Avanzan las obras sobre el Puente Labruna


Buenos Aires, 19 de noviembre de 2025 — La Ciudad encara esta noche uno de los operativos de infraestructura más grandes del año: desde las 21 horas, la traza de Avenida Lugones permanecerá cerrada a la altura de Udaondo para montar seis vigas gigantes de 47 toneladas cada una, parte esencial de la ampliación del Puente Ángel Labruna, una obra que promete cambiar para siempre la movilidad de Núñez y su área de influencia.

Un operativo de precisión milimétrica

La instalación de las vigas requiere grúas especiales, desvíos coordinados, señalización reforzada y un trabajo articulado entre equipos de tránsito, ingeniería civil y seguridad. Cada pieza, de decenas de metros de largo y casi 50 toneladas, debe ser elevada, alineada y encastrada con una precisión quirúrgica para continuar conformando la estructura del nuevo puente.

Según confirmaron desde el área técnica, se trabajará durante toda la noche y madrugada para minimizar el impacto en el tránsito y garantizar que Lugones pueda reabrir en primera hora del miércoles, si las condiciones operativas lo permiten.

¿Qué está cambiando en el Puente Labruna?

La obra forma parte de una transformación integral que incluye:

  • Nuevos carriles de circulación para descomprimir el nudo Udaondo–Lugones–Cantilo.
  • Una pasarela peatonal más amplia, pensada para eventos masivos y el flujo diario de quienes cruzan hacia Ciudad Universitaria.
  • Una bicisenda segura, que conectará con la red existente y permitirá unir Núñez, River, Parque de la Innovación y Ciudad Universitaria sin depender del automóvil.
  • Reconfiguración de accesos y salidas, para ordenar mejor el tránsito que ingresa y egresa de la zona.

Un área que late todos los días

La intervención no es menor: el entorno del puente concentra una de las mayores densidades de movimiento de la Ciudad. Allí confluyen:

  • Estadio Monumental (River Plate), con eventos que movilizan decenas de miles de personas.
  • Ciudad Universitaria (UBA), con un flujo diario de estudiantes, trabajadores y ciclistas.
  • Parque de la Innovación, nuevo polo científico y tecnológico.
  • CeNARD, donde entrenan atletas de alto rendimiento.
  • Clubes y centros deportivos que hacen vibrar la zona durante todo el día.

Sumarle conectividad y orden a este corredor no solo agiliza la movilidad: también mejora la seguridad peatonal, ciclista y vehicular en un punto históricamente congestionado.

Una obra para las próximas décadas

Desde el Gobierno porteño señalan que la ampliación del Puente Labruna es estratégica: permitirá absorber el crecimiento del tránsito de los últimos años y preparar la zona para el desarrollo de nuevos proyectos urbanos, deportivos y académicos.

Mientras tanto, se recomienda evitar la zona esta noche, seguir los desvíos oficiales y estar atentos a la reapertura progresiva de los carriles.

La Ciudad corre contra reloj, pero con un objetivo claro: un Puente Labruna más grande, más seguro y más conectado con el futuro que se viene.