Como bien sabemos el asado en toda la República Argentina es la comida típica, tradicional mas importante de todas (sabemos que las empanadas y tamales los son también, pero el asado, es el asado), toda familia Argentina tiene mas de un recuerdo de algún asadito espectacular, recuerdos que te remontan tanto a tu niñez, adolescencia, «juventud» y la mismísima adultes. Pero ¿por que es tan normal esto ?
Y en primer lugar porque tenemos una industria vacuna de calidad y exportamos la mejor carne de vaca del mundo, en base a esto cada vez que pasamos por la carnicería quedamos tentados de prender la parrilla. A su vez, la construcción cultural de lo que representa el asado es una costumbre hecha y derecha de los argentinos, quizá me atrevo a decir que es algo que nunca vamos a poder terminar de modificar, pero es que somos todos fanáticos de los asados y siempre hay un héroe en la familia que se destaca en la parrilla.
Esto nos trae directamente a Ivan, un vecino de Colegiales al que conocimos en «buena birra» un lindo bar del barrio.
Ivan vecino de este bar, suele tomar una cerveza en Mi Barrio, por esas casualidades nos quedamos charlando y me contó que vivía a pocas cuadras de ahí. La charla fue y vino y como muchas conversaciones de dos porteños que toman birra llegamos al asado e Ivan nos dijo que le encanta hacer asado y que tiene la suerte de vivir en una casa con un pequeño patio en el que se puede hacer asados. Luego de terminar la cerveza cada uno siguió su camino con la premisa de que íbamos a comer un asado y el lo iba a preparar.
Paso el tiempo y un día llego el mensaje de Ivan que decia lo siguiente: «¿Te parece si preparo un asadito esta noche y vos lo publicas?»
Inmediatamente respondí que si y me mando su ubicación, que nos vamos a reservar que la calle es Virrey Arredondo. A la tardesita pase por su casa e hicimos el recorrido tradicional del asador, fuimos a comprar la carne y los alimentos.
Pasamos el Disco donde el conoce al jefe de la carnicería, Ivan nos dijo «si no conoces al capo del super, es mejor que vayas a la carnicería de barrio, por suerte con el de Disco tengo la mejor»
Acto seguido le preguntamos que es lo que necesita un asado para ser ideal y bien argento. Su respuesta simple, «en principio es importante comprar lo que vas ir picando, chori y morci por ejemplo, también las achuras son parte clave del asado y si están bien hechas aumenta la calidad de la noche, entre ellas lo ideal es comprar chinchulines, riñones y si hay presupuesto mollejita de corazon.
Para la carne tenenos que elegir algo con hueso y algo sin, con hueso tenemos una tirita de asado muy buena y sin hueso un lindo corte de entraña, ya con todo eso estas mas que bien, si le agregamos alguna ensalada criolla o unas papas al plomo esto es una fiesta…. Ahh y no podemos olvidarnos de un rico vino tinto para darle alegría a la espera»
Luego de las compras Ivan preparo el fuego de manera ágil, al cabo de media hora había un fuego que ya quería comenzar a ser brasa y a la hora y media solo se escuchaba el chillar de la carne y la grasa cayendo al infierno mismo. Mientras tomamos vino charlamos de lo caro que esta todo, pero bueno eso ya no es novedad.
Después de dar vuelta la carne Ivan nos dijo que es importante salpimentar y condimentar correctamente la carne, eso según el le da el plus.
También nos dijo que el calor del fuego varia con el corte pero que un fuego medio siempre rinde para casi cualquier cosa.
Al cabo de un rato comimos espectacular e Ivan prometió algún día hacer un asado para TODES!