La 52.ª Peregrinación Juvenil a Pie a Luján partirá el sábado 3 de octubre desde Liniers. La edición pasada movilizó a más de 2,5 millones de fieles, según el operativo informado por la Provincia.
La caminata de fe más multitudinaria de la Argentina ya tiene fecha: la 52.ª Peregrinación Juvenil a Pie a Luján se realizará entre el sábado 3 y el domingo 4 de octubre de 2026. La imagen peregrina de la Virgen saldrá a las 10 desde el Santuario de San Cayetano, en Cuzco 150, Liniers, rumbo a la Basílica de Nuestra Señora de Luján.
El lema elegido para esta edición es “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”. No es una caminata deportiva ni una carrera contra el reloj: es una expresión popular de fe, promesas, agradecimientos y encuentro colectivo. Van jóvenes, familias enteras, grupos parroquiales, personas solas y también quienes, aun sin una práctica religiosa cotidiana, encuentran en el trayecto una experiencia de esfuerzo y comunidad.
El recorrido habitual tiene cerca de 60 kilómetros y demanda entre 12 y 16 horas, según el ritmo, las pausas y el punto desde el cual cada persona se incorpora. La columna avanza por el oeste del Área Metropolitana, atravesando Morón, Merlo, Moreno, Francisco Álvarez y General Rodríguez, antes de llegar a Luján.
La llegada más intensa se produce entre la madrugada y la mañana del domingo. La misa central será a las 7 del domingo 4 de octubre, frente a la Basílica de Luján, aunque la ciudad suele ofrecer celebraciones durante toda la jornada para recibir a quienes llegan después.
La dimensión de la peregrinación ya no admite adjetivos modestos. La primera edición, realizada el 25 de octubre de 1975, reunió a unos 30.000 jóvenes. Medio siglo después, la convocatoria es masiva: en 2025, el Gobierno bonaerense informó que su operativo acompañó a más de 2,5 millones de fieles durante la 51.ª edición. Son cifras que convierten a Luján en una de las mayores manifestaciones de fe popular de América Latina.
A lo largo del camino habrá puestos de hidratación, atención médica, baños, asistencia espiritual y voluntarios. Los detalles finales del operativo —cantidad y ubicación de puestos, cortes de tránsito, servicios de trenes y colectivos— suelen comunicarse más cerca de la fecha. Conviene seguir los canales oficiales de la peregrinación antes de salir: en una caminata de 60 kilómetros, improvisar es una mala religión.
Qué llevar y cómo prepararse para caminar a Luján
- Usar zapatillas ya amoldadas; nunca estrenar calzado ese día.
- Llevar medias de recambio, curitas o apósitos para ampollas y una pequeña crema o vaselina para prevenir rozaduras.
- Vestirse en capas: remera cómoda, abrigo liviano y piloto o poncho por si llueve.
- Tener una botella reutilizable para cargar agua en los puestos de hidratación.
- Comer liviano antes y durante el recorrido: frutas, barras de cereal, sándwiches simples o frutos secos.
- Caminar a ritmo propio, hacer pausas y no forzar una molestia fuerte en rodilla, tobillo, espalda o pecho.
- Llevar documento, teléfono cargado, batería portátil y un contacto de emergencia anotado.
- Si se padece diabetes, hipertensión, problemas cardíacos, respiratorios o lesiones previas, consultar antes con el médico y llevar la medicación indicada. La fe mueve montañas; una hipoglucemia no se resuelve con épica.
Luján, un destino de peregrinación durante todo el año
La caminata juvenil de octubre es la más conocida, pero no es la única. Luján recibe peregrinos en torno al 8 de mayo, día de la Virgen de Luján y patrona de la Argentina; también el 8 de diciembre, por la celebración de la Inmaculada Concepción. Además, existen peregrinaciones de parroquias, sindicatos, movimientos sociales, motociclistas, ciclistas y grupos que llegan desde distintos puntos del país.
La tradición tiene raíces profundas. A fines del siglo XIX ya se organizaban peregrinaciones obreras hacia el santuario. En 1893, el sacerdote Federico Grote encabezó una de las primeras grandes expresiones organizadas de trabajadores católicos hacia Luján. La peregrinación juvenil nacida en 1975 recogió esa historia y la convirtió en un fenómeno nacional, con una marca muy argentina: caminar juntos cuando el país parece ir cada uno por su lado.
El 3 de octubre, Liniers volverá a ser kilómetro cero. Después vendrán la noche, el cansancio, las ampollas, el mate compartido, las promesas silenciosas y las torres de la Basílica apareciendo al final del camino. ¿Qué mueve a millones a caminar durante horas? ¿Fe, tradición, necesidad de agradecer o ganas de no estar solos? Probablemente, un poco de todo.
Datos históricos y de convocatoria corroborados con el Santuario de Luján, la cuenta oficial de la peregrinación y el operativo informado por la Provincia de Buenos Aires.