Cinco casos de viruela del mono en Argentina, pero ninguno de la nueva variante en lo que va del año
La viruela del mono, también conocida como monkeypox, es una enfermedad viral causada por el virus del mono, que pertenece a la misma familia que el virus de la viruela humana. Es una zoonosis, lo que significa que se puede transmitir de los animales a los humanos, aunque también se puede transmitir entre personas.
Síntomas
Los síntomas de la viruela del mono suelen comenzar con fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, y fatiga, seguidos de una erupción cutánea característica que comienza en la cara y se extiende al resto del cuerpo. La erupción evoluciona, formando pústulas que finalmente se secan y se caen. Otros síntomas pueden incluir inflamación de los ganglios linfáticos.
Transmisión
El virus se puede transmitir a los humanos a través del contacto directo con fluidos corporales, lesiones en la piel, o materiales contaminados, como ropa de cama. También puede transmitirse a través de gotitas respiratorias en contacto cercano prolongado. En algunos casos, se han reportado brotes en humanos debido al contacto con animales infectados.
Tratamiento y Prevención
No existe un tratamiento específico para la viruela del mono, pero la enfermedad generalmente es autolimitada, es decir, se resuelve por sí sola. Las vacunas contra la viruela humana pueden ofrecer cierta protección contra la viruela del mono. La prevención incluye evitar el contacto con animales que podrían estar infectados, así como con personas que presenten síntomas compatibles con la enfermedad.
Si bien la viruela del mono es menos grave que la viruela humana, puede ser potencialmente peligrosa, especialmente en personas con sistemas inmunológicos debilitados o en áreas donde el acceso a la atención médica es limitado.
En lo que va del 2024, Argentina ha registrado cinco casos de viruela del mono, ninguno perteneciente a la nueva variante. El Boletín Epidemiológico Nacional confirmó que no se han reportado muertes, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la emergencia mundial debido a los brotes registrados en África.
Noticia:
En las entrañas de este 2024, la viruela del mono volvió a hacer su aparición en suelo argentino, aunque, hasta el momento, el territorio nacional se ha mantenido al margen de la nueva variante que se desató con furia en la República Democrática del Congo. Según lo detalla el Boletín Epidemiológico Nacional, elaborado por el Ministerio de Salud, ya se han confirmado cinco casos en lo que va del año. Ninguno, vale aclarar, pertenece a esa variante que tiene a medio mundo en vilo.
Este flagelo, que despertó a la comunidad sanitaria internacional, tuvo su primer brote en África, lo que llevó a la Organización Mundial de la Salud a declararlo una emergencia mundial. A pesar de esto, en Argentina la situación parece estar más controlada, con cinco casos confirmados desde la Semana Epidemiológica 1 (SE) hasta la 31 de este año, sin registrarse muertes.
El reporte del Ministerio, bajo la batuta del ministro Mario Russo, revela que de los 39 casos notificados, 24 fueron descartados y 10 siguen bajo la lupa de los científicos. Lo llamativo es que en las últimas cuatro semanas se confirmaron tres contagios, todos pertenecientes a las SE 30 y 31, con un promedio de edad que ronda los 34 años, oscilando entre un mínimo de 23 y un máximo de 38.
Estos cinco casos se distribuyen geográficamente en distintas latitudes del país. La provincia de Buenos Aires, la Capital Federal, Santa Fe y Río Negro reportaron un caso cada una. De ellos, tres tienen antecedentes de viaje o contacto con viajeros, lo que sugiere una vía de contagio externa, mientras que un caso sigue siendo un misterio sin resolver, y el último está bajo escrutinio científico.
Remontándonos a los años anteriores, en 2022 se informó el primer caso en Argentina, y para el final de aquel año, la cifra escaló a 1.025 contagiados. Sin embargo, el año siguiente trajo un respiro, con un total de 124 casos confirmados. Los especialistas médicos han observado que los niveles de riesgo y contagio varían, ya que hace dos años la transmisión era casi exclusivamente por vía sexual.
La declaración de emergencia por parte de la OMS se basa en la presencia de más de una variante del virus, lo que complica aún más su control y seguimiento. Esta emergencia sanitaria mundial es un recordatorio de que, aunque Argentina se mantiene firme, la lucha contra la viruela del mono sigue siendo una cuestión de constante vigilancia y precaución.