Integraban una banda que se dedicaba a las estafas por internet y a la venta de estupefacientes. Los detenidos mataron a otros dos participantes de la organización e intentaron deshacerse de los cuerpos provocando un incendio.

El pasado 3 de febrero, personal de Bomberos y de la Policía de la Ciudad concurrieron a la calle Fernández al 1700, en el barrio de Parque Avellaneda, por un incendio desatado en el primer piso de una vivienda. Luego de controlado el siniestro los peritos encontraron, dentro de la finca, los cuerpos calcinados de la pareja que habitaba la propiedad. Ambos se encontraban tapados con colchones y bolsas de basura, presentando altos signos de violencia.

El joven tenía más de un centenar de heridas de arma blanca, mientras que el cuerpo de la mujer presentaba signos de estrangulamiento realizados con una sábana que se encontraba alrededor de su cuello. En tanto, el informe de la autopsia destacaba que ambas personas, de 22 y 21 años de edad, registraban como fecha de muerte las últimas horas del 31 de enero.

Por su parte, los investigadores de la Policía de la Ciudad requisaron el lugar y encontraron, en el patio del domicilio, un bolso que contenía una gran cantidad de ropa, dos balanzas de precisión y un pasaporte uruguayo que no pertenecía a las víctimas.

Con la sumatoria de todas estas pruebas, los efectivos policiales iniciaron las tareas para dar con los culpables del doble homicidio. De esta manera se entrevistaron con los vecinos, quienes explicaron que en esa casa convivía la pareja con otro sujeto denominado “Max”, de aproximadamente 20 años y que el mismo había estado viviendo, junto a otros dos sujetos de edades similares, en el lugar hasta la noche anterior al incendio. De esta manera, y dada la fecha de muerte de las víctimas, habrían convivido con los cadáveres hasta un rato antes de provocar el incendio.

Como resultado de las investigaciones realizadas, los agentes pudieron dar con el domicilio donde se ocultaba el imputado, hallando a “Max” junto a su madre y su tía en una vivienda de la calle Itaquí al 3300. Luego de un pequeño interrogatorio el joven “Max”, de 19 años, se quebró y confesó el asesinato de la pareja.

En su relato, el imputado admitió que el doble crimen habría sido cometido con la ayuda de dos cómplices, uno denominado “Camilo”; en tanto que el otro por ser menor de edad fue mencionado en la investigación como “A”. Según la pesquisa, el móvil del asesinato tendría vinculación con las actividades ilícitas que realizaban “Camilo” y la pareja fallecida, quienes se dedicaban a estafar en portales de compra-venta en Internet y además realizaban la comercialización de estupefacientes.

“Camilo” era la cara visible de la organización y, como tal, recriminaba que el porcentaje que le correspondía fuera mayor. En la negociación, los dos jóvenes y la pareja no lograron ponerse de acuerdo, por lo que “Max” y “Camilo” decidieron matar a la víctima y a su mujer y quedarse con la totalidad del “negocio”.

Luego de consultar con el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°6 a cargo de la Dra. María Provítola, se dispuso la detención y el traslado de “Max”, a dependencias de la Policía de la Ciudad.

Los oficiales de la Policía de la Ciudad siguieron la investigación del caso para dar con el segundo imputado, Camilo, logrando su detención en un domicilio ubicado en la calle Trelles al 1700, en el barrio de Caballito.

Pero faltaba encontrar al tercer homicida, quien se encontraba en calidad de prófugo.

Luego de arduas tareas investigativas se logró dar con el paradero donde se estaría ocultando el ultimo implicado en el crimen. De esta manera con la colaboración de la Policía de la provincia de Buenos Aires, se allanó una finca en la calle Quiroga al 2200, de la localidad de El Jagüel, partido de Esteban Echeverría, logrando su detención.

Dada la condición de menor de edad del imputado, se dio intervención al Juzgado de Menores N° 5, a cargo del Dr. Tezanos, que decidió su traslado a dependencias del Instituto Inchausti.