Barrio de Saavedra: cuatro vecinos intoxicados por monóxido de carbono

Barrio de Saavedra: cuatro vecinos intoxicados por monóxido de carbono


En la madrugada del lunes 7 de julio, cuatro vecinos de un edificio de la calle Jaramillo al 2800, en Saavedra, fueron trasladados al Hospital Pirovano con signos severos de intoxicación por monóxido de carbono. Otros ocho vecinos fueron asistidos en el lugar. El gas mortal, invisible y silencioso, vuelve a ser protagonista en los hogares porteños.


Un enemigo invisible en pleno invierno

La escena se repitió como tantas veces en los inviernos de Buenos Aires. Mareos, náuseas, dolor de cabeza y un olor apenas perceptible a gas. Cuatro personas —una mujer de 53 años, un hombre de 57, y dos jóvenes de 18 y 21 años— fueron halladas por los Bomberos de la Ciudad con síntomas de intoxicación en un departamento del cuarto piso.

Según informó SAME, los niveles de intoxicación en sangre oscilaban entre el 23% y el 48%, un rango elevado que puede generar pérdida de conciencia e incluso ser letal si no se actúa a tiempo. Gracias a la rápida intervención de los bomberos y el personal médico, los vecinos fueron trasladados al Hospital Pirovano, donde recibieron tratamiento con oxígeno.


¿Qué es el monóxido de carbono y por qué es tan peligroso?

El monóxido de carbono (CO) es un gas incoloro, inodoro e insípido que se genera por la combustión incompleta de materiales como gas, leña, carbón, kerosene o nafta. Justamente por no tener olor ni color, es imposible detectarlo sin aparatos especializados.

Al inhalarse, el CO se une a la hemoglobina de la sangre mucho más rápido que el oxígeno, desplazándolo. Esto impide que el cuerpo reciba el oxígeno necesario y puede causar desde mareos y vómitos hasta la muerte por asfixia.


Recomendaciones para evitar una tragedia

La llegada del frío y el uso intensivo de calefactores, estufas y hornallas hace que cada invierno se repitan estos episodios. Por eso, es fundamental tomar medidas de prevención en todos los hogares:

  • Ventilación cruzada: siempre dejar una rendija abierta o una ventana entreabierta, incluso con el frío.
  • No usar hornallas para calefaccionar: están diseñadas para cocinar, no para calentar ambientes.
  • Revisar artefactos y ventilaciones: hacer controles anuales con gasistas matriculados.
  • Detectores de CO: instalar un detector de monóxido de carbono puede salvar vidas.
  • Llama azul: la llama de artefactos a gas debe ser siempre azul. Si es amarilla o anaranjada, es señal de combustión incompleta.

Un llamado a la conciencia barrial

El barrio de Saavedra se caracteriza por su vida tranquila, sus casas bajas y sus vecinos solidarios. Pero también por contar con construcciones antiguas, muchas veces con instalaciones de gas sin mantenimiento. ¿Hace cuánto no revisás el calefón? ¿Y la estufa? ¿Confiás en la llama sin preguntar por el gas?

La tragedia evitada por poco este lunes sirve como alerta para todos los porteños. La prevención no es paranoia, es responsabilidad barrial. Porque el enemigo no siempre entra por la puerta: a veces se cuela por una rendija sin que lo veamos.