Colegiales se queda sin tren directo a Retiro por casi dos meses: arrancan obras clave en la Línea Mitre
Desde este sábado 10 de enero y hasta el 28 de febrero, el ramal Tigre de la Línea Mitre quedará completamente interrumpido y los servicios a José León Suárez y Bartolomé Mitre no llegarán a Retiro. En Colegiales, el impacto se va a sentir fuerte en la rutina diaria.
Por casi 49 días, los vecinos de Colegiales y de todo el corredor norte deberán reorganizar viajes, horarios y paciencia. Desde este sábado comienzan dos obras consideradas fundamentales por Trenes Argentinos, en el marco de la Emergencia Ferroviaria decretada por el Gobierno Nacional.
El ramal Tigre quedará directamente suspendido, mientras que los trenes a José León Suárez y Bartolomé Mitre circularán únicamente entre Belgrano R y sus cabeceras, sin ingresar a la terminal de Retiro. Para quienes suben y bajan a diario en estaciones como Colegiales, Carranza o Belgrano C, el cambio no es menor.
Según informó Trenes Argentinos, el período elegido es el verano, cuando baja la cantidad de pasajeros: de un promedio de 33 mil usuarios diarios en noviembre y diciembre, se pasa a unos 25 mil en enero y febrero. Aun así, el golpe en la vida cotidiana del barrio se va a notar.
Qué obras se hacen y por qué ahora
Durante este parate se ejecutará una renovación integral de vías en 7,7 kilómetros del ramal Tigre, en sectores de difícil acceso que no permiten trabajos nocturnos ni de fin de semana. Si se hicieran por partes, aseguran, las obras durarían hasta tres veces más.
Los trabajos se concentran entre los pasos a nivel Crisólogo Larralde y Laprida, en el cuadro de la estación Vicente López, y en los puentes de las avenidas Figueroa Alcorta y Dorrego, un punto clave para quienes cruzan desde Colegiales hacia Palermo. También se renovarán vías entre los pasos a nivel Martín Rodríguez y Chacabuco.
En números largos, el plan completo incluye la renovación de 40 kilómetros de vías, el recambio de 47 kilómetros de tercer riel, la intervención de 24 pasos a nivel y 22 peatonales, además de mejoras en puentes y alcantarillas. Los rieles y durmientes actuales tienen más de 40 años y muestran un deterioro que ya no admite parches.
Señales nuevas, historia vieja
En paralelo, se avanzará con la instalación de un nuevo sistema de señalamiento en el ingreso a Retiro. El sistema actual tiene más de un siglo de antigüedad. Durante las primeras semanas se retirarán señales y equipos viejos y se colocarán 28 señales nuevas, balizas ATS, máquinas de cambio y circuitos de vía. Luego vendrán las pruebas, que requieren sí o sí la interrupción total del ingreso a la terminal.
Por eso, durante todo este tiempo ningún tren de la Línea Mitre llegará a Retiro.
El barrio, en modo adaptación
En Colegiales, donde el tren no es solo transporte sino parte del pulso barrial, el corte obliga a repensar recorridos, combinar colectivos y ajustar horarios. Es una molestia real, cotidiana, de esas que se sienten en el cuerpo cuando el verano ya cansa.
Las obras prometen un servicio más seguro y confiable a futuro. Como siempre, la pregunta que flota en el andén es simple y vieja: ¿valdrá la pena la espera? El barrio, mientras tanto, hace lo que sabe hacer: se adapta, refunfuña y sigue viajando.