Chocotorta porteña: la versión zarpada de Colegiales

Chocotorta porteña: la versión zarpada de Colegiales que te hace olvidar todo lo demás

En Colegiales no se discute: si hay una torta que define lo que somos los porteños, esa es la chocotorta. La original, la de verdad, la que se arma en la mesada de la cocina mientras suena un tango viejito y se escucha de fondo el 168 frenar en Lacroze. Hoy te traigo una receta que es la evolución definitiva de la chocotorta clásica. Agarrate, porque esta viene con todo: más chocolinas, más crema, más dulce de leche, más barrio.


Ingredientes (para una fuente bien barrial)

  • 4 paquetes de Chocolinas (nada de reemplazos, acá se juega a primera).
  • 1 pote grande de queso crema (500 g, el más gordo que encuentres).
  • 1 pote XL de dulce de leche repostero (no escatimes, que después no se quejen).
  • 200 cc de café bien fuerte (si es de bar de Colegiales, mejor).
  • 1 chorro de licor de café o caña Legui (el toque de la abuela canchera).
  • 1 tableta de chocolate semiamargo para rallar arriba.
  • Opcional pero mortal: un par de cucharadas de Nutella o pasta de avellanas, para sumar pecado.

Preparación

  1. El menjunje sagrado
    En un bol grandote, mezclás el queso crema con el dulce de leche hasta que quede un color uniforme, sin vetas. Si querés subir la apuesta, tirale una cucharada de Nutella. Probalo con el dedo, obvio.
  2. El charco de café
    Hacés un café cargado. Si te pinta, metele un toque de licor o Legui. El secreto es que las Chocolinas queden mojadas pero no ahogadas: pasalas rápido, sin dejarlas que se mueran en el café.
  3. La construcción de la obra maestra
    En una fuente rectangular, armás la primera capa de Chocolinas bañadas. Arriba, una buena capa del menjunje dulce. Y así, piso por piso, como si estuvieras levantando una torre en pleno barrio.
  4. El toque final
    Cuando llegues a la última capa, terminás con la mezcla y arriba le tirás chocolate rallado bien generoso. Tapás con film y la mandás a la heladera mínimo 6 horas. Si la dejás de un día para otro, se vuelve un himno.

Tip de barrio

Si querés que sea LA chocotorta de tu vida, antes de servirla sacala 10 minutos de la heladera. Cortás un pedazo grande, te sentás con un café o un mate y sentís que en Colegiales la vida está bien.