Sabores y goles: el Mundial también se juega en los bares de Buenos Aires

El Mundial 2026 no solo se vive frente a una pantalla. En Buenos Aires, la pasión por la Selección Argentina se trasladó a bares, bodegones, cantinas y restaurantes que encontraron en la Copa del Mundo una oportunidad para llenar mesas, recuperar clientes y convertir cada partido en una verdadera fiesta popular.

Tras el contundente debut de la Scaloneta ante Argelia, el clima mundialista se instaló definitivamente en la Ciudad. Con temperaturas invernales y partidos distribuidos entre el mediodía, la tarde y la noche, miles de porteños eligieron reunirse alrededor de una mesa para compartir una picada, una pizza, una parrillada o unas empanadas mientras siguen cada jugada de Lionel Messi y compañía.

Pero la propuesta gastronómica va mucho más allá de la comida. Pantallas gigantes, ambientación albiceleste, sorteos, shows en vivo, torneos de metegol, promociones especiales y hasta tragos gratuitos por cada gol argentino forman parte de la estrategia de numerosos locales para atraer a los hinchas.

Entre los establecimientos que se sumaron a la fiebre mundialista aparecen nombres conocidos como Distrito Federal, Hormiga Negra, Temple, Los Bohemios, Jugador Nº12, La Birra Bar, Burger Joint y Locos X El Fútbol, entre muchos otros.

Uno de los casos más llamativos es el del legendario Bar 878, en Villa Crespo. Considerado uno de los pioneros de la coctelería de autor en América Latina, transmite todos los encuentros de la Copa del Mundo y premia cada gol argentino con un trago de regalo. Además, quienes lleguen vistiendo la camiseta de la Selección reciben shots de bienvenida sin cargo.

Palermo también juega su partido

En Palermo, la experiencia mundialista tiene un epicentro propio. El Fan Fest instalado en Plaza Seeber reúne a miles de personas frente a una pantalla gigante para seguir los encuentros de la Selección y de los principales equipos del torneo.

A pocas cuadras, los comercios gastronómicos del barrio adaptaron sus propuestas para aprovechar el fenómeno. Burger Joint, uno de los clásicos de Palermo Soho, amplió su espacio para espectadores y lanzó una hamburguesa inspirada en el ritual futbolero argentino: medallón de bife de chorizo, rodajas de chorizo y abundante chimichurri.

«La idea fue llevar el espíritu del asado argentino a una hamburguesa», explicaron desde el local, que desde hace más de una década forma parte del circuito gastronómico del barrio.

Menús con humor y cábalas futboleras

La creatividad también se convirtió en protagonista. La tradicional Parrilla La Dorita sorprendió con un menú inspirado en Tim Payne, el capitán de Nueva Zelanda que se volvió viral entre los hinchas argentinos durante el Mundial.

La propuesta incluyó desde el «ChoriPayne» hasta los «Paynqueques», una iniciativa que agotó existencias en pocas horas y generó una enorme repercusión en redes sociales.

En Saavedra, el restaurante Raíces Cocina Casera apostó a las cábalas mundialistas con el «Trío de Estrellas», tres empanadas fritas con forma de estrella que homenajean las tres Copas del Mundo conquistadas por la Argentina.

Lo que viene

El próximo compromiso de la Selección será el lunes 22 de junio frente a Austria. Desde las 13 horas, Plaza San Martín será sede de una nueva edición de Modo Hincha BA, con transmisión gratuita y capacidad para cientos de espectadores.

Más adelante, el sábado 27 de junio, cuando Argentina cierre la fase de grupos frente a Jordania, el epicentro se trasladará al Obelisco. Allí se montará una pantalla gigante y más de 30 locales gastronómicos participarán con descuentos, promociones y actividades especiales en el marco de una edición mundialista de Corrientes 24 Horas.

Mientras la pelota sigue rodando en Estados Unidos, México y Canadá, en Buenos Aires el Mundial ya logró algo importante: devolverle movimiento a los bares, reactivar el consumo gastronómico y transformar cada gol argentino en una celebración colectiva que se vive tanto en las tribunas como alrededor de una mesa compartida.