La ciencia y la negación de la razón sensible y opinión de los vecinos de acerca del tema

La ciencia y la negación de la razón sensible y opinión de los vecinos de acerca del tema

Aristóteles entendía que el ser humano estaba compuesto por cuerpo y razón.
A su vez la razón se encuentra fragmentada en dos conceptos, la razón instrumental y la razón sensible.
El pragmatismo es un ejemplo claro de la razón instrumental, supongamos el caso de el ex presidente innombrable Carlos Saul Menem cuando se encontró ante el dilema de privatizar YPF.

“Es patrimonio nacional, no podemos privatizar la industria, las multinacionales se llevan todo”. Le podrían haber dicho, independientemente de esto Menem utilizó este tipo de razonamiento para resolver su dilema.

El estado necesita capital y los derechos de YPF se pueden vender.
Una sociedad anónima quiere comprar los derechos de YPF.
Por lo tanto, vendo los derechos de YPF.

Esto es el pragmatismo, al simplificarlo podemos decir que en vez de regirse por principios político/morales práctico Real Politik. Moraleja si alguna vez “fuimos objetivos” en alguna situación llevamos un pequeño Menem adentro.

Por otro lado tenemos a la razón sensible, no es fácil de poner en palabras, las emociones tienen su razón. Simplemente te sentis triste, o feliz.

Lo interesante es que aceptaba la existencia de la razón sensible como de las otras dos partes del ser humano.

Esto cambia con los ideales que aparecen con la modernidad y el método de conocimiento científico,este determina lo que es verdad y lo que no.
Para determinar lo que es verdadero la ciencia necesita que sea comprobable empíricamente o en términos de Popper falsable al menos y que además ayude a resolver problemas coyunturales. Entonces sobre las cuestiones que hacen a la razón sensible al no poder ser falsables no importan si existen o no, no se estudia, se lo descarta como metafísica.

Pero además, al querer controlar el modo de conocer, los grandes pensadores del Círculo de Viena propusieron un lenguaje común para las ciencias, el lenguaje lógico formal, el clásico p ¬ q. Este lenguaje, al tratar de ser completamente objetivo, suprime la razón sensible, le quita la carga emotiva al lenguaje mismo y lo reemplaza por meras premisas, incluso utiliza un caracter para referirse a “entonces”.

Lo curioso, es que esta supresión de la razón sensible no se da sólo en el lenguaje, sino que se extiende también a varios ámbitos de la sociedad, pasó a ser uno de los ideales de la modernidad.
Un buen ejemplo es cuestionarse acerca de que en el trabajo solo hay licencia para el cuerpo, es más, incluso hay un médico que lo verifica, pero nadie contempla ni hay profesionales que lo verifiquen como lo haría un médico si una (o uno) se encuentra triste como para trabajar, o cuando se dan algunos pocos días para hacer el duelo de algún familiar cercano.

Así como este pequeño ejemplo, hay muchos otros. Les invito a jugar a buscar situaciones de la cotidianeidad parecidas a este ejemplo o donde se note la supresión de la razón sensible.

Salimos al barrio con la idea de consultar que opinan los vecinos sobre la razón sensible, fuimos a la Plaza Mafalda y nos cruzamos a Ian que estaba tomando mate y leyendo para la facultad.

Hablamos un rato, y después de hacerle algunas preguntas me dijo que estaba estudiando Derecho en la UBA, pero que estaba leyendo para sociología.

El me dijo que había leído a Aristóteles y la razón sensible justamente para la facultad y esto opinó:
– ” La razón sensible obviamente existe, no todo se puede pensar como 2 + 2 = 4, las personas tienen sentimientos y eso modifica sus acciones y pensamientos, no somos robots”

Después le preguntamos qué opinaba del método científico hegemónico.

-”Entiendo que es útil y que ha dado muchos avances al como lo llaman ellos “progreso” pero me quedo con la parte más reflexiva menos canónica, digamos que la escuela Alemana. Y nos sonrió, tomamos unos mates y lo deje con su lectura.

Seguí caminando y me encontré a Sofía que estaba prendiendo un cigarrillo y me acerque a buscar su opinión
Después de presentarnos y contarle que buscaba saber qué opinaba sobre la razón sensible ella me dijo que charlemos y opinemos y lleguemos a una conclusión
Por supuesto yo encantado, después de poner unas ideas en la conversación me dijo.

-” Quizá si la gente si permitiera seguir la razón sensible el mundo sería distinto, la gente sería menos competitiva, pero bueno la sensibilidad no es la forma canónica de pensar”

A lo que yo le respondí que la razón sensible llevada al extremo tampoco es ideal.

-”Todo en extremo es dañino y eso no es lo ideal para nadie, creo”. Me respondió – “Yo permito que mi razón sensible tome algunas decisiones y eso lleva a cosas buenas y malas hay que aprender a lidiar con eso..”

Después de saludarla volví a editar la nota con una buena visión de lo que había escuchado de los vecinos.