Un espacio deportivo, inclusivo y tecnológico toma forma en un antiguo baldío
La Ciudad dio un paso clave en la construcción del nuevo Polideportivo Rodney, un proyecto largamente esperado por los vecinos de Chacarita y también por buena parte de Colegiales, que históricamente utilizaron ese corredor entre Santos Dumont y Concepción Arenal como zona de paso, pero no como punto de encuentro.
Lo que durante años fue un baldío abandonado ya muestra columnas, vigas y estructura firme: un futuro centro deportivo e integrador que tendrá natatorio, cancha multideporte techada, vestuarios, SUM, administración, áreas de servicio y hasta un jardín con control de acceso. Serán 6.500 m² de superficie distribuidos en planta baja y primer piso, con una inversión estimada en $2.500 millones.
El avance fue supervisado por el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, y el ministro de Infraestructura y Movilidad, Pablo Bereciartua, quienes recorrieron la obra y destacaron su función como nuevo espacio seguro para jóvenes y familias. “Vamos a crear un espacio integrador e inclusivo para la recreación y el deporte de los vecinos en lo que era un terreno baldío. Y al lado estará el centro educativo TUMO, así que tendremos deporte, tecnología, arte y cultura combinados”, remarcó Macri.
El ministro Bereciartua reforzó la idea: “Infraestructura a toda máquina para mejorar el bienestar y las oportunidades de miles de jóvenes”.
Qué se está construyendo ahora
Durante este mes, los trabajos incluyen:
- Elevación de columnas y vigas en medianeras.
- Montaje de la estructura metálica de la cancha multideportes.
- Avances en tabiquería interna, revoques hidrófugos, contrapisos y vestuarios.
- Progresos en instalaciones sanitarias, cloacales y pluviales.
- Montaje de cubierta en el sector deportivo.
Un nuevo polo barrial
El Polideportivo Rodney será el 15º de la Ciudad y se integra a un corredor con fuerte identidad entre Chacarita y Colegiales, donde conviven clubes, espacios verdes, aulas abiertas y proyectos culturales. Con la llegada del futuro centro TUMO, la zona suma una pata decisiva: educación tecnológica gratuita para adolescentes, en articulación con un complejo deportivo moderno.
El nuevo Rodney no solo suma infraestructura: redefine cómo se vive y circula en este rincón compartido por dos barrios que hace rato piden más espacios públicos cuidados.