Junio llegó con la motosierra en la factura

Transporte, salud, servicios y colegios vuelven a aumentar

Mientras los salarios siguen corriendo detrás de la inflación como un colectivero que perdió el semáforo, junio arrancó con una nueva tanda de aumentos que golpean de lleno a las familias de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano. Transporte, prepagas, colegios privados, combustibles, peajes y servicios públicos volvieron a remarcar sus valores desde este 1° de junio. El fenómeno ya no sorprende, pero sí acumula desgaste. Cada mes parece una remake del anterior: llegan las boletas, llegan los ajustes y el bolsillo vuelve a quedar contra las cuerdas.

En el transporte público, el Gobierno porteño oficializó una suba del 4,6% para colectivos, subtes y peajes dentro de la Ciudad. El boleto de subte pasó de $1.490 a $1.558 para quienes tengan la SUBE registrada. En paralelo, las líneas de colectivos de jurisdicción bonaerense aumentaron alrededor de un 4,8%, mientras que las líneas nacionales ya habían sufrido incrementos previos durante mayo. El argumento oficial sigue siendo el mismo: reducir subsidios y trasladar costos al usuario. En la práctica, viajar todos los días para trabajar ya representa un gasto mensual cada vez más pesado para miles de vecinos de Colegiales, Palermo, Chacarita y Belgrano.

La medicina prepaga tampoco dio tregua. Las principales empresas notificaron aumentos de hasta 2,9% para junio. Algunas compañías aplicaron subas cercanas al 2,5%, mientras que otras rozaron el 3%. Lo llamativo es que los incrementos llegan después de meses consecutivos de ajustes, en un contexto donde muchos afiliados comenzaron a bajar planes, derivar aportes o directamente abandonar la cobertura privada porque se volvió imposible sostenerla. El sistema privado de salud continúa encareciéndose incluso en un escenario donde el consumo general sigue deprimido.

A esto se suman aumentos en combustibles de entre 2,5% y 3,5%, cuotas de colegios privados de hasta 5%, peajes con incrementos del 4,6%, ajustes en AySA cercanos al 3%, gas alrededor del 2,8% y electricidad con subas promedio cercanas al 1,5%, según las distintas actualizaciones tarifarias informadas para junio. La escena ya es conocida: cada servicio aumenta por separado, pero cuando se juntan en la misma mesa familiar el impacto se multiplica. Y mientras tanto, la gran pregunta vuelve a caminar por las calles de Colegiales, Palermo y toda la Ciudad: si todo sube todos los meses, ¿cuánto más puede resistir una economía doméstica que hace rato viene ajustándose sola?