la histórica peregrinación juvenil a Luján congrega a más de 2.300.000 fieles en su 50º edición
En un evento cargado de fe, devoción y resistencia física, la peregrinación juvenil a Luján, que celebró su 50º edición, atrajo a una multitud histórica de más de 2.300.000 personas. Desde las primeras horas del sábado, los peregrinos comenzaron a transitar el camino desde el santuario de San Cayetano en Liniers, con la imagen de la Virgen encabezando la marcha, en una jornada que superó todas las expectativas.
La cuestión de la fe popular en Argentina no es algo que se tome a la ligera. Es un acto donde se funden cuerpo y espíritu en un andar que no conoce de fronteras ni cansancio. Esta histórica peregrinación, organizada por la Comisión Arquidiocesana de Piedad Popular del Arzobispado de Buenos Aires, se convirtió en un símbolo de unidad, bajo el lema: “Madre, bajo tu mirada buscamos la unidad”.
Un despliegue monumental y la esencia de Luján
A lo largo de casi 60 kilómetros, el evento movilizó no solo a los fieles, sino también a un inmenso operativo logístico. El Municipio de Luján, en coordinación con el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y la Basílica Nuestra Señora de Luján, montó un dispositivo que incluyó hospitales móviles, ambulancias, baños químicos y más. La fe, como diría cualquier filósofo, no solo mueve montañas, sino que también organiza a un pueblo en su marcha.
La devoción como motor de la unidad
Ahora, si nos detenemos a reflexionar sobre el sentido de esta peregrinación, podemos entenderla desde un punto de vista filosófico: el ser humano busca siempre un centro, un eje que lo guíe, y en este caso, la figura de la Virgen de Luján representa ese núcleo espiritual. Como bien decía Borges, la fe no es un acto solitario, sino colectivo, una forma de afirmarse en el mundo y en los demás.
La llegada de los peregrinos a la Plaza Belgrano en plena madrugada fue un momento de emoción pura. Allí, la imagen cabecera de la Virgen tocó el corazón de todos, generando un mar de lágrimas y esperanza. Monseñor Jorge García Cuerva presidió la misa central a las 7 de la mañana del domingo, donde la unidad del pueblo argentino se sintió más fuerte que nunca.
Reflexiones económicas y éticas
Desde una mirada económica universal, eventos de esta magnitud también destacan el poder movilizador que tiene la religión en Argentina, no solo como expresión espiritual sino como un motor de la economía local. El comercio en Luján florece durante estas jornadas, revitalizando a toda una comunidad. En términos éticos, este peregrinaje plantea una discusión sobre la solidaridad y la responsabilidad de cuidar al otro en situaciones de tanta exigencia física y emocional. Aquí no se trata solo de llegar, sino de ayudar a quien camina a tu lado.