San Martín en Colegiales: la vigencia del Libertador en las plazas del barrio y un debate abierto sobre la patria

Por Redacción Colegiales Noticias 

El 17 de agosto late con fuerza en Colegiales. En un nuevo aniversario del paso a la inmortalidad del General José de San Martín, los vecinos de la Comuna 13 se reunieron para reflexionar sobre el legado del Padre de la Patria, uniendo la memoria histórica con las discusiones actuales sobre el rumbo del país y el rol de sus dirigentes. 

El epicentro de las charlas y encuentros mate de por medio fue la Plaza Mafalda y el entorno de la Plaza San Miguel de Garicoits. Entre las arboledas del barrio, familias, jóvenes y militantes de diversas organizaciones barriales coincidieron en que la figura del prócer interpela directamente la realidad argentina. 

Testimonios en las calles del barrio

«San Martín nos enseñó que la patria no es una mercancía que se negocia desde el otro lado del mostrador», enfatizó Jorge, vecino de la calle Freire y miembro de un centro cultural de la zona. «Cuando vemos la entrega de recursos o la falta de sensibilidad social de quienes gobiernan, recordar al Libertador es un acto de resistencia. Él rechazó premios y riquezas por la liberación de los pueblos». 

Por las calles adoquinadas, el debate también sumó la mirada de los comerciantes locales. Lucía, dueña de un almacén en la Avenida Elcano, aportó su visión: «Colegiales es un barrio con mucha identidad y memoria. Los valores de honestidad y esfuerzo de San Martín hoy parecen perdidos en la política grande. La gente viene a comprar y te dice lo mismo: necesitamos dirigentes que piensen en el pueblo y no en sus propios bolsillos». 

Un llamado vecinal por la soberanía

Durante la jornada, diferentes colectivos vecinales coincidieron en que el mejor homenaje a San Martín es la defensa cotidiana de lo público: las escuelas de la comuna, los espacios verdes y la soberanía cultural y económica. 

El cierre del día encontró a los vecinos compartiendo reflexiones en las esquinas de Colegiales, dejando en claro que el pensamiento sanmartiniano sigue siendo una brújula ética para señalar las contradicciones de la dirigencia y exigir un proyecto de país inclusivo y verdaderamente independiente.