La Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) lanzó el concurso «Diseñá el Jardín de Mariposas de la FAUBA», una propuesta que combina naturaleza, educación ambiental y participación ciudadana para seguir fortaleciendo el Biocorredor FAUBA, uno de los proyectos ecológicos más interesantes de la Ciudad de Buenos Aires.
Una convocatoria abierta para crear biodiversidad en la Ciudad
La iniciativa invita a estudiantes, docentes, nodocentes, vecinos y personas interesadas a presentar propuestas para crear un espacio especialmente pensado para atraer mariposas y otros polinizadores nativos. El futuro jardín formará parte de una red de áreas verdes destinadas a recuperar biodiversidad en un entorno urbano cada vez más necesitado de refugios naturales.
La convocatoria permanecerá abierta hasta el 31 de julio de 2026, mientras que el diseño ganador será anunciado el 18 de agosto. Posteriormente, el proyecto seleccionado será construido dentro del predio de la Facultad para ser inaugurado el 21 de septiembre, coincidiendo con la llegada de la primavera.
Un jardín para las mariposas y para las personas
El espacio deberá ocupar entre 30 y 50 metros cuadrados en un sector ubicado junto a las vías ferroviarias dentro del predio de la FAUBA. Los participantes deberán trabajar exclusivamente con especies nativas seleccionadas por especialistas de la Facultad, garantizando que el jardín cumpla funciones ecológicas concretas.
Entre las plantas previstas figuran pasionarias, algodoncillos, aristoloquias, verbenas, lantanas, salvias y numerosas especies que sirven como alimento o refugio para distintas mariposas del área metropolitana.
Los proyectos serán evaluados considerando criterios de biodiversidad, viabilidad técnica, estética, accesibilidad e integración al entorno.
Además de beneficiar a las mariposas, el futuro jardín deberá ser un espacio abierto al disfrute de toda la comunidad, incorporando recorridos accesibles y eventualmente áreas de descanso o bancos para visitantes.
Un corredor verde que sigue creciendo
La propuesta forma parte del desarrollo del Biocorredor FAUBA, una iniciativa que busca conectar distintos espacios verdes mediante vegetación nativa para favorecer la circulación de insectos polinizadores, aves y otros organismos fundamentales para el equilibrio ambiental.
Los especialistas destacan que las mariposas son excelentes indicadores de la salud de los ecosistemas urbanos. Su presencia refleja la existencia de plantas hospederas y nectaríferas capaces de sostener ciclos biológicos completos, algo que muchas veces desaparece en las ciudades debido a la expansión del cemento y las especies exóticas.
Por eso, cada nuevo jardín nativo funciona como una pequeña estación de servicio para la biodiversidad.
Cómo participar
Las propuestas deberán presentarse mediante un formulario oficial e incluir:
- Plano o dibujo del diseño a escala.
- Memoria descriptiva de hasta dos páginas.
- Explicación de la funcionalidad ecológica del proyecto.
La participación es libre y gratuita, pudiendo realizarse de manera individual o en equipos de hasta tres integrantes.
Las consultas pueden enviarse a:
Cuando una mariposa vuelve, algo está funcionando bien
En una ciudad donde muchas veces se habla de edificios, tránsito y desarrollo urbano, iniciativas como esta recuerdan que también existe otra infraestructura indispensable: la naturaleza.
Cada flor nativa plantada, cada abeja que encuentra alimento y cada mariposa que logra completar su ciclo de vida son señales silenciosas de que todavía es posible construir una Buenos Aires más verde, más resiliente y más amigable para las generaciones futuras.
Porque a veces la mejor obra pública no es de hormigón: es una flor donde una mariposa decide posarse.