos del litoral atlántico. El impacto se siente especialmente en este primer fin de semana largo del año, cuando miles de familias salen rumbo al mar.

Para quienes parten desde Colegiales, Palermo, Chacarita o Villa Ortúzar, el golpe llega rápido: apenas se cruza el Riachuelo, el viaje empieza a sumar costos que antes eran más moderados. En horario pico, la tarifa mínima para autos puede alcanzar los $5.400 en la autopista Buenos Aires–La Plata, mientras que los peajes rumbo a la Costa llegan hasta los $7.000 por pasada.

En la práctica, ir y volver a la Costa Atlántica en auto implica hoy desembolsar varios miles de pesos solo en peajes, sin contar combustible, comida en ruta y posibles demoras. Para muchas familias del barrio, el auto sigue siendo la opción más cómoda, pero ya no necesariamente la más económica.

Los nuevos valores más relevantes

Autopista Buenos Aires – La Plata (hora pico, autos):

  • Peaje Hudson: hasta $5.400
  • Peajes Bernal, Quilmes y Berazategui: hasta $4.600

Corredores a la Costa Atlántica:

  • Samborombón, Maipú y La Huella: $7.000
  • General Madariaga: $3.000
  • Mar Chiquita: $3.300

Quienes usan TelePASE pagan apenas menos, pero la diferencia ya no alcanza para amortiguar el aumento general.

Viajar sigue siendo un ritual, pero cada vez más caro

El viaje a la Costa es casi un rito porteño: el mate preparado en la cocina, las reposeras atadas con soga, el auto cargado hasta el techo y la promesa del mar como recompensa. Pero este verano, ese ritual viene con números más altos y decisiones más pensadas.

En Colegiales, donde conviven familias, jóvenes y jubilados, muchos ya recalculan: salir de madrugada para evitar hora pico, compartir auto, achicar días o directamente replantear el destino. El descanso sigue siendo necesario, pero el bolsillo manda.

El 2026 arrancó así: con el sol fuerte, las rutas llenas y un mensaje claro en cada cabina de peaje. Vacacionar en auto todavía es posible, pero ya no es lo que era. Y eso, antes de llegar a la playa, ya se siente.