Apagón masivo en Buenos Aires: caos, rescates y accidentes por falta de gestión
Una mañana de locura en la ciudad porteña tras un corte de luz que dejó a miles sin energía y complicó la vida diaria.
El AMBA amaneció con un desastre de proporciones, un apagón que afectó a gran parte de Buenos Aires y el conurbano, generando un caos monumental. Como en un partido donde la defensa se queda dormida, el Estado ausente hizo que el corte de luz complicara a los vecinos y causara un sinfín de problemas: gente atrapada en ascensores, choques en las esquinas y un tráfico que parecía un clásico sin árbitro.
Rescates por todos lados Los Bomberos de la Ciudad se pusieron la diez y salieron a rescatar a varios porteños que quedaron encerrados en ascensores en plena hora pico. En Villa Crespo, sobre Gurruchaga al 200, cuatro personas fueron liberadas por los muchachos del BEFER (Brigada Especial Federal de Rescate), quienes tuvieron que lidiar con un edificio de 25 pisos. Una tarea digna de una final.
Mientras tanto, en Almagro, un vecino quedó atrapado entre el segundo y tercer piso de un edificio en Acuña de Figueroa al 900. No fue la única acción heroica de la jornada: una mujer en Villa Santa Rita también fue rescatada cuando quedó detenida en el cuarto piso de un edificio sobre Argerich al 1600. Y como si esto fuera poco, los bomberos también acudieron a Defensa al 1100, en San Telmo, para asistir a otro vecino que quedó varado en un ascensor.
Accidentes por la falta de semáforos El apagón no solo afectó a los edificios, sino que también transformó el tránsito en una auténtica batalla campal. En Almagro, dos autos se llevaron puesto uno al otro en la esquina de Perón y Medrano, ya que el semáforo no funcionaba. Un choque que, en una jornada normal, podría haber sido evitado con un simple semáforo en verde.
La causa del apagón Al principio, se corrió la bola de que la explosión se había dado en una refinería de Dock Sud, pero luego se supo la verdad: la cosa fue por un transformador en la central eléctrica de la zona. Según la información de Palermo Online Noticias, el corte comenzó por un desperfecto en la generación, con una caída sorpresiva de 450 MW del sistema, lo que dejó a muchos vecinos a oscuras.
Este corte evidenció las falencias estructurales de un sistema energético que hace rato necesita un cambio de rumbo. Como una final que se juega sin plan, la falta de inversiones en infraestructura y la precariedad de las instalaciones nos dejan siempre al borde de otro apagón.
Un sistema en crisis En el fondo, lo que hay acá es una cuestión ética y económica de manual: la infraestructura energética argentina está envejecida y maltratada, mientras las políticas intervencionistas de las últimas décadas no hicieron más que agravar el problema. La falta de inversión en generación de energía y los déficits crónicos en el Fondo de Estabilización no son más que síntomas de un sistema que está a punto de quedarse sin aire.
Con las altas demandas de energía, sobre todo en los meses más calurosos del año, queda en evidencia que el sistema no puede seguir tirando pelotazos al área sin reforzar su defensa. Hay que replantear el juego antes de que las consecuencias sean aún más graves.