Desde las piezas centenarias de la avenida de los Incas hasta una obra contemporánea de vidrio y cemento, Colegiales conserva un pequeño museo al aire libre. Dónde está cada escultura, quién la realizó y cuáles suelen confundirse con obras de otros barrios.
lunes 10 de agosto de 2026
Colegiales no posee la concentración monumental de Palermo o Recoleta, pero conserva un conjunto singular de esculturas, bustos, relieves y monumentos distribuidos entre sus plazas y paseos públicos. Algunas llevan más de un siglo expuestas; otras nacieron del trabajo de artistas, universidades y organizaciones vecinales.
El relevamiento de Colegiales Noticias comprende las obras ubicadas dentro de los límites oficiales del barrio y aquellas emplazadas sobre la avenida de los Incas, que funciona como frontera urbana. Todas se encuentran al aire libre, pueden observarse gratuitamente y no requieren entrada.
La Navegación, la joya de la avenida de los Incas
La obra más importante del recorrido es La Navegación, del escultor francés Louis-Ernest Barrias. Se encuentra en el cantero central de la avenida de los Incas al 3100, junto al cruce con Zapiola, dentro del paseo conocido como República de Filipinas.
El conjunto está integrado a un mástil y por eso el inventario municipal también lo registra como Homenaje a la Bandera. Representa a una Victoria alada tocando un clarín, acompañada por una figura masculina que gobierna un timón.
La escultura fue realizada en 1889 y formó parte del extraordinario Pabellón Argentino presentado en la Exposición Universal de París, la misma muestra para la cual se levantó la Torre Eiffel. El pabellón fue diseñado por Albert Ballú y adornado con cuatro grupos escultóricos de Barrias, fundidos por la casa parisina Thiébaut Frères.
Después de la exposición, el edificio fue desmontado y enviado a Buenos Aires. Funcionó durante años en Plaza San Martín y alojó al Museo Nacional de Bellas Artes, hasta que fue demolido en 1932. Parte de sus esculturas sobrevivieron y fueron distribuidas por distintos barrios porteños. La pieza de Colegiales es gemela de otra conservada en la Plaza Sudamérica, en Villa Riachuelo.
Púgil Damoseno
Sobre la avenida de los Incas, entre Superí y General Enrique Martínez, aparece el Púgil Damoseno, una estatua de mármol blanco que representa a un boxeador de la Antigüedad en plena tensión corporal.
El inventario de Monumentos y Obras de Arte de la Ciudad no identifica al escultor que realizó esta pieza porteña: la registra simplemente como una reproducción donada, sin fecha conocida de inauguración. Por lo tanto, no corresponde atribuirle un autor sin documentación que lo pruebe.
La figura se vincula con el célebre episodio de los pugilistas griegos Damóxeno y Creugas, llevado posteriormente a la escultura neoclásica. Está registrada con el número 56 del inventario MOA.
Gladiador Borghese
En el mismo Paseo República de Filipinas, entre Corregidores y Ramón Freire, se encuentra el Gladiador Borghese, otra estatua de mármol blanco colocada en el centro del boulevard.
Representa a un hombre desnudo en actitud de combate, con el torso proyectado hacia adelante. Al igual que el Púgil Damoseno, la pieza porteña figura oficialmente como una reproducción de autor no identificado. Fue donada por Augusto Coelho y su primer emplazamiento, autorizado en 1928, estuvo en la Casa de Gobierno.
La obra toma como modelo al famoso Gladiador Borghese de la Antigüedad, atribuido al escultor griego Agasias de Éfeso. Ese dato corresponde al modelo histórico, no necesariamente al autor de la copia existente en Colegiales.
Busto de José Rizal
En el sector de la avenida de los Incas y la avenida Forest se encuentra el busto de José Protasio Rizal, médico, escritor e intelectual considerado héroe nacional de Filipinas.
La obra fue inaugurada el 19 de junio de 1998, durante la conmemoración del centenario de la independencia filipina. Es un busto de bronce colocado sobre una base con una placa enviada por la Comisión para el Centenario de Filipinas.
El catálogo municipal no aporta el nombre del escultor, de modo que su autoría debe consignarse como no identificada. Su presencia explica y fortalece el nombre del Paseo República de Filipinas, compartido territorialmente por las comunas 13 y 15.
Monumento a Juan José Paso
La Plaza Juan José Paso, conocida tradicionalmente entre los vecinos como “la plaza de Moldes”, conserva el monumento al abogado y político que fue secretario de la Primera Junta y diputado en el Congreso de Tucumán.
La obra pertenece al escultor español Torcuato Tasso y fue inaugurada el 29 de mayo de 1910, durante las celebraciones del Centenario. Está en la plaza delimitada por Moldes, Virrey Olaguer y Feliú, las vías del Ferrocarril Mitre y propiedades particulares.
El conjunto combina bronce, granito y mármol de Carrara. Paso aparece de pie, sosteniendo un documento y en actitud de pronunciar un discurso. En la parte inferior se encuentra una figura alegórica femenina que representa La Elocuencia, acompañada por una guirnalda de bronce.
Busto de Luís de Camões
En la Plaza Portugal, ubicada entre la avenida Elcano, Crámer, Virrey Avilés y las vías ferroviarias, se levanta el busto del poeta portugués Luís Vaz de Camões, autor de Os Lusíadas.
Fue realizado por el escultor portugués Miguel Henrique, nacido en 1914, y emplazado el 9 de agosto de 1984. La pieza de bronce descansa sobre una base de mampostería revestida con granito Sierra Chica.
La obra fue donada por la comunidad portuguesa en la Argentina. En su frente lleva grabada la inscripción: “Luís Vaz de Camões, el gran poeta épico portugués, siglo XVI”.
Jacarandáes y nervaduras
Una de las obras contemporáneas más interesantes de Colegiales se encuentra en la Plaza San Miguel de Garicoits, delimitada por la avenida Álvarez Thomas, Virrey Arredondo, Delgado y Virrey Loreto.
Se llama Jacarandáes y nervaduras y fue realizada por Eugenia Castillo, Carlos Servat, Víctor Amoedo y Eva Kolovcevic. Fue inaugurada el 21 de septiembre de 2012 y está registrada con el número 3152 del inventario de Monumentos y Obras de Arte.
La pieza combina cemento, hierro y vidrio mediante la técnica de vitrocemento. Su forma recupera las nervaduras de las hojas y la presencia de los jacarandás porteños, generando una obra que cambia de apariencia según la luz y la vegetación que la rodea.
Crucifijo de Paz
En la pequeña Plazoleta Zárraga, ubicada al final de Zárraga al 3319 y comunicada peatonalmente con Superí y General Enrique Martínez, se conserva el Crucifijo de Paz.
La obra fue realizada en 1984 por la artista Isabel López. No se encuentra incorporada al inventario oficial MOA, pero forma parte del patrimonio reconocido por los relevamientos especializados de los espacios verdes porteños.
La plazoleta homenajea a Clemente Zárraga, militar venezolano que participó en las guerras de la Independencia y se radicó en la Argentina durante el siglo XIX. Junto al crucifijo existe una fuente ornamental.
Obras que no deben confundirse
La Plaza Mafalda tiene ilustraciones, placas y reproducciones de las historietas de Quino, pero no posee una estatua tridimensional de Mafalda. La famosa escultura con Mafalda sentada en un banco está en San Telmo, no en Colegiales.
En la Plaza Clemente fue presentada en 2021 una escultura de hierro con forma de corazón del artista Alejandro Marmo, pintada con los colores de la diversidad. Sin embargo, desde su inauguración fue anunciada como una obra itinerante, por lo que no integra el inventario permanente del barrio.
La Plaza de los Colegiales posee un templete dedicado a la Virgen de Luján, placas conmemorativas y nuevos juegos temáticos, pero esos elementos no son esculturas autónomas. Por su parte, el relieve de San Miguel de Garicoits, realizado por Pedro Godoy, figuraba en restauración en el taller municipal en la última actualización patrimonial disponible, razón por la cual no se lo incluye entre las piezas actualmente visibles.
Un museo pequeño, gratuito y desparramado por el barrio
El recorrido completo reúne ocho obras escultóricas documentadas: cuatro en el entorno de la avenida de los Incas y otras cuatro distribuidas entre las plazas Juan José Paso, Portugal, San Miguel de Garicoits y la plazoleta Zárraga.
No existe una boletería ni un circuito oficial que las una. Basta caminar el barrio y mirar con atención. Entre árboles, juegos infantiles, vías ferroviarias y avenidas transitadas, Colegiales conserva fragmentos de la Exposición Universal de París, homenajes a próceres, poetas y luchadores, además de expresiones del arte contemporáneo porteño.
¿Cuántas veces pasamos junto a estas obras sin detenernos a mirarlas? ¿No merece Colegiales una señalización que explique, en cada plaza, quién las creó y qué historia guardan?