Los legisladores aprobaron, en primera lectura, el proyecto que prevé la enajenación del inmueble mediante una subasta pública. Se proyecta que parte del dinero obtenido de la comercialización sea destinada para concretar la tan postergada plaza Clemente, ubicada a unos pocos metros del espacio y creada por ley, sin avances, hace más de una década. El resto del dinero sería para obras de mejoras en el espacio público del barrio.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires desafecta del Barrio Nuevo Colegiales, la Manzana delimitada por los ejes de Concepción Arenal Zapiola, Avenida Dorrego y Capitán General Ramón Freire. En el Decreto que explica esta decisión, aclara que sólo se podrá construir en un 35% del espacio, mientras que el restante 65% quedará disponible para espacios verdes.

Con 40 votos a favor -aportados por el oficialismo y los diputados que responden a Martín Lousteau (Evolución)- y 18 en contra, la iniciativa tuvo una primera aprobación; para completar el proceso y convertirlo en ley debe ser sometida a una audiencia pública previa a una segunda votación en el recinto.

Además, se permite la construcción de un estacionamiento comercial con capacidad máxima para 300 vehículos, bajo la rasante del predio delimitado por las calles Concepción Arenal, Zapiola, Cap. Gral. Ramón Freire y Av. Dorrego.

El uso y goce de un área de 500 metros cuadrados será otorgada al Gobierno de la Ciudad, por un plazo de 15 años, que se contarán a partir de que finalicen las obras. En los edificios a localizar en el 35% de la superficie de la manzana se podrán desarrollar los siguientes: Residenciales, comercio minorista clase A, B y C, servicios terciarios clase A y B, equipamiento de cultura, culto y esparcimiento clase I, II y III, servicios turísticos, establecimientos de sanidad y establecimientos educativos.

Con respecto al 65% de la superficie de la manzana, el mismo se destinará a espacio verde de acceso público, en el cual no se admite la localización de expansiones de usos comerciales de ninguna clase. El 50% de dicha superficie deberá estar parquizada, mientras que en los edificios admitidos en el 35% de la superficie de la manzana, se destinarán 5000 m2 a la localización de usos recreativo, culturales y sus complementarios.

En cuanto a la construcción, hay determinadas condiciones, como por ejemplo que se admite una edificabilidad máxima de 33.000 metros cuadrados, sobre cota de parcela, en el 35% de la superficie de la manzana. Los edificios admitidos podrán alcanzar una altura de 31 metros, y deberán tener techo o terraza verde.

“¿Quién puede creer que es necesario vender El Dorrego para construir la plaza Clemente?”, se preguntan los integrantes del colectivo que desde hace tiempo reclaman que se cumpla con la ley que creó ese espacio verde para el barrio. “Utilizan la plaza como una excusa para rematar el activo de la Ciudad a privados”, agregó Ernesto Golomb, vecino de Colegiales.

La enajenación del inmueble donde funcionó el tradicional Mercado Dorrego entre 1928 y 1981 como un espacio en el que los quinteros llegaban para ofrecer sus productos con puestos de frutas y verduras provocó opiniones a favor y en contra.

Francisco Quintana, vicepresidente 1º de la Legislatura e integrante de Vamos Juntos, defendió el proyecto oficial: “Vamos a lograr dos propósitos: consolidar el Distrito Audiovisual porteño y responder al pedido vecinal de más espacios verdes”, afirmó.