Gianinna Maradona volvió a apostar por el amor

Gianinna Maradona volvió a apostar por el amor y presentó a su nuevo novio

La hija de Diego Maradona inició el 2026 con una nueva etapa personal y blanqueó su relación con Guido Sergi, un empresario alejado del mundo mediático.

Colegiales suele ser testigo silencioso de historias que no buscan cámara, y el comienzo de 2026 trajo una de esas postales íntimas que hablan más de calma que de escándalo. Gianinna Maradona volvió a apostar por el amor y eligió hacerlo sin estridencias, con una imagen sencilla y un mensaje directo al corazón.

La hija del astro del fútbol presentó públicamente a su nuevo novio, Guido Sergi, un empresario de 38 años, con quien mantiene una relación desde hace algunos meses. La confirmación llegó en Año Nuevo, cuando ambos compartieron una imagen abrazados, fechada el 31 de diciembre, dejando claro que el año los encontró juntos.

La publicación fue acompañada por la canción “Lo más lindo” de Pity Fernández y una frase breve pero contundente:
“Cambiaste mi año y así mi vida… Hola mi amor”.

Nada más. Nada menos.

Un nuevo comienzo, lejos del ruido

Luego de una relación intensa y conflictiva con el exfutbolista Daniel Osvaldo, Gianinna eligió esta vez un perfil bajo, casi clásico. Sin programas de chimentos, sin declaraciones cruzadas, sin escándalos reciclados. Amor en modo viejo: compartido, cuidado y sin sobreexposición.

Quién es Guido Sergi

Guido Sergi está lejos de la farándula. Es empresario gráfico, dueño de una imprenta familiar, separado y padre de dos hijas. En su juventud tuvo un paso por el fútbol amateur como delantero en Defensores de Viedma, pero hoy su vida gira en torno al trabajo, la familia y un bajo perfil sostenido.

No hay selfies calculadas ni entrevistas pautadas. Hay otra cosa: normalidad. Y eso, en el universo Maradona, no es un dato menor.

Amor sin show

En tiempos donde todo se monetiza y se exagera, Gianinna eligió algo casi contracultural: amar sin venderlo. Apostar por alguien fuera del circuito mediático. Cuidar lo propio. Empezar el año sin promesas grandilocuentes, pero con una foto que dice todo.

A veces, las mejores historias no gritan.
Simplemente caminan.