En su primer discurso público desde la asunción de Javier Milei como presidente de la Nación, Cristina Kirchner reapareció en Quilmes, lanzando críticas contundentes hacia la gestión actual y enviando mensajes directos hacia la interna del PJ.
La expresidenta criticó severamente la gestión de Milei, afirmando que los argentinos «están siendo sometidos a un sacrificio inútil» y que «la gente se caga de hambre». En su discurso, también abordó temas como las tarifas, la Ley Bases y los beneficios impositivos otorgados a empresas como Mercado Libre y Globant.
Cristina cuestionó la legitimidad de un gobierno basada únicamente en los resultados electorales, destacando la importancia de la gestión y el impacto real en la calidad de vida de la población. Criticó el enfoque del gobierno de Milei en el déficit fiscal, comparándolo con la administración de Carlos Menem y destacando la falta de un plan de estabilización.
En cuanto a la interna del PJ, Cristina instó a los dirigentes a dejar de lado las disputas internas y centrarse en los problemas de la gente. También planteó la necesidad de rediscutir la matriz energética y abordar seriamente las cuestiones tarifarias e impositivas.
La expresidenta no se contuvo al referirse a las empresas beneficiadas con exenciones impositivas, señalando a Mercado Libre y Globant, y criticando al empresario Claudio Belocopitt por su postura frente al conflicto con las empresas de medicina prepaga.
En resumen, el discurso de Cristina Kirchner en Quilmes marcó su regreso a la escena pública con una posición firme y crítica hacia la gestión actual, así como hacia ciertos sectores empresariales y políticos.