Don Bosco, un faro salesiano que hace más de un siglo acompaña a generaciones de jóvenes en Colegiales

En la esquina de Avenida Dorrego y Crámer se levanta uno de los edificios religiosos y educativos más emblemáticos de la zona. El templo Don Bosco, integrado a la histórica Obra Salesiana León XIII, continúa siendo un punto de encuentro para la fe, la educación y el compromiso con los jóvenes.

Quienes transitan diariamente por la esquina de Dorrego y Crámer conocen su inconfundible fachada, presidida por una gran cruz blanca y la inscripción «Don Bosco – Padre y Maestro de los Jóvenes». Detrás de ese frente sobrio se encuentra una de las instituciones con mayor tradición educativa y pastoral del barrio.

La presencia salesiana en este sector de la ciudad comenzó en 1900, cuando la congregación decidió instalar un oratorio y una capilla para acompañar a los niños y adolescentes de una zona que entonces era casi periférica de Buenos Aires, separada por el arroyo Maldonado y las vías del ferrocarril. El actual edificio del templo quedó concluido en 1913, mientras que años más tarde se completó el histórico edificio del Colegio León XIII. (Colegio León XIII)

Inspirada en la obra de San Juan Bosco, la comunidad salesiana mantiene vivo el carisma de su fundador, quien dedicó su vida a la educación, la formación profesional y el acompañamiento espiritual de los jóvenes, especialmente de aquellos más vulnerables. Su propuesta educativa, conocida como el Sistema Preventivo, se basa en la razón, la religión y el afecto, valores que siguen guiando la tarea cotidiana de la institución. (Don Bosco)

A lo largo de más de un siglo, miles de alumnos pasaron por las aulas del Colegio León XIII, mientras la parroquia continúa desarrollando actividades pastorales, grupos juveniles, acciones solidarias y espacios de encuentro para vecinos de distintas generaciones.

En un barrio donde conviven edificios modernos con construcciones históricas, el templo Don Bosco sigue siendo un símbolo de identidad para Colegiales y Palermo, recordando que la educación y la comunidad continúan siendo pilares fundamentales para construir un futuro mejor.

Cada edificio histórico guarda una historia que merece ser contada. Descubrir estos lugares también es una forma de conocer el alma del barrio y valorar el legado de quienes ayudaron a construirlo.

¿Cuántas veces pasaste frente a esta iglesia sin detenerte a conocer su historia? ¿Qué recuerdos te unen al Colegio León XIII o a la comunidad salesiana? ¿Qué otros edificios históricos de Colegiales creés que merecen ser redescubiertos por los vecinos?