En un rincón del histórico Mercado de las Pulgas de Colegiales, donde conviven anticuarios, artistas, restauradores y objetos cargados de historia, una enorme cámara fotográfica recuerda a quien convirtió el fotoperiodismo en un símbolo de libertad. Allí, entre pasillos de muebles antiguos y piezas únicas, una escultura rinde homenaje a José Luis Cabezas, el reportero gráfico asesinado el 25 de enero de 1997 en un crimen que marcó para siempre la historia del periodismo argentino.
La obra fue realizada por el artista plástico Tony Valiente, uno de los personajes más emblemáticos del Mercado de las Pulgas y referente histórico del predio. La escultura reproduce una gran cámara fotográfica, con el retrato de Cabezas en el lente y una placa que recuerda su nacimiento, el 27 de noviembre de 1961, y la fecha de su asesinato, el 25 de enero de 1997.
El monumento no es solamente una pieza artística. Es un recordatorio permanente de que la búsqueda de la verdad puede tener costos enormes cuando el poder pretende imponer el silencio. Cada visitante que atraviesa el mercado se encuentra con esa cámara monumental que parece seguir apuntando hacia la sociedad para recordar que la memoria también se construye desde el espacio público.
José Luis Cabezas trabajaba para la revista Noticias y fue secuestrado, asesinado y luego incendiado dentro de un automóvil en General Madariaga. Su crimen conmocionó al país y dio origen a una de las mayores movilizaciones en defensa de la libertad de prensa desde el retorno de la democracia. La fotografía que había tomado del empresario Alfredo Yabrán se convirtió en uno de los símbolos del caso y el lema «No se olviden de Cabezas» continúa vigente casi tres décadas después.
Tony Valiente, un artista inseparable del Mercado de las Pulgas
El autor de la escultura, Tony Valiente, es una figura inseparable de la identidad del Mercado de las Pulgas. Pintor, escultor, diseñador y antiguo fotógrafo, desarrolla desde hace décadas su producción artística dentro del predio de Colegiales. Su puesto es reconocido por sus sombreros, collages, esculturas y objetos intervenidos que forman parte del paisaje cotidiano del mercado. Diversas publicaciones lo describen como uno de los artistas que más defendió la permanencia del Mercado de las Pulgas y uno de sus personajes más representativos.
No resulta casual que haya elegido una cámara fotográfica como homenaje. Su propia experiencia vinculada a la fotografía convirtió a esta obra en un tributo profundamente personal hacia un colega cuya muerte dejó una huella imborrable.
Un símbolo barrial con un mensaje nacional
El Mercado de las Pulgas es conocido por su patrimonio cultural, sus antigüedades y su intensa actividad artística. Sin embargo, esta escultura agrega una dimensión diferente: la de la memoria colectiva.
Mientras el barrio de Colegiales continúa transformándose con nuevos desarrollos urbanos, la renovación del entorno y la recuperación del espacio público, este monumento recuerda que también existen historias que deben preservarse. La cámara de Tony Valiente no apunta a una persona en particular; apunta contra el olvido.
Cada vecino, turista o visitante que pasa frente a ella vuelve a leer la misma frase implícita que desde hace casi treinta años acompaña la historia del periodismo argentino:
No se olviden de José Luis Cabezas.