Acompañar sin invadir: claves para construir vínculos familiares sanos y respetuosos
En tiempos de hiperconexión y múltiples formas de familia, especialistas del Hospital Italiano de Buenos Aires analizan cómo lograr relaciones más empáticas y equilibradas dentro del hogar.
En el marco del Día Internacional de las Familias, que se celebra cada 15 de mayo, dos referentes de la Universidad Hospital Italiano de Buenos Aires comparten reflexiones y herramientas clave para mejorar los vínculos familiares.
La Dra. Soledad Dawson, directora de la Maestría en Vínculos y Familias, y la Dra. Vilda Discacciati, Coordinadora del Centro de Investigación en Ciencias Sociales y Salud, coinciden en un diagnóstico claro: “Acompañar no es controlar. Es estar sin invadir, dialogar sin imponer, y sostener sin anular la autonomía del otro”.
Nuevas familias, nuevos desafíos
Las familias del siglo XXI ya no se definen por una estructura única. A la diversidad de configuraciones familiares se suman la hiperconectividad, la sobreexposición digital y una creciente demanda de tiempo y atención emocional. En este escenario, construir vínculos sanos implica un cambio de paradigma.
“Las familias no existen en un vacío. Están atravesadas por su contexto cultural, social y temporal. Por eso, debemos abandonar la mirada cerrada y tradicional para preguntarnos cómo nos estamos vinculando hoy”, señala Dawson.
¿Cómo acompañar sin invadir?
Para Discacciati, el equilibrio está en la presencia respetuosa, donde escuchar, validar y acompañar emocionalmente son claves para una convivencia armoniosa. Y propone una guía sencilla y poderosa:
- Escucha activa: prestar atención real sin interrumpir ni juzgar.
- Empatía: ponerse en el lugar del otro sin perder el propio.
- Respeto por la autonomía: dejar que cada miembro decida su propio ritmo.
- Espacios compartidos de calidad: una charla sin celulares, una comida sin distracciones.
“A veces, acompañar también es saber callar. Hay silencios necesarios, hay llamados que no deben ser urgentes y hay límites que protegen”, resume la especialista.
Límites que cuidan
Lejos de ser un freno, los límites claros y respetuosos son fundamentales para la salud emocional de niños, adolescentes y adultos. Generan seguridad, autonomía y sentido de pertenencia.
“Un límite bien puesto es una forma de amor. No se trata de imponer, sino de construir reglas en conjunto, donde todos se sientan parte y responsables”, explica Discacciati.
Las estrategias propuestas incluyen:
- Coherencia entre el decir y el hacer.
- Negociación activa: involucrar a cada miembro en la creación de los límites.
- Revisión constante: adaptar las normas a las etapas de vida y necesidades reales.
El rol del sistema de salud
Cuando las herramientas familiares no alcanzan, es importante saber que no estamos solos. Desde los equipos de medicina familiar hasta espacios de acompañamiento emocional, el sistema de salud puede ser un gran aliado.
“Los médicos y médicas de familia están formados para escuchar, contener y orientar. No hay que esperar una crisis para pedir ayuda”, concluye Dawson.
Una convivencia más humana
En definitiva, celebrar el Día de las Familias es mucho más que recordar una efeméride. Es una oportunidad para mirar hacia adentro y preguntarnos: ¿cómo estamos conviviendo? ¿Cómo escuchamos a quienes queremos? ¿Y cómo nos estamos dejando acompañar?
Acerca de la Universidad Hospital Italiano de Buenos Aires
Fundada en el año 2000 por la Fundación Instituto Universitario Escuela de Medicina del Hospital Italiano, la Universidad tiene como misión formar profesionales comprometidos con el desarrollo social, la investigación y la excelencia clínica. Su propuesta académica se desarrolla dentro del Hospital Italiano de Buenos Aires, reconocido por su alta complejidad, su equipo docente de excelencia y su enfoque humanista de la medicina.