La histórica victoria de la Selección argentina sobre Inglaterra no sólo desató una multitud en el centro porteño. En Colegiales, el tradicional cruce de Avenida Federico Lacroze y Álvarez Thomas, frente a Vorterix, se convirtió en el gran punto de encuentro del barrio para una celebración que hacía muchos años no se veía.
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— B.- 🇦🇷 (@GamZeYaavor1) July 15, 2026
Ni bien terminó el partido, las bocinas comenzaron a sonar desde todos los rincones de Colegiales. Familias enteras, grupos de amigos, chicos con camisetas argentinas, abuelos emocionados y vecinos que apenas se conocían terminaron abrazándose en una misma esquina para celebrar una victoria que quedará en la memoria.
La intersección de Federico Lacroze y Álvarez Thomas fue, por varias horas, el verdadero corazón del barrio. Allí confluyeron automóviles con banderas argentinas, motos haciendo sonar sus bocinas y cientos de personas que transformaron la avenida en una auténtica fiesta popular.
Locura hermosa hoy. Av. A. Thomas y Elcano, Colegiales, Buenos Aires, ARGENTINA CARAJO!#Argentina #mundialdefútbol2026 pic.twitter.com/OTHUxFQEMI
— C a n 🌸 (@Canomcito) July 16, 2026
Los cánticos acompañaron cada minuto de la celebración. Las banderas celestes y blancas cubrieron balcones, ventanillas y hombros, mientras la emoción recorría a vecinos de todas las edades. Muchos destacaban que hacía años no se vivía una convocatoria tan espontánea y multitudinaria en ese punto de Colegiales.
La presencia de cámaras de televisión y móviles periodísticos reflejó la magnitud del festejo. Lo que comenzó como una reunión espontánea terminó convirtiéndose en una de las postales más representativas de la noche en la zona norte de la Ciudad, con un clima de alegría compartida y convivencia entre miles de personas.
El triunfo argentino sobre Inglaterra provocó celebraciones masivas en distintos puntos del país, especialmente en la Ciudad de Buenos Aires, donde barrios enteros salieron a las calles apenas terminó el encuentro.
Más allá del resultado deportivo, la esquina de Federico Lacroze y Álvarez Thomas volvió a demostrar que los barrios porteños conservan una identidad propia. Cuando la Selección juega partidos que marcan la historia, los vecinos no necesitan una convocatoria formal: basta un bocinazo, una bandera y una camiseta para que la calle vuelva a convertirse en el lugar donde se celebra en comunidad.
¿Estuviste en el festejo de Colegiales? ¿Creés que esta esquina ya se convirtió en el punto de encuentro del barrio para celebrar las grandes alegrías de la Selección?