Impactan en hogares, comercios y clubes
En un nuevo capítulo del ajuste tarifario que atraviesa el Área Metropolitana de Buenos Aires, el Gobierno nacional oficializó subas en las tarifas eléctricas que comenzarán a regir desde el 1° de abril y que ya empiezan a sentirse en barrios como Colegiales, donde el consumo residencial, comercial y comunitario tiene un peso clave en la vida cotidiana.
La medida fue publicada en el Boletín Oficial a través de resoluciones del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), y establece incrementos diferenciados según la distribuidora: mientras que los usuarios de Edesur enfrentarán subas del orden del 1,8%, los clientes de Edenor verán aumentos que pueden alcanzar hasta el 2,4%.
En Colegiales, donde conviven edificios antiguos con nuevas torres, comercios gastronómicos en expansión y clubes de barrio con fuerte arraigo social, el impacto no es uniforme pero sí generalizado. Las facturas de luz volverán a ajustarse en un contexto donde muchos vecinos ya vienen haciendo malabares para sostener gastos básicos.
El aumento alcanza tanto a usuarios residenciales —con o sin subsidios— como a pequeños comercios, industrias y entidades comunitarias. En particular, los clubes de barrio, que suelen depender de tarifas diferenciadas para sostener sus actividades, también quedarán alcanzados por este nuevo esquema, lo que genera preocupación en instituciones que ya operan con presupuestos ajustados.
Desde el Gobierno se argumenta que la actualización responde a la necesidad de recomponer los precios relativos de la economía, en el marco de la emergencia energética declarada en diciembre de 2023. En términos técnicos, los nuevos cuadros tarifarios se calculan en base a fórmulas que combinan indicadores como el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) y el Índice de Precios al Consumidor (IPC), además de los resultados de las revisiones tarifarias quinquenales.
En el caso de Edesur —que abastece buena parte de la Ciudad de Buenos Aires, incluyendo zonas cercanas a Colegiales— el ajuste apunta a sostener la rentabilidad de la empresa durante el período tarifario de cinco años. Por su parte, Edenor, con fuerte presencia en el norte del conurbano y sectores de la Capital, aplicará un incremento algo más elevado, en línea con su estructura de costos.
Este nuevo aumento llega apenas un día después de la validación de subas en las tarifas de gas, consolidando una tendencia que vuelve a poner presión sobre el bolsillo de los vecinos. En un barrio como Colegiales, donde el consumo energético está ligado tanto a la vida doméstica como a la actividad comercial —bares, restaurantes, almacenes y servicios— cada punto porcentual cuenta.
Mientras tanto, en las veredas del barrio, la discusión ya no es técnica sino concreta: cuánto va a venir la próxima factura, qué se recorta para pagarla y hasta cuándo se puede sostener el ritmo de aumentos sin que algo se rompa en el medio. Porque la luz no es un lujo. Y cuando sube, se nota.