Hoy, la movilización más dura de los cuatro meses que lleva de gestión será afrontada por el Gobierno de Javier Milei. El reclamo en defensa de la educación pública, lema principal de la jornada, que apunta a la falta de presupuesto para las universidades nacionales, ha recibido el respaldo de todo el espectro político, el sindicalismo, sectores de la sociedad civil, académicos, estudiantes, artistas, jóvenes y adultos.
Se confirmó que el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, estará presente este martes en la Marcha Federal Universitaria convocada en defensa de la educación pública, la cual tendrá como punto culmine la Plaza de Mayo y se espera que sea multitudinaria. Durante la inauguración de un nuevo edificio del Instituto Superior de Formación Docente y Técnica en Quilmes, el mandatario bonaerense afirmó: «Vamos a llenar la plaza el 23 de abril para demostrar que la educación y la universidad pública no se vende, se defienden».
Además, otros dirigentes políticos de peso como Sergio Massa, exministro de Economía y excandidato presidencial de Unión por la Patria, han confirmado su participación en la jornada de protesta. Massa se unirá con su cúpula de dirigentes del Frente Renovador, mientras que aún se desconoce si marchará junto a Kicillof.
Otra figura que se espera ver en la protesta es Martín Lousteau, quien recientemente fue blanco de críticas por haber sido uno de los senadores que aprobó el aumento de sueldo. La participación de estos políticos ha generado comentarios dentro del Gobierno nacional, donde algunos funcionarios ven esto como una oportunidad para rechazar la marcha.
La exvicepresidenta Cristina Kirchner también se sumó a la convocatoria desde las redes sociales, criticando al Gobierno de Milei y recordando el papel de su gestión en la expansión de la educación pública.
En cuanto a la urgencia en el presupuesto, el rector de la Universidad Nacional del Oeste (UNO), Roberto Gallo, ha expresado su preocupación, indicando que con el nivel presupuestario actual, las universidades podrían funcionar como máximo hasta septiembre próximo. A pesar de las promesas de aumento en el presupuesto, los fondos adicionales aún no han llegado, lo que genera incertidumbre sobre el futuro financiero de las instituciones educativas.