Este domingo la Media Maratón de Buenos Aires largará desde Palermo y miles de corredores convertirán las avenidas porteñas en una fiesta. Colegiales también estará ahí: alentando, acompañando y, para muchos vecinos, empezando a imaginar el primer kilómetro.
El domingo 23 de agosto, desde las 8, Buenos Aires tendrá una de esas mañanas que le devuelven sentido a la calle. La Media Maratón de Buenos Aires reunirá a 31.500 corredores y corredoras, con largada y llegada en avenida Figueroa Alcorta y Dorrego, en Palermo. Habrá atletas de elite mundial, clubes históricos, grupos de amigos, entrenadores, familias, chicos con carteles y miles de personas que no compiten contra otro: compiten contra la versión de sí mismas que hace un año decía “yo no podría correr nunca”.
Colegiales no está sobre el recorrido, pero forma parte de la gran geografía runner de esta zona norte de la Ciudad. Desde el barrio salen corredores hacia Palermo, Belgrano, el Rosedal, el Parque 3 de Febrero y la pista del Club de Amigos. Este domingo muchos viajarán con su grupo, su remera técnica, la foto obligatoria antes de largar y ese nudo en la panza que aparece cuando uno hizo los deberes durante meses y, de pronto, llegó el día.
Hay que decirlo con cariño y sin chamuyo de Instagram: los 21K son una media maratón, no una caminata larga ni una distancia para improvisar. Pero también hay una buena noticia para el vecino o la vecina que hoy tiene sobrepeso, está fuera de estado o nunca entrenó: no hace falta correr 21 kilómetros para empezar a cambiar la relación con el cuerpo. Caminar 15 minutos, sostenerlo varias veces por semana y progresar de a poco ya es salir de la inmovilidad. El primer objetivo no es una medalla: es construir el hábito sin lesionarse ni castigarse.
El recorrido oficial de los 21K
La carrera comienza y termina en avenida Figueroa Alcorta y Dorrego, Palermo. El circuito oficial será:
- Avenida Figueroa Alcorta hasta Carlos Pellegrini.
- Carlos Pellegrini hasta avenida Corrientes.
- Avenida Corrientes hasta avenida Leandro N. Alem.
- Avenida Leandro N. Alem hasta avenida Rivadavia.
- Avenida Rivadavia hasta avenida Presidente Roque Sáenz Peña.
- Avenida Presidente Roque Sáenz Peña hasta Carlos Pellegrini.
- Carlos Pellegrini hasta avenida Belgrano.
- Avenida Belgrano hasta avenida Presidente Julio A. Roca.
- Avenida Presidente Julio A. Roca hasta avenida Hipólito Yrigoyen.
- Avenida Hipólito Yrigoyen hasta avenida Paseo Colón.
- Avenida Paseo Colón hasta avenida Independencia.
- Avenida Independencia hasta avenida 9 de Julio.
- Avenida 9 de Julio hasta Arroyo.
- Arroyo hasta Carlos Pellegrini.
- Carlos Pellegrini hasta avenida del Libertador.
- Avenida del Libertador hasta avenida Sarmiento.
- Avenida Sarmiento hasta avenida Figueroa Alcorta.
- Avenida Figueroa Alcorta hasta la llegada en Dorrego.
La carrera atravesará Palermo, Recoleta, Retiro, el microcentro, Plaza de Mayo, Paseo Colón y 9 de Julio. Por eso habrá cortes y desvíos desde temprano: quien vaya a alentar, conviene que priorice transporte público, salga con tiempo y acuerde de antemano un punto de encuentro para después de la llegada.
Los clubes, grupos y tribus que estarán en la carrera
Los 21K tienen nombres de elite, como Florencia Borelli, Micaela Levaggi, Sofía Gómez y la etíope Fotyen Tesfay, pero su alma está en los grupos de entrenamiento. Entre los equipos con fuerte presencia en Palermo aparecen Neo Running Team, dirigido por Pablo Aimetta; Grupo F Running Team, que entrena junto al Rosedal; el Running Team de la Universidad de Palermo, con prácticas en el Club de Amigos; y la comunidad de adidas Runners Buenos Aires, sponsor principal de la carrera.
También se verán crews más informales, grupos armados por amigos, corredores de gimnasios, equipos de funcional, comunidades que se organizan por redes sociales y familias que empezaron caminando juntas. La organización no publicó una nómina cerrada de carpas por equipo, pero la marea de remeras técnicas, banderas y abrazos de grupo será parte segura de la postal.
Qué ponerse para correr 21 kilómetros
La clave es sencilla: usar lo que ya funcionó durante los entrenamientos. El domingo no es el momento de estrenar una remera, una calza, una media ni una zapatilla. Las novedades suelen quedar muy lindas en la foto y muy crueles en la ampolla.
Para la mañana fría de agosto, conviene llegar con una capa exterior abrigada —buzo, campera liviana o rompeviento— que pueda sacarse antes de largar. Para correr, lo más práctico es una remera técnica respirable de manga corta o manga larga liviana, según la tolerancia personal al frío; calza o short ya probado; medias técnicas sin costuras gruesas; gorra o visera si hay sol; y, si el corredor es sensible al frío, guantes finos que se puedan guardar.
La ropa de algodón no es ideal para una media maratón: absorbe transpiración, se enfría y puede rozar. Para evitar irritación, muchos corredores experimentados usan vaselina o crema antirozaduras en zonas de fricción, siempre probada previamente. Nada de experimentar el domingo con productos, parches o inventos de TikTok: el cuerpo no necesita una feria de novedades cuando tiene que correr 21 kilómetros.
Zapatillas: comodidad antes que marketing
Las zapatillas deben ser de running, cómodas, con buena sujeción y ya usadas en fondos largos. No hay una única marca mágica, ni una suela alta convierte a nadie en atleta. Lo importante es que el calzado no apriete los dedos, no roce el talón, tenga una amortiguación adecuada al peso y al uso de cada persona, y haya sido probado en entrenamientos.
Para quien corre por primera vez una media maratón, lo más prudente es usar el modelo con el que hizo sus tiradas más largas. Para corredores experimentados que eligen zapatillas livianas o más reactivas, vale la misma regla: sólo si ya las probaron. Estrenar zapatillas en una carrera de 21K es como estrenar una herramienta eléctrica el día que hay que arreglar toda la casa: puede salir bien, pero no es un plan serio.
Qué llevar: agua, documento y nada de “remedios” improvisados
Cada corredor debe respetar la logística que indique la organización: dorsal visible, documento, datos de contacto y el plan acordado para encontrarse al final. Si usa reloj, celular o riñonera, tiene que estar acostumbrado a correr con ellos. También puede ser útil llevar un abrigo liviano para la espera posterior, cuando el cuerpo baja de temperatura.
Sobre los remedios, el mensaje debe ser claro: no hay que tomar analgésicos, antiinflamatorios, estimulantes, suplementos desconocidos ni “pastillas para rendir” de manera preventiva para correr. Tampoco se debe modificar por cuenta propia una medicación habitual. Quien usa inhalador, insulina, medicación cardíaca, antihipertensiva u otro tratamiento debe llevar lo indicado por su médico y seguir su plan personal; no el consejo de un desconocido en la largada.
Las personas con diabetes, enfermedad cardíaca, hipertensión, antecedentes de dolor de pecho, desmayos, falta de aire inusual o lesiones importantes necesitan evaluación médica individual antes de someterse a un esfuerzo largo. Durante la carrera, dolor u opresión en el pecho, mareo intenso, confusión, falta de aire fuera de lo habitual, palpitaciones fuertes o dolor agudo que obliga a renguear son señales para frenar y pedir asistencia, no para “aguantar como sea”. La meta puede esperar.
Consejos para quienes ya tienen experiencia
Los corredores que llegan entrenados también deben evitar los errores clásicos. La noche anterior no es para hacer un fondo extra, probar comida exótica ni convertir la hidratación en un campeonato de litros. Conviene cenar algo conocido, descansar, preparar el dorsal y la ropa, desayunar lo que ya fue ensayado y salir con tiempo.
En carrera, el mejor consejo es respetar el plan. Los primeros kilómetros se sienten fáciles porque hay música, gente y adrenalina; el problema es que el cuerpo lleva la cuenta aunque la cabeza se entusiasme. Guardar energía para el tramo final por Libertador y el regreso a Palermo suele ser una decisión más inteligente que buscar una marca heroica antes de llegar al microcentro. Agua antes, durante y después, sin esperar a tener sed; si hay geles, sólo los que cada persona ya conoce y tolera.
Para quien sueña con sus primeros 21K
Si nunca corriste, no hace falta anotarse mañana a una media maratón para sentirse parte de la fiesta. Andá a alentar, mirá el paso de los grupos, hablá con corredores, elegí una plaza o un parque cerca de casa y empezá caminando. La primera semana puede ser caminar tres o cuatro veces, 15 o 20 minutos. Más adelante, con regularidad, se pueden alternar caminata y trote suave. Un grupo serio o un profesor de educación física puede ordenar ese proceso y evitar que la ansiedad haga más daño que bien.
El cuerpo grande, el cuerpo cansado, el cuerpo de alguien que hace años no entrena también tiene derecho a ocupar el espacio público. Nadie necesita tener abdominales para empezar a moverse. Lo que sí necesita es paciencia. Primero caminar; después trotar; después disfrutar de que un día se puede correr una vuelta completa sin parar. El objetivo no es parecer atleta: es estar un poco más vivo, con más aire y más ganas de salir de casa.
Los chicos también pueden ser parte de la carrera
Para hijos, sobrinos y familias, los 21K pueden ser un plan hermoso de domingo. Lo ideal es no llevarlos a la zona más comprimida de la largada, donde habrá mucha gente, vallas y corredores concentrados. Es mejor elegir un punto amplio del recorrido, llevar abrigo, agua, algo para comer y un cartel sencillo con el nombre del corredor o corredora. Escuchar “vamos, mamá”, “dale, papá” o “vamos tía” en el kilómetro difícil vale más que muchos relojes deportivos.
Los chicos no deben cruzar la calle ni invadir el circuito para abrazar al corredor antes de la meta. Hay que acordar el punto de reencuentro antes de salir de casa y prever que, tras 21 kilómetros, la llegada estará cargada de gente y los celulares pueden quedarse sin batería. Un abrazo, una campera seca y una fruta pueden ser un final perfecto.
Sponsors y servicios de la jornada
La Media Maratón de Buenos Aires cuenta con el acompañamiento de GCBA, adidas, Gatorade, Nestlé, YPF, Banco Nación, Prevención Salud, SER, Michelob, BPlay, Leapmotor, La Roche-Posay, Emergencias, Nectar, Playadito, GUM, Granix, Mogul y Arcor, entre otras marcas. El retiro de kits se realiza en Parque Sarmiento, con ingreso por avenida Triunvirato: jueves de 11 a 19, viernes de 11 a 20 y sábado de 9 a 16.
Este domingo, Colegiales puede salir a correr, a alentar o simplemente a mirar. La carrera no le pertenece solamente al que baja de una hora y diez: también es de la mujer que hace su primera media, del vecino que acompaña con mate, del chico que prepara un cartel y de quien vuelve a casa pensando que quizás, de a poco, él también podría empezar.