VECINE 2026: el Festival de Cine de Villa Crespo, una escapada cultural muy cerca de Colegiales

Villa Crespo no es Colegiales, claro. Pero entre ambos barrios no hay una frontera cultural: hay pocas cuadras, caminatas posibles y una misma ciudad que todavía conserva espacios para encontrarse alrededor de una película. Del 4 al 13 de septiembre llega la séptima edición de VECINE, el Festival de Cine de Villa Crespo, una propuesta gratuita que puede ser un gran plan para los vecinos de Colegiales que buscan cine argentino, funciones especiales y conversación después de los créditos.

El festival reunirá largometrajes y cortometrajes nacionales en competencia, con premios definidos por el voto del público. La programación también suma actividades especiales que amplían la experiencia de sala y recuperan algo esencial: mirar cine con otras personas. En tiempos donde las pantallas individuales parecen comerse todo, un festival barrial propone la vieja ceremonia —oscurecer la sala, esperar que empiece la función y dejar que una historia haga su trabajo—.

Entre las propuestas destacadas figura la celebración por los 30 años de Picado fino, el debut de Esteban Sapir que se convirtió en una referencia del cine de culto argentino de los años 90. También se proyectará Una vez, un circo, documental sobre la llegada del Circo de Moscú a la Argentina durante la Guerra Fría, y habrá un encuentro sobre preservación audiovisual con Paula Félix-Didier, que incluirá una proyección sorpresa en 16 milímetros.

La agenda contempla además competencia de cortometrajes en Casa Brandon, la función especial A todo volumen, que combina cine, videoclips y música en vivo, y el programa comentado Hacer cine en el barrio, centrado en experiencias de creación audiovisual en Villa Lugano. El miércoles 10 de septiembre será el turno de Pequeños tesoros, una muestra de cortos de Renzo Cozza, Federico Luis y Jazmín López.

Las entradas son gratuitas y se reservan a través de www.vecinefestival.com.ar. Para Colegiales, la distancia es mínima; para el cine argentino, que siga habiendo festivales, salas y público dispuesto a mirar es bastante más que un detalle: es una buena noticia cultural.