La inflación volvió a mostrar los dientes en marzo. El INDEC informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 3,7% respecto al mes anterior, y que en los últimos doce meses acumuló un alza del 55,9%. Así, el famoso «costo de vida» le sigue jugando una partida de ajedrez mortal al bolsillo de los argentinos, que cada vez mueve menos piezas en el supermercado.
Un marzo caliente, pero “el mejor marzo” según Economía
Según los datos oficiales, marzo pegó más fuerte que febrero, que había marcado un 2,4%, y dejó claro que el recalentamiento de precios no es un fenómeno pasajero: es el paisaje.
El Ministerio de Economía, en un giro de optimismo digno de un curso de stand-up, salió a decir que «es el marzo más bajo desde 2020» y que «llevamos once meses seguidos de desaceleración». Un argumento curioso, si uno considera que la inflación interanual igual trepó al 55,9% y que en el primer trimestre de 2025 ya se acumula un 8,6%. Es decir: desacelera, sí, pero sigue acelerada.
¿Qué fue lo que más subió?
- Educación: Se disparó 21,6%. Inicio de clases, cuotas de colegios privados, útiles, uniformes… todo subió como si mandaran a los pibes a Harvard.
- Alimentos y bebidas no alcohólicas: Trepó 5,9%, con protagonismo en verduras, carnes y legumbres. La clásica: la comida sigue siendo el termómetro más brutal de la calle.
Los precios estacionales —esos que suben por época, como frutas y verduras— pegaron un saltazo del 8,4%, dejando en claro que la vida no baja ni cuando baja la cosecha.
Lo que menos se movió
En el fondo de la tabla quedaron las bebidas alcohólicas y tabaco (0,8%) y recreación y cultura (0,2%). O sea, chupar y distraerse sigue barato. Algo es algo.
Bancos subiendo tasas: la carrera por retener los pesos
Mientras la inflación se manda sola, los bancos salieron a seducir a los ahorristas subiendo la Tasa Nominal Anual (TNA) de los plazos fijos.
Esto no fue un acto de generosidad: el Banco Central, en su cruzada por tapar huecos, cerró la «ventanilla de pases activos» (una herramienta que les daba liquidez a los bancos) y ahora las entidades necesitan captar pesos como sea.
Así quedaron algunas tasas:
- Banco Nación: 37%
- Banco Galicia y Banco Credicoop: 34%
- Banco Macro: 29,5%
- BBVA e ICBC: 28%
- Banco Provincia: 27%
Mientras tanto, los bancos chicos, más desesperados por captar ahorros, ofrecen hasta 38,5% de TNA. Pero ojo: con una inflación al 55,9% anual, estos números apenas alcanzan para perder un poquito más lento.
¿Qué significa todo esto para la vida real?
- Tu sueldo corre atrás de los precios. Y si te dormís, te alcanzás a vos mismo pidiendo fiado.
- Los plazos fijos no son refugio: son como paraguas en un tsunami.
- La inflación sigue mordiendo, aunque los funcionarios insistan en medirla con lupa y no con balanza de carnicería.
Cierre
Argentina parece atrapada en un loop eterno donde la inflación baja «un poquito» pero nunca deja de ser la reina madre de la angustia cotidiana. Cada número que tira el INDEC es apenas una foto desenfocada de un incendio.
El desafío, más que festejar que el fuego quema «un poco menos», sería apagarlo de verdad. Pero claro, eso sería hacer política de la buena, esa que hoy, lamentablemente, brilla por su ausencia.