La Selección ganó 3 a 1 en tiempo suplementario y se clasificó a las semifinales del Mundial 2026. El miércoles enfrentará a Inglaterra en Atlanta, en el sexto cruce entre ambos países en una Copa del Mundo y el primero desde 2002.
La Selección argentina derrotó 3 a 1 a Suiza después de 120 minutos de tensión y se clasificó para las semifinales del Mundial 2026, donde enfrentará a Inglaterra por un lugar en la gran final.
Alexis Mac Allister abrió el marcador con un cabezazo tras un córner ejecutado por Lionel Messi. Dan Ndoye igualó para Suiza en el segundo tiempo y obligó al equipo de Lionel Scaloni a atravesar otro partido cargado de nervios, imprecisiones y sufrimiento.
La expulsión de Breel Embolo dejó al conjunto europeo con diez jugadores, pero Argentina no pudo quebrar inmediatamente la resistencia suiza. El encuentro se extendió al tiempo suplementario, hasta que Julián Álvarez convirtió un golazo para marcar el 2 a 1.
Con Suiza adelantada y obligada a buscar el empate, Lautaro Martínez aprovechó los espacios y definió el contraataque que selló el 3 a 1 definitivo.
Argentina volvió a quedar entre las cuatro mejores selecciones del mundo y ahora deberá enfrentar a uno de sus rivales más históricos.
Un partido que necesitó 120 minutos
El resultado puede sugerir una victoria cómoda, pero el desarrollo fue mucho más equilibrado. Suiza manejó la pelota durante varios pasajes, presionó la salida argentina y logró complicar al mediocampo nacional.
El equipo de Scaloni volvió a apoyarse en la firmeza de Lisandro Martínez, Cristian Romero y Emiliano “Dibu” Martínez, mientras que Lionel Messi asumió la conducción ofensiva y participó directamente en el primer gol.
Luego del empate suizo, Argentina tuvo dificultades para generar espacios. Incluso con un jugador más, chocó contra una defensa cerrada y contra una actuación segura del arquero Gregor Kobel.
Thiago Almada, Lautaro Martínez, Nicolás González y Gonzalo Montiel ingresaron para renovar el ataque. El gol del triunfo, sin embargo, llegó recién durante el segundo tiempo suplementario, cuando Julián Álvarez encontró el espacio y colocó un remate espectacular en el ángulo.
Scaloni reconoció después del encuentro que su equipo había sufrido y que todavía existen aspectos por mejorar. También destacó el carácter del plantel y la importancia histórica de alcanzar una nueva semifinal mundialista.
Argentina-Inglaterra, otra vez frente a frente
El partido del miércoles será el sexto enfrentamiento entre Argentina e Inglaterra en la historia de los Mundiales.
El historial registra cinco antecedentes, con tres triunfos ingleses y dos clasificaciones argentinas, una de ellas obtenida mediante una definición por penales.
El primer cruce se produjo en Chile 1962, cuando Inglaterra se impuso 3 a 1 durante la fase de grupos. Cuatro años después volvieron a encontrarse en los cuartos de final del Mundial de Inglaterra 1966, en uno de los partidos más polémicos de la historia de la competencia.
La selección local ganó 1 a 0, pero el encuentro quedó marcado por la expulsión de Antonio Rattín. El capitán argentino discutió la decisión arbitral, demoró su salida y terminó sentado sobre la alfombra roja reservada para la reina Isabel II.
La escena de Rattín estrujando un banderín británico quedó incorporada para siempre al relato futbolístico argentino.
México 1986: Maradona y un partido eterno
La revancha llegó veinte años después, en los cuartos de final del Mundial de México 1986.
Argentina derrotó 2 a 1 a Inglaterra con dos goles de Diego Armando Maradona que ingresaron definitivamente en la historia del fútbol.
El primero fue la célebre “Mano de Dios”, una acción en la que Maradona anticipó al arquero Peter Shilton y convirtió el gol con la mano sin que el árbitro advirtiera la infracción.
Pocos minutos después llegó el “Gol del Siglo”. Maradona tomó la pelota en campo argentino, dejó en el camino a varios futbolistas ingleses, superó al arquero y definió una de las jugadas individuales más extraordinarias de todos los tiempos.
Aquel partido se disputó apenas cuatro años después de la Guerra de Malvinas. La victoria no recuperó las islas ni reparó el dolor de los combatientes y sus familias, pero adquirió una dimensión simbólica imposible de separar de la memoria argentina.
Desde entonces, cada enfrentamiento entre Argentina e Inglaterra vuelve a despertar inevitablemente el recuerdo de Maradona, México 1986 y la causa Malvinas.
Los penales de Francia 1998
El cuarto enfrentamiento mundialista se disputó en los octavos de final de Francia 1998.
Argentina e Inglaterra protagonizaron un partido vibrante que terminó 2 a 2 después del tiempo suplementario. Gabriel Batistuta y Javier Zanetti convirtieron los goles argentinos, mientras que Alan Shearer y Michael Owen marcaron para los ingleses.
El encuentro también quedó marcado por la expulsión de David Beckham luego de una reacción contra Diego Simeone.
La clasificación se resolvió mediante una definición por penales. Carlos Roa detuvo los remates de Paul Ince y David Batty, mientras que Argentina se impuso 4 a 3 y avanzó a los cuartos de final.
Fue otra noche inolvidable para el fútbol argentino y uno de los últimos grandes triunfos mundialistas frente a una potencia europea antes de la llegada de la generación campeona conducida por Lionel Scaloni.
La derrota de Corea-Japón 2002
El último antecedente se produjo durante la fase de grupos del Mundial de Corea-Japón 2002.
Inglaterra ganó 1 a 0 con un penal convertido por David Beckham. Argentina había llegado al torneo como una de las principales candidatas al título, pero quedó eliminada en la primera ronda luego de empatar con Suecia.
Aquella derrota dejó una de las imágenes más dolorosas del ciclo dirigido por Marcelo Bielsa. El equipo argentino había dominado las Eliminatorias sudamericanas y contaba con figuras como Gabriel Batistuta, Juan Sebastián Verón, Ariel Ortega, Hernán Crespo y Javier Zanetti.
Sin embargo, el Mundial terminó mucho antes de lo esperado.
Desde entonces pasaron 24 años sin que Argentina e Inglaterra volvieran a enfrentarse en una Copa del Mundo.
El historial completo en Mundiales
Chile 1962
Argentina 1-3 Inglaterra
Fase de grupos
Inglaterra 1966
Argentina 0-1 Inglaterra
Cuartos de final
México 1986
Argentina 2-1 Inglaterra
Cuartos de final
Francia 1998
Argentina 2-2 Inglaterra
Argentina ganó 4-3 por penales
Octavos de final
Corea-Japón 2002
Argentina 0-1 Inglaterra
Fase de grupos
Balance: tres victorias inglesas, una victoria argentina durante el tiempo reglamentario y una clasificación argentina mediante penales.
Malvinas, presente sin convertir el partido en una guerra
El encuentro del miércoles será una semifinal de fútbol. Los jugadores actuales no participaron del conflicto de 1982 y ninguna competencia deportiva puede resolver una disputa territorial.
Pero tampoco resulta posible presentar Argentina-Inglaterra como un partido completamente vacío de historia.
Las Islas Malvinas continúan bajo administración británica y la Argentina mantiene su reclamo de soberanía. Los 649 argentinos muertos durante la guerra, los veteranos y sus familias forman parte de una memoria nacional que aparece cada vez que ambos países se cruzan en una cancha.
Recordar Malvinas no significa promover odio contra el pueblo inglés ni convertir a los futbolistas en enemigos militares. Significa comprender que el deporte también está atravesado por la cultura, la historia y los símbolos de cada sociedad.
Scaloni intentará que sus jugadores permanezcan concentrados exclusivamente en el juego. Esa es su responsabilidad como entrenador. Para millones de argentinos, sin embargo, el partido también estará acompañado por recuerdos que atraviesan generaciones.
Una semifinal que detendrá al país
Argentina e Inglaterra jugarán el miércoles 15 de julio, desde las 16, en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta.
El ganador avanzará a la final del Mundial 2026 y enfrentará al vencedor de la semifinal entre Francia y España.
Argentina llegará después de disputar 120 minutos contra Suiza. Inglaterra también necesitó tiempo suplementario para eliminar a Noruega, por lo que la recuperación física será decisiva para ambos equipos.
Scaloni deberá resolver el estado de sus futbolistas, reorganizar el mediocampo y encontrar una forma de evitar los períodos de desconexión que permitieron crecer a Suiza.
Inglaterra ofrecerá velocidad, potencia física, juego aéreo y futbolistas capaces de definir un partido en una sola acción. Argentina responderá con experiencia, carácter y una generación acostumbrada a competir bajo presión.
En los bares, clubes, plazas y casas de Colegiales, el barrio volverá a reunirse alrededor de una pantalla. Será una semifinal mundialista, pero también un nuevo capítulo de una rivalidad que atraviesa más de sesenta años de historia.
Dentro de la cancha habrá dos selecciones buscando la final. Fuera de ella estarán Rattín, Maradona, México 1986, los veteranos y una causa que sigue formando parte de la identidad nacional: las Malvinas son argentinas.
Colegiales Noticias
Argentina deberá jugar con serenidad y no confundir memoria con desesperación, pero ¿es realmente posible separar por completo el fútbol de la historia cuando enfrente aparece Inglaterra y detrás permanecen Malvinas, Maradona y tantas generaciones atravesadas por la misma rivalidad?
¿El equipo de Scaloni conseguirá transformar la presión histórica en energía competitiva, o el verdadero desafío será dejar los símbolos afuera durante 90 minutos para recuperarlos recién después del resultado?