Ubicación: Olleros 2876 – Capital Federal – Colegiales – Buenos Aires – Argentina

Es importante que en el barrio haya espacios de todo tipo para aquellos que profesan o buscan un culto religioso, en este caso el judaismo.

Sobre una Sinagoga

La sinagoga es el lugar donde se reúnen los judíos, así como el lugar de culto y estudios de “la más antigua de las religiones monoteístas”.

Como se trata de un sitio no solo de oración y estudio, sino también uno de reunión, diálogo e interpretación, la sinagoga es conocida en hebreo como בית הכנסת (Beit ha-Kneset), expresión que significa ‘Casa de Asamblea’. Como institución y arquitectónicamente, la sinagoga es de antigua data en el judaísmo, entendido como marco de pertenencia en términos tanto de religión como de cultura singular. Aunque se poseen pocos datos acerca del origen de las primeras sinagogas, posiblemente ellas se remonten a tiempos posteriores a la división de los dos reinos hebreos (Judá e Israel, 930 a. C.), o pueden haber tenido su origen luego de la destrucción del primer Templo de Jerusalén (587 a. C.) y durante el cautiverio judío en Babilonia (586-537 a. C.).​

El número de sinagogas creció al establecerse la lectura pública de la Torá. En el año 70, en el momento de ser sitiada y destruida por las legiones de Tito, Jerusalén contaba con unas 400 sinagogas.

Estas casas de asamblea no eran edificios especialmente construidos para el culto; un simple local hacía las veces de lugar de reunión, pero también existían grandes edificios para este fin.

Estas sinagogas antiguas estaban administradas por un notable o un consejo de tres notables. La explicación del texto sagrado se reservaba a un rabino o algún fiel versado en el conocimiento de la ley mosaica (es decir, transmitida por Moisés).

Generalmente las sinagogas están orientadas hacia Jerusalén. Al fondo se halla un armario o tabernáculo, el arca sagrada (hejal en sefardí o arón haKódesh en asquenazí), que contiene los rollos de la ley (Torá).

Ante el tabernáculo pende una lamparilla que arde constantemente en recuerdo de la luz perpetua (ner tamid) que brillaba en el Templo de Jerusalén. Un candelabro, por lo general de siete lámparas en línea, evoca el célebre candelabro (menorá) del Templo. Una mesa de pupitre, colocada sobre una plataforma (tebá en sefardí, bimá en asquenazí), hace las veces de altar; sobre ella se lee la Torá. En las sinagogas sefardíes, es allí donde se detiene el oficiante. En las sinagogas asquenazíes, el oficiante se para detrás de un atril, a un lado del arca o en frente de ella al que se denomina amud.

El término «la Sinagoga» ha llegado a representar el sistema del judaísmo, así como «la Iglesia» representa el cristianismo.

Una sinagoga es un lugar de culto judío. El término proviene del latín sinagōga, y éste del griego sÿnagōgē, del verbo sÿnágein (‘reunir, congregar’). En hebreo se llama Bet haKenéset (בית הכנסת), o ‘lugar de reunión’.

Sinagoga tiene múltiples equivalentes, correspondientes a las diferentes lenguas de los judíos y también a su sensibilidad religiosa. El yidis utiliza la palabra שול, shoul (‘escuela’) y el ladino אסנוגה , esnoga. Ciertas congregaciones emplean también el término beit tefila, ‘casa de oración’. Los judíos persas y los caraítas utilizan el término vecino kenessa, derivado del arameo. Los judíos reformistas y ciertos conservadores las nombran a veces como ‘templo’.

Filón de Alejandría y el Nuevo Testamento utilizan también el término proseuque del griego antiguo προσευχή, ‘oración’, además de ‘lugar de oración’.

Las sinagogas poseen habitualmente un santuario, es decir, un gran vestíbulo de oración, en el cual están contenidos los Libros de la Toráh. También pueden contar con una sala para los eventos comunitarios. Sin embargo, las sinagogas contienen sobre todo pequeñas piezas reservadas para el estudio, e incluso un Beit midrash (‘casa de estudio’). Así, aunque inicialmente destinada al culto, la sinagoga se ha ido convirtiendo durante la historia judía en un lugar para la enseñanza de la tradición y la lengua hebraica a niños y adultos. La preponderancia de este papel es tal que Filón de Alejandría, además de los judíos de Venecia y aquellos de los países asquenazíes, designan a las sinagogas con el nombre de didaskaleia, scuola o שול, es decir, ‘escuela’. Este nombre es siempre utilizado para hablar de las sinagogas de manera informal, sobre todo en el entorno asquenazí.

Al día de hoy no hay consenso entre los científicos sobre cuándo poner el origen histórico de la sinagoga. La tradición judía atribuye su origen a Moisés.​ Sin embargo desde la publicación en 1583 del libro de Carlos Sigonius De Republica Hebraehorum libri VII se comenzó a considerar como época más probable la del exilio de Babilonia, y tal vez más concretamente con Esdras. Hoy en día, sin embargo, la tendencia es a retrasar mucho más su origen

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