Ubicado en Av. Federico Lacroze 2950

El I.E.V.P. es una escuela laica confesional, cuya labor tiene como meta y sentido el desarrollo de una educación que promueva la autonomía intelectual y moral fundada en los principios que identifican al Instituto y destinada a quienes se identifiquen con ellos.

Como parte de esta premisa, adherimos al esquema de Escuela Integradora. El Instituto Español Virgen del Pilar se propone orientar los procesos de enseñanza y aprendizaje de sus prácticas de aula en un enfoque que contemple la diversidad, entendiendo la diversidad como una condición inherente al ser humano y por lo tanto como un valor para respetar y atender pedagógicamente.

Se persigue el propósito de proveer a los alumnos las habilidades necesarias para desplegar por completo sus potencialidades, para que puedan vivir y participar plenamente en una sociedad democrática.

En ese sentido se prevé instrumentar didácticamente sobre la atención a la diversidad en las aulas, a todos los profesores que desarrollan su labor en la institución.

Se revisarán los procesos de evaluación de los alumnos, avanzando hacia evaluaciones de tipo formativas para alcanzar mayor comprensión de los procesos de aprendizajes de los alumnos.

En 1912, Don Félix Ortiz y San Pelayo, decidió crear una institución que protegiera a las jóvenes españolas que llegaban como inmigrantes al puerto de Buenos Aires proporcionándoles, además de asilo, un determinado grado de instrucción y capacitación laboral. Fueron entonces convocadas numerosas señoras de la colectividad española que se ocuparían de ir al puerto cada vez que llegaba un barco de España. Así nació el Patronato Español. La Primera presidente fue la señora Isabel Briones de Sáenz y su primera sede Carlos Calvo 2230 de esta ciudad; el alquiler fue costeado por D. Manuel Quemada hasta que la Institución tuvo su propia sede. Las Hermanas Carmelitas Misioneras aceptaron hacerse cargo del gobierno de la casa y fueron las abnegadas colaboradoras del Patronato Español durante sesenta años, hasta 1972, en que tuvieron que retirarse de la Institución por el escaso número de religiosas disponibles.

A fines de 1913, como el espacio de la casa de la calle Carlos Calvo resultaba muy reducido, el Intendente de Buenos Aires puso a disposición del Patronato, en alquiler, una de las casas de propiedad municipal en la calle Córdoba 1558, edificio que existe en la actualidad.

El amplio solar ocupado hoy por el Patronato Español es el resultado de seis adquisiciones: tres casas y tres terrenos. En 1919 se ofreció al Patronato un edificio que abarcaba 4 lotes donde funcionaba el Asilo de Ancianos Santa Celina en Federico Lacroze 2912, esquina Conesa, que fue comprado. Por otra parte, sobre Federico Lacroze había un terreno lindero y para reunir el importe de su compra la señora María Barés de Escasany propuso dividir el terreno en varas cuadradas e invitar a todos los españoles conocidos para que se suscribieran a las varas que quisieran. Y se logró vender hasta la última vara. En ese terreno se construyó la Capilla. En noviembre de 1920 se adquirieron dos casas linderas: una sobre Federico Lacroze 2952 y otra sobre Conesa 652.

Simultáneamente se hicieron reformas en las tres casas. En 1922 se compraron los dos últimos lotes sobre Federico Lacroze 2972 hacia la calle Zapiola.

Es de señalar que detrás de cada una de estas adquisiciones se adivina el empuje de quienes tenían el propósito de hacer de crecer esta Obra de bien sin fines de lucro. Una muestra de ello fue la adquisición de cinco casas desocupadas que, luego de ponerlas en condiciones fueron ofrecidas como premios de rifas.

Además de numerosos legados e importantes donaciones, que pusieron de manifiesto la unánime aprobación que inspiraba y merecía esta Obra, se realizaron numerosos actos benéficos con muy buenos resultados económicos.

Fue así, que siguiendo un orden cronológico, después de demoler la casa de Federico Lacroze 2952, se continuó la ampliación del edificio y el 23 de septiembre de 1934 el Arzobispo de Buenos Aires bendijo el nuevo pabellón, amueblado y con calefacción central.

Posteriormente la piqueta cayó sobre las otras antiguas edificaciones de Federico Lacroze 2912 y Conesa 652, y desde 1938 se luce el actual edificio del Patronato Español.

Siempre estuvo presente en la Comisión de Señoras la posibilidad de contar con una Colonia Hogar de Varones para los niños que debían abandonar la casa a los diez años. Hubo numerosos donativos y en 1945, en un gesto de gran generosidad, el ingeniero Pedro H. Llorente y su esposa Da. Marina Mouriño de Llorente donaron 15 hectáreas de terreno en Isidro Casanova, partido de La Matanza. Se encomendó la construcción del edificio de dos plantas sobre una superficie de 60m. de frente por 11 metros de fondo, con una capilla. En 1959, cuando la edificación del “Instituto de Varones Menores Nuestra Señora del Pilar” estuvo terminada, no pudo habilitarse por falta de medios. Se celebró entonces un convenio por diez años con el Consejo Nacional del Menor; posteriormente se firmó otro contrato por diez años con la Municipalidad de la Matanza.

En 1912, Don Félix Ortiz y San Pelayo, decidió crear una institución que protegiera a las jóvenes españolas que llegaban como inmigrantes al puerto de Buenos Aires proporcionándoles, además de asilo, un determinado grado de instrucción y capacitación laboral. Fueron entonces convocadas numerosas señoras de la colectividad española que se ocuparían de ir al puerto cada vez que llegaba un barco de España. Así nació el Patronato Español. La Primera presidente fue la señora Isabel Briones de Sáenz y su primera sede Carlos Calvo 2230 de esta ciudad; el alquiler fue costeado por D. Manuel Quemada hasta que la Institución tuvo su propia sede. Las Hermanas Carmelitas Misioneras aceptaron hacerse cargo del gobierno de la casa y fueron las abnegadas colaboradoras del Patronato Español durante sesenta años, hasta 1972, en que tuvieron que retirarse de la Institución por el escaso número de religiosas disponibles.

La Congregación Salesiana que desde hacía tiempo realizaba un activo apostolado en la zona pidió al Patronato la donación de parte del terreno de su propiedad; en 1981 se le cedieron tres hectáreas de tierra. En ese mismo año se vendieron dos hectáreas para la construcción de casas económicas para los erradicados de un barrio de emergencia. En todos estos numerosos trámites burocráticos y de subdivisión de planos intervinieron el Ing. Enrique Otamendi, el asesor Dr. Jaime Peña y la señora Mercedes Muro de Nadal de Avogadro, secretaria entonces de la Institución.

Posteriormente se vendieron siete hectáreas más a una firma inmobiliaria y las hectáreas restantes se cedieron en comodato por quince años a los Salesianos, hasta que en diciembre de 2000 se vendieron a la misma congregación religiosa con la eficiente intervención del asesor del Patronato Español, D. Alfredo Boly.

Al mismo tiempo que van pasando estos años se notan cambios que alteran la finalidad que tenía el Patronato en el momento de su fundación. Ya no sólo se atiende a la situación de las jóvenes inmigrantes, sino también a la educación de los huérfanos españoles.

El Patronato Español realizó siempre una muy importante obra social: internaba a los niños y a las jóvenes inmigrantes en los hospitales cuando lo necesitaban, los iba a visitar, costeaba sepelios, facilitaba pasajes, ayudaba a la obtención de trabajo.

El Patronato había comenzado en 1926 con un colegio que impartía enseñanza hasta 4° grado; cuando los varones cumplían diez años eran becados por la misma Institución como alumnos en los colegios maristas de pupilos o en el colegio salesiano León XIII. En 1935 se completó el ciclo primario y se abrió una sala de Jardín de Infantes a cargo de una religiosa, con niños externos que pagaban una pequeña cuota. Se suceden las presidencias, las donaciones, los legados y siempre continúa la obra de protección y educadora del Patronato Español.

En 1973 la señora Georgina Varela de Alvarez Quirós sucede a la señora Marina Mouriño de Llorente y fue el primer año que la Institución funcionó sin las religiosas carmelitas. En este mismo año 1973 el colegio “Patronato Español”, que en 1997 cambia el nombre por “Instituto Español Virgen del Pilar”, añade el ciclo secundario. Durante la presidencia de la señora de Alvarez Quirós con la eficiente intervención de las señoras Raquel Gregorio de Sánchez y de Carmen Carreras Presas de la Comisión de Fiestas, se realizaron numerosos actos benéficos: conferencias, torneos de bridge y de canasta, desfiles de modelos, sucesivas “jamonadas” en la Embajada de España, cena y baile en el Hostal del Lago, rifas de pasajes a Madrid y las tradicionales “paellas” anuales que continúan actualmente. Se recibieron legados y donaciones de dinero, pero a partir de 1994 el Patronato empezó a tener su situación económica comprometida, ya que los fondos de la Institución se fueron reduciendo debido a necesidades presupuestarias, porque los ingresos permanentes no cubrían los gastos y hubo egresos importantes de capital. Estos egresos se debieron especialmente a la pérdida de una serie de juicios laborales ocasionados por medidas ilegales e inconsultas tomadas por la Rectora y Administradora del Hogar de ese entonces, con el personal docente sin que la Comisión Directiva y que el contador se enteraran. Todos los juicios, lamentablemente se perdieron.

En 1995, después de veintidós años de regir la Institución la señora de Quirós, la sucede Da. Marina Llorente de Fernández Lalanne, hija y nieta de presidentes del Patronato Español. Los problemas económicos siguieron persistiendo por muchas y diferentes razones, pero fundamentalmente a causa de defectuosas liquidaciones de sueldos y de cuentas efectuadas por la persona que tuvo bajo su control todo el manejo de la Institución durante muchos años y que fueron denunciadas por el contador al que no le daban acceso para su control.

Finalmente después de una serie de problemas que provocó esta Rectora y Administradora del Hogar, no hubo más remedio que despedirla con causa, en septiembre de 1988, lo que originó por parte de ella un juicio laboral al Patronato Español. Por su parte el Patronato le inició un juicio penal para el que la Lic. Diana de Bianchini trabajó con los abogados, doctores Neira y Gerome en la recopilación de once páginas con nuevos testimonios. El juicio se perdió, lamentablemente.

El asesor Dr. Jaime Peña hizo el seguimiento de la contabilidad del Patronato y con los demás asesores participó activamente en la discusión de los problemas y en la programación de posibles soluciones. Es importante señalar la colaboración eficiente y desinteresada de la Lic. Diana P. de Bianchini, quien al margen de sus funciones como rectora puso a disposición del Patronato su preparación profesional y llevó desinteresadamente la administración de la Institución. Hizo un estudio detallado del presupuesto del año 2000; comprobó que el nivel de gastos era muy alto y propuso una serie de medidas de ajuste que fueron llevadas a cabo. Hay que recordar que las entradas económicas del Patronato, sólo cubren en parte, los gastos de mantenimiento y siempre se acudió al fondo patrimonial cada vez más reducido. La Comisión Directiva para equilibrar la situación económica, decidió vender en el año 2000 los departamentos de la calle Carlos Gardel. Encargó su venta al asesor D. Alfredo Boly quien, como siempre, actuó muy acertadamente y con total desinterés. El 16 de diciembre de 2001 falleció inesperadamente la señora Marina Llorente de Fernández Lalanne y le sucedió la Vicepresidente 1a, Isabel Saénz Briones de White.

Para generar otra fuente de recursos, la Rectora acordó con el Arq. Martín Gatica el alquiler del Hall de Entrada y el Salón de Actos del edificio del Patronato, para la instalación de una feria de antigüedades, la “Feria de Ayer y de Hoy”, nombre sugerido por la señora Isabel Pérez de Mayoral y que funcionó dos años.

La Lic. Bianchini propuso y gestionó la creación de un Instituto de Nivel Terciario que otorgara el título de Técnico Superior en Dirección y Administración de Empresas, en las ramas de Turismo, Hospitalaria y Hotelera con desempeño “ad honorem” de la Rectoría y el cuerpo de profesores. En el mismo año 2003 comenzó a funcionar, pero no pudo continuar por falta de habilitación del edificio.

En marzo de 2003, la Presidente, señora de White, expuso la necesidad de una reunión con los asesores del Patronato para exponerles la situación económica de la Institución, reflejo de la situación económica del país y solicitar su consejo y colaboración para implementar un plan de acción y evitar el cierre del colegio. Se propusieron muchas y diferentes probables soluciones y el asesor Jaime Peña aconsejó buscar asesores externos a la Institución. La Lic. Bianchini sugirió al Dr. Norberto Baloira, abogado, especialista en temas de educación y en administración de colegios, a quien posteriormente la Comisión Directiva lo convocó.

El Dr. Baloita después de haber examinado los libros contables y de actas del Patronato Español, presentó su informe, comunicó a grandes rasgos los detalles de su futura gestión, afrontó el desafío de tratar de sanear la economía de la Institución y convocó a la Dra. Lilian Suffert Nogueira para hacerse cargo de la Contaduría. Se logró en poco tiempo una notable disminución de los gastos y un mes después se logró pagar el medio aguinaldo y el incentivo docente que se debía al personal sin aporte estatal. Durante sus gestiones desarrollaron una prolija labor que ayudó no sólo a ordenar el ámbito de la administración, sino también a corregir anteriores falencias excediendo sus propias obligaciones. Una reflexión aparte merece la actitud solidaria de la Dra. Lilian Suffert Nogueira, que sin medir tiempo ni esfuerzos, aplicó toda su capacidad profesional en las múltiples y difíciles situaciones de carácter administrativo, de manejo de la economía, de la relación con el personal y las familias de los alumnos que así lo requiere la conducción del patronato.

En esta difícil instancia fue de vital importancia la colaboración que brindó y aún brinda, la Prof. Elsa Insogna coordinando cada una de las tareas emprendidas. Su gran experiencia en gestión empresarial, sumada al cariño por la Institución en la que trabaja desde hace tantos años en forma desinteresada, permitió la recuperación de la Asociación en completa armonía.

En mayo de 2005 la señora Ana María Ruíz Antelo, esposa del Embajador de España, visitó el Patronato acompañada por un grupo de esposas de diplomáticos españoles y comunicó quese estaba formando un Comité de Voluntariado de la Embajada de España, para ayudar a las instituciones benéficas españolas de la República Argentina. Enterada de la necesidad del Patronato de la construcción de dos baños contiguos al salón de actos para así poder alquilarlo para eventos, las señoras del Comité del Voluntariado decidieron colaborar. La señora Ruiz Antelo propuso la realización de un acto benéfico en la Embajada y pidió se le enviaran detalles de la construcción a realizar, los presupuestos y los planos correspondientes. Se le encargó la obra al arquitecto Martín Gatica quien hizo un severo ajuste de sus honorarios como contribución a la Obra del Patronato Español.

El Comité del Voluntariado organizó un té en la Cancillería de la Embajada de España el 9 de noviembre de 2006; la esposa del embajador se ocupó de las rifas y en diciembre de ese mismo año se cubrió la suma íntegra que requirió la obra terminada.

En 2007, cuando llegó la sentencia definitiva del juicio entablado contra la Asociación Civil Patronato Español, se puso en venta el último bien rentable de la Institución, la propiedad de la calle Olleros 2945 – 2949 compuesta por dos unidades habitacionales. Hubo diversas propuestas y finalmente se decidió por la mejor oferta, la del Arq. Francisco P. Kocourek, con la muy eficiente intervención del asesor notarial, D. Sergio González Pagliere.

En diciembre de 2009 la señora Inés Orfila de Boly, sucedió a la señora de White y en este cargo continúa hasta la actualidad. La señora de Bolu es nieta de Da. Presentación Ortiz de Bayona, presidente del Patronato Español durante diecisiete años.

Como nota muy importante en este período hay que destacar la actitud generosa y desinteresada del Embajador de España, D. Rafael Estrella y de su esposa Da. María Enriqueta Cózar, que conociendo la necesidad que tenía el Instituto Español Virgen del Pilar de disponer de más aulas, convocó por carta esta inquietud a directivos de empresas españolas radicadas en la República Argentina. Este pedido tuvo una respuesta favorable de parte de nueve de ellos y así se pudieron construir seis aulas en uno de los patios del colegio. Grande es el agradecimiento que el Patronato Español tiene por tan importante acto de solidaridad. Como forma de demostrar de alguna manera este sentimiento, el pasado 18 de noviembre de 2011 se descubrió en presencia de los señores Estrella y en un muy sentido acto, una placa alusiva.

En la actualidad, el Patronato Español respondiendo a las exigencias del Gobierno de la Ciudad y de la Dirección General de Escuelas de Enseñanza Privada, tuvo que presentar planos actualizados del Instituto, un plan de Mitigación de Riesgos con intimación de plazos perentorios a cumplir y realizar numerosas obras de construcción, refacción y mantenimiento del edificio de la Av. Federico Lacroze 2950. Aquí se contó con la eficiente colaboración de la arquitecta Inés María Boly de Lang, de la Presidente, de la Representante Legal y de la Rectora.

Esfuerzo, trabajo y solidaridad marcan estos primeros cien años de vida.

Queremos agradecer a todos aquellos que de una manera u otra colaboraron con la Institución, haciendo realidad el sueño que tuvo un grupo de mujeres españolas en el año 1912.

El Instituto Español Virgen del Pilar nace como una respuesta del Patronato Español a su vocación de realizar un aporte a la construcción de un futuro promisorio para la República Argentina, partiendo de la premisa de concebir a la Educación como el principal motor del desarrollo y la equidad social.

Nuestro compromiso es formar personas con aptitud profesional, por medio de una moderna gestión educativa, sustentada en sólidos valores éticos.

La ética que preside la relación docente-alumno dentro del Instituto Español Virgen del Pilar es parte integral de nuestro modo de concebir una vida escolar que promueva el desarrollo de los alumnos.

Nuestra tarea, como docentes y estudiantes de los tres niveles, es avanzar juntos en el conocimiento de la verdad y, en ése esfuerzo en común, cada uno ejercer su tarea con idoneidad y con un recto sentido de sus deberes hacia la sociedad.

Quienes se incorporen a nuestra vida escolar han de estar dispuestos a asumir los valores que presiden ésta comunidad educativa y han de comprometerse a velar por su vigencia porque todos nos sentimos unidos en ésta tarea de ser y hacer al Instituto.

En la comunidad académica del I.E.V.P nos proponemos respetar, y custodiar la:

· Dignidad de las personas

· Verdad, promoviendo el interés por la búsqueda de la misma que inspira la actividad docente y el aprendizaje

· Equidad, reconociendo los derechos de cada persona

· Responsabilidad

· Integridad, reflejando la armonía entre el querer hacer, el poder hacer y el hacer.

Los valores enunciados se concretan en los compromisos que asumimos los docentes y los alumnos como pautas de nuestro comporta-miento, creando un clima de confianza y sana convivencia basado en el respeto mutuo.

Evitamos todo tipo de discriminación, tanto por prejuicios de raza, color, religión, sexo, nacionalidad, capacidades diferentes o cualquier otro factor.

Fundamentamos nuestros principios educativos en el nivel académico, el desarrollo estético y artístico, la práctica de actividades deportivas, la educación hacia una vida sana y el respeto por el medio ambiente.

Nos comprometemos a fomentar un ambiente de estudio serio, basado en el esfuerzo constante y responsable, generando satisfacción y pertenencia en nuestros estudiantes.