Buenos Aires, miércoles 4 de febrero de 2026 — El conflicto entre el Gobierno nacional y el gremio ferroviario volvió a tensar la rutina diaria del Área Metropolitana de Buenos Aires y Colegiales quedó nuevamente en el centro de la escena. El secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano, confirmó un paro de trenes para este jueves, en reclamo de una fuerte pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores del sector.
Según denunció el dirigente sindical, desde la asunción del presidente Javier Milei los salarios ferroviarios acumulan una caída del 60% en términos reales. “Desde marzo de 2025 nos adeudan un 18% del salario de bolsillo. Lo que ofrecen ahora es insuficiente”, sostuvo Maturano, al detallar que la propuesta oficial ronda aumentos escalonados que no compensan la inflación acumulada.
El paro anunciado afectará a cinco líneas ferroviarias del AMBA, entre ellas las que atraviesan o impactan de manera directa en el barrio de Colegiales, donde miles de vecinos utilizan el tren como medio principal para trasladarse hacia Retiro, Chacarita, Palermo y el centro porteño. Comercios, escuelas y trabajadores del barrio se preparan para una jornada compleja, con mayor presión sobre colectivos y subtes.
Pese a la confirmación de la medida de fuerza, desde el gremio dejaron abierta una instancia de negociación. “Si acceden a lo que planteamos, el paro se puede suspender o postergar”, señaló Maturano, luego de una reunión fallida en la Secretaría de Transporte. En paralelo, en la Casa Rosada no se descartaba la posibilidad de dictar la conciliación obligatoria para frenar la protesta.
En Colegiales, el conflicto vuelve a poner sobre la mesa un debate de fondo: la precarización del transporte público, la pérdida salarial y el impacto cotidiano de las disputas macroeconómicas en la vida barrial. Mientras el diálogo sigue trabado, los vecinos quedan, una vez más, esperando en el andén.
