Navidad dejó menos ventas de juguetes

Navidad dejó menos ventas de juguetes y crece la expectativa por Reyes Magos: qué eligieron las familias

La Navidad pasó con las vidrieras encendidas pero el bolsillo en guardia. En las jugueterías de barrio —esas que todavía huelen a plástico nuevo y papel de regalo— se sintió el freno: las ventas de juguetes cayeron 6,9% interanual en unidades, según la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ). No fue sorpresa. Hubo cálculo fino, listas cortas y decisiones más racionales. Aun así, Reyes Magos aparece como la segunda jugada del verano y el sector se ilusiona con recuperar algo de aire.

Desde la cámara explicaron que diciembre rindió mejor de lo esperado, sobre todo en la previa de Nochebuena, aunque no alcanzó para compensar el golpe del Día del Niño ni los meses flojos que siguieron. “Hubo un repunte de último momento, pero el balance anual sigue en rojo”, resumió el presidente de la entidad, Matías Furió.

Promos, cuotas y billeteras: así se pagó

El consumo se sostuvo a fuerza de descuentos y cuotas sin interés, con un cambio ya consolidado en los hábitos de pago. El 95% de las operaciones se hizo con medios electrónicos —tarjetas y billeteras virtuales— y el efectivo quedó prácticamente fuera del mapa.

El canal online, que ronda el 25% del mercado, se mantuvo estable sin crecer, presionado por plataformas internacionales. El comercio físico tradicional, en cambio, cayó cerca del 10%, y eso pesó en el resultado final.

Precios contenidos y ventaja local

El ticket promedio marcó tres realidades: jugueterías de barrio alrededor de $19.000, supermercados cerca de $10.000 y cadenas especializadas en torno a $45.000. El común denominador fue la búsqueda de precio bajo y medio, con un dato clave: no hubo aumentos a lo largo del año.

Ahí apareció el diferencial. El juguete nacional rindió mejor, con precios previsibles y buena relación precio–calidad. La oferta importada, en cambio, mostró distorsiones, sobreoferta y poca coherencia, lo que generó dudas y frenó la rotación.

Qué eligieron las familias

Las preferencias fueron claras: productos que duran, se comparten y no rompen el presupuesto.

  • Primera infancia: didácticos, encastres y sensoriales, con marcas nacionales al frente.
  • Aire libre y verano: lanzaaguas, juegos de playa y pileta, pelotas, triciclos y pata-patas.
  • Juegos de mesa familiares: educativos y sociales, con fuerte presencia local.
  • Creativos y manualidades: masas y kits de arte, lejos de las pantallas.
  • Muñecas y bebotes: clásicos que nunca fallan.
  • Tecnología simple: peluches interactivos y juguetes con sonido y movimiento.

En el segmento premium, marcas como LEGO, Playmobil, Barbie o Cry Babies mantuvieron visibilidad, pero con baja rotación, al igual que las licencias de grandes películas.

Reyes Magos y la compra segura

Con la mira en Reyes, la CAIJ puso el acento en la seguridad. Hubo multas por más de $100 millones a importadores que vendían juguetes sin cumplir la normativa. “Cuidar a chicos y chicas empieza por comprar en comercios formales y verificar el Marcado de Conformidad”, insistió Furió. El Observatorio Argentino de Juguetes seguirá monitoreando puntos de venta.

El clima es prudente, sin fuegos artificiales. Pero hay expectativa. Precios contenidos, protagonismo local y consumo responsable: esa es la receta que el sector apuesta a repetir para que Melchor, Gaspar y Baltasar encuentren un terreno un poco más firme. Porque, como saben las familias y los comerciantes de barrio, en tiempos duros la magia también se planifica.