Colegiales es un barrio que siempre se lo realacionado con Chacarita gracias a lo que se conoció como la famosa Chacartia de Coelgiales. Colegiales es hoy en día uno de los barrios en que se encuentra dividida la Ciudad de Buenos Aires. Según un estudio del año 2009 de la Universidad de La Plata, es el barrio con mejor calidad de vida de la Ciudad de Buenos Aires, seguido por San Nicolás y Villa Ortúzar.

Características:

  • Límites: Avenida Álvarez Thomas, Avenida Forest, Avenida De los Incas, Elcano, Crámer, Virrey del Pino, Avenida Cabildo, Jorge Newbery, Crámer, Avenida Dorrego.
  • Comuna: 13
  • Superficie (en km2): 2,3
  • Densidad (habitantes/km2): 22.778,7
  • Población Total: 52.391
  • Mujeres: 29.412
  • Varones: 22.979
  • Fuente: DGESC, en base a datos censales, año 2001.
  • Aniversario: 21 de septiembre

Historia:

Su pasado se encuentra vinculado casi totalmente con el de su vecino Chacarita, habiendo formado parte de lo que fuera la célebre Chacarita de los Colegiales. El crecimiento de la Ciudad dividió en dos barrios las antiguas tierras que conservan no obstante su nomenclatura primitiva. Precisamente su nombre proviene de los alumnos que allí iban a disfrutar de sus vacaciones. Hoy Colegiales crece al ritmo de sus barrios limítrofes, el ya nombrado Chacarita, Belgrano y Palermo, con los cuales en menor medida se confunde en un pasado común.

La historia de Colegiales está ligada a la de los barrios de Chacarita y Villa Ortúzar ya que los tres formaban parte de una antigua estancia jesuítica, que pertenecía a la Compañía de Jesús. En efecto, en 1608 el gobernador de Buenos Aires, Hernando Arias de Saavedra, más conocido como Hernandarias, otorgó a esa orden religiosa terrenos en parte de lo que hoy son esos barrios. Desde 1614 hasta 1746 los jesuitas se hicieron dueños de más tierras hasta completar unas 2.700 hectáreas conocidas como “La Chacarita” 4​(«Chácara» es un vocablo antiguo, de origen quechua o aimara, que se utilizaba con el significado de «huerta», y que con el tiempo se modificó por «chacra»). Los antiguos caminos que facilitaban la comunicación a los religiosos se transformaron con el tiempo en el actual trazado de las principales avenidas, tal es el caso de Álvarez Thomas, Federico Lacroze, y Dorrego.

La ciudad de Buenos Aires recibió este nombre en homenaje a Nuestra Señora de los Buenos Aires, advocación de la Virgen María originaria de Cagliari, Cerdeña, posesión en esa época de la corona de España, y cuyo culto como protectora de los navegantes era muy difundido entre los marinos del Mediterráneo.

Si bien en sus comienzos se la nombró como Ciudad de la Trinidad, Puerto de Santa María de los Buenos Aires, poco a poco fue imponiéndose este último nombre, hasta hacer omitir el de la Trinidad que le otorgara Garay. Su primera fundación fue efectuada por Pedro de Mendoza el 2 de febrero de 1536, pero este primer intento de establecer un fuerte en Buenos Aires fue abandonado cinco años más tarde, fundamentalmente por los conflictos con los nativos.

En 1580 Juan de Garay estableció un asentamiento permanente que fue creciendo muy lentamente hasta el año 1776 en que fue designada capital del recién establecido Virreinato del Río de la Plata. A partir de entonces, la prosperidad y el crecimiento demográfico fueron en aumento.

En 1816, al abrirse el puerto al libre comercio, éste tomó nuevo impulso, pero el gran período de expansión de la ciudad, basado en las prósperas exportaciones de cueros, lana, cereales y carne, se inició en la década de 1860. Los inmigrantes europeos, principalmente de España e Italia, se instalaron en Buenos Aires. El capital extranjero, sobre todo británico, trajo los ferrocarriles, las instalaciones portuarias, los tranvías y la iluminación de gas.

El 2 de septiembre de 1852, Urquiza en su carácter de Director Provisorio de la Confederación y Gobernador Provisorio de la Provincia de Buenos Aires dictó el decreto estableciendo el régimen municipal para la Ciudad de Buenos Aires y el 3 de abril de 1856 se efectuó la reunión inaugural para la instalación de la Municipalidad. Desde la independencia, Buenos Aires ha estado empeñada en una lucha por dominar a las demás regiones de Argentina; este conflicto quedó en mayor medida resuelto por la Ley 1029 del 20 de septiembre de 1880, cuando la ciudad fue separada de la provincia de Buenos Aires y se estableció el distrito de Capital Federal, como residencia de las autoridades nacionales en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires.

El 28 de septiembre de 1887 son incorporados al territorio de la Ciudad de Buenos Aires por Ley del Congreso, los partidos de San José de Flores y Belgrano. La superficie de la Capital se eleva así de 4.000 Ha. A 18.854 Ha. Hacia 1910 la ciudad había llegado a ser el principal centro económico y cultural de América Latina. La concentración de población, de recursos y de infraestructura de transportes alentó la instalación de bienes de consumo en la Capital Federal, en especial después de 1930.

A finales de esa década la inmigración hacia Buenos Aires desde el interior complementó, y en gran medida sustituyó, el flujo de inmigrantes europeos. En virtud de la reforma de la Constitución Nacional realizada en 1994, la Ciudad de Buenos Aires se convirtió en Ciudad Autónoma y junto con las provincias integra el universo federal de la República Argentina. La Convención Constituyente de la Ciudad de Buenos Aires sancionó la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el 10 de octubre de 1996, confiriéndole el status jurídico que la rige en la actualidad. El escudo de armas de la Ciudad de Buenos Aires, de acuerdo a lo aprobado por Ordenanza del 3 de diciembre de 1923 tiene forma elíptica, de una proporción de 5×6 entre sus ejes mayor y menor, encerrando los atributos que se describen: En jefe una paloma radiante, vista de frente y con las alas extendidas; en punta un áncora, medio sumergida, con parte de la caña fuera de la superficie de un mar rizado, que ocupa el cuartel inferior. Un poco más debajo de la línea que determina el eje menor de la elipse, dos barcos, uno de ellos carabela y el otro bergantín del siglo XVI, vistos por costado de babor. Ambas naves empavesadas con bandera en los topes.

Estación Colegiales

Como ese predio tenía instalaciones en donde pasaban sus vacaciones los alumnos del Colegio San Ignacio (Luego Colegio Real San Carlos y hoy Colegio Nacional de Buenos Aires), la zona era denominada popularmente, desde el siglo XVII, como La Chacarita de los Colegiales. El escritor Miguel Cané en su obra maestra Juvenilia (1884), cuenta todas sus experiencias vividas en ese colegio y en un capítulo menciona una anécdota ocurrida mientras estaba de vacaciones estudiantiles en dicho lugar, sobre un arroyo que circulaba por la actual avenida Elcano.

Desde su conformación, uno de los principales caminos que unía el centro de Buenos Aires con la Chacarita, era el Camino del Norte (hoy avenida Cabildo). Cuando llegaba el estio, los alumnos del Colegio San Ignacio, montando y jineteando, abandonaban la ciudad y se dirigían a la Chacarita de los Colegiales para veranear. Aquellos jóvenes avanzaban por el Camino del Norte, hasta el actual barrio de Colegiales, donde utilizaban otro camino que los alcanzaba hasta la Chacarita. Los vecinos comenzaron a denominar ese camino secundario como “De los Colegiales”, lo que hoy en día es la actual Avenida Federico Lacroze.

Durante varios años, el barrio de Colegiales estuvo bajo la jurisdicción del Municipio de Belgrano y recién en 1887, cuando dicho pueblo se anexa a la Capital, este barrio pasa a formar parte de la Ciudad de Buenos Aires.