Colegiales: la carne se dispara y el precio del kilo redefine la mesa del barrio

En Colegiales el impacto ya no es una sensación: es un número. El precio de la carne vacuna registró en 2025 aumentos cercanos al 70% en los cortes más consumidos y el mostrador de las carnicerías del barrio refleja esa realidad con valores que reconfiguran el consumo cotidiano. El asado, la picada y los cortes tradicionales dejaron de ser compras automáticas y pasaron a ser decisiones calculadas.

Según los últimos relevamientos oficiales del Indec para el área metropolitana —referencia directa para la Ciudad de Buenos Aires— entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025 los valores promedio de los principales cortes fueron los siguientes:

  • Asado: de $8.911 a $15.094 el kilo (+69,4%)
  • Carne picada común: de $5.395 a $8.624 el kilo (+59,9%)
  • Paleta: de $8.329 a $14.263 el kilo (+71,2%)
  • Cuadril: de $10.273 a $17.733 el kilo (+72,6%)
  • Nalga: de $10.835 a $18.390 el kilo (+69,7%)

En paralelo, la inflación general anual fue del 31,5%, menos de la mitad de lo que subió la carne vacuna.

El impacto en las carnicerías del barrio

En los locales de Colegiales —sobre Álvarez Thomas, Federico Lacroze, Elcano y calles internas del barrio— el cambio se traduce en compras más chicas y mayor consulta de precios. La carne picada, históricamente el corte más accesible, dejó de ser el “plan económico” para muchas familias. Cuando ese producto supera ciertos valores, el consumo se retrae de inmediato.

Los carniceros explican que hoy los clientes priorizan:

  • medio kilo en lugar de uno
  • cortes alternativos más baratos
  • sustitución por pollo o cerdo
  • compras menos frecuentes

Los cortes premium, directamente, quedaron fuera del consumo habitual de gran parte de los vecinos.

Por qué siguen subiendo

El aumento responde principalmente a una reducción estructural de la oferta ganadera. La sequía extrema de 2022 y 2023 obligó a muchos productores a liquidar hacienda, lo que redujo el stock disponible. Actualmente el sector está en proceso de recomposición: los animales permanecen más tiempo en recría y llega menos carne al mercado.

Especialistas del sector agropecuario estiman que la normalización de precios podría demorar entre dos y tres años, ya que el ciclo productivo del ganado es lento y depende de la recuperación del stock.

Cambios en el consumo argentino

El encarecimiento sostenido también modifica hábitos alimentarios. El consumo anual de carne vacuna en Argentina cayó de más de 66 kilos por persona a comienzos de siglo a unos 50 kilos actuales, mientras el pollo y el cerdo ganan participación como alternativas más económicas.

En Colegiales, barrio históricamente ligado al ritual del asado y la cocina casera, el precio del kilo se convirtió en un indicador social: define qué se compra, cuánto se compra y qué lugar ocupa la carne en la mesa familiar.

La tendencia, por ahora, no muestra señales de reversión inmediata. El valor final dependerá del equilibrio entre producción ganadera y capacidad de compra de los consumidores. Mientras tanto, en el barrio el escenario es claro: la carne sigue subiendo y el consumo se ajusta al ritmo del bolsillo.