El cáncer de vejiga

El cáncer de vejiga es una enfermedad que puede manifestarse a través de diversos síntomas, tener métodos específicos de diagnóstico y estar influenciada por ciertos factores relacionados con la alimentación. Aquí te lo presento en voz pasiva:

Los síntomas del cáncer de vejiga pueden incluir sangre en la orina, micción frecuente, dolor al orinar, infecciones urinarias recurrentes, obstrucción urinaria y dolores en la espalda o en la pelvis. Es importante destacar que estos signos pueden variar en intensidad y pueden estar presentes de manera intermitente.

Para el diagnóstico de esta enfermedad, se suele realizar una citoscopía, un estudio mínimamente invasivo que permite visualizar el interior de la vejiga para detectar posibles lesiones sospechosas. En caso de hallar alguna anomalía, se procede a realizar una biopsia para confirmar la presencia de células cancerosas.

Entre las posibles causas del cáncer de vejiga relacionadas con la alimentación, se encuentran el consumo de ciertos alimentos y hábitos dietéticos. Por ejemplo, la ingesta de alimentos ricos en arsénico, como el agua contaminada o algunos mariscos, se ha asociado con un mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad.

Además, algunas investigaciones sugieren que una dieta rica en carnes procesadas y con alto contenido de grasas saturadas podría aumentar la probabilidad de padecer cáncer de vejiga. Por otro lado, el consumo regular de frutas y verduras, especialmente aquellas ricas en antioxidantes y vitaminas, podría ayudar a reducir el riesgo de esta enfermedad.

Es importante tener en cuenta que el cáncer de vejiga es una enfermedad multifactorial, y si bien la alimentación puede desempeñar un papel en su desarrollo, también intervienen otros factores como el tabaquismo, la exposición a agentes químicos en el lugar de trabajo, antecedentes familiares y la edad.

En resumen, los síntomas del cáncer de vejiga pueden ser diversos y variados, el diagnóstico se realiza mediante estudios específicos como la citoscopía y la biopsia, y aunque la alimentación puede influir en el riesgo de padecer esta enfermedad, su desarrollo está asociado a múltiples factores.

Cada año, son diagnosticados cerca de 4 mil casos de cáncer de vejiga en Argentina, siendo el quinto más frecuente en varones, con 2.955 diagnósticos anuales, solo precedido por los tumores de próstata, colon, pulmón y riñón, mientras que en las mujeres la incidencia es menor, con 830 diagnósticos por año, ocupando el 15° lugar. En total, se registran 3.785 nuevos casos cada año.

En el marco del Día Mundial del cáncer de vejiga, que se conmemora este domingo, se ha hecho hincapié en la importancia de prestar atención a los síntomas y signos que ameritan la consulta con el médico de cabecera. Sangre en la orina, orinar frecuentemente, dolor al orinar, infecciones urinarias, obstrucciones urinarias y dolores en la espalda o en la pelvis son algunas de las posibles manifestaciones de esta enfermedad.

Entre los factores de riesgo para desarrollar cáncer de vejiga se encuentran algunos modificables, como el tabaquismo, y otros no modificables, como antecedentes familiares de cáncer de vejiga, exposición laboral a pinturas, metales o productos derivados del petróleo, radioterapia pélvica, ciertos medicamentos utilizados en la terapia contra el cáncer y consumo de agua con altas concentraciones de arsénico, entre otros.

El tabaquismo se posiciona como el principal factor de riesgo en el desarrollo del cáncer de vejiga, según afirmó la Dra. Jeanette Burton, médica oncóloga clínica, staff del Servicio de Oncología del Hospital Municipal de Agudos Dr. Leónidas Lucero, de Bahía Blanca. La acumulación de carcinógenos presentes en el tabaco en la vía urinaria, especialmente en la vejiga, incrementa significativamente el riesgo de padecer cáncer en esta área.

Para el Dr. Carlos Silva, Coordinador Médico y co-coordinador Psicosocial de la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (LALCEC), es crucial estar atento a los síntomas que pueden indicar la presencia de cáncer de vejiga, ya que esta enfermedad tiende a no manifestarse hasta etapas avanzadas. Síntomas como orinar con sangre en forma indolora y con coágulos, así como síntomas de irritación vesical, deben ser motivo de consulta médica sin dilaciones.

El cáncer de vejiga se presenta en 9 de cada 10 casos a partir de los 55 años, con una edad promedio de 70 años. La prevención cobra un papel fundamental, dado que no existen métodos de screening como en otros tipos de cáncer. Es esencial adoptar hábitos saludables como no fumar, mantener una buena hidratación, una alimentación balanceada, realizar actividad física y acudir tempranamente al médico ante la aparición del primer síntoma.

Para el diagnóstico del cáncer de vejiga, se debe realizar una citoscopía, seguida de una biopsia en caso de encontrar una lesión sospechosa. En cuanto a los tratamientos, se indica cirugía si el tumor está localizado únicamente en la vejiga, generalmente precedida de quimioterapia y/o radioterapia, y en etapas metastásicas se recurre a tratamientos sistémicos como quimioterapia, inmunoterapia o anticuerpos conjugados con agentes citotóxicos.

Los avances en el tratamiento de los tumores avanzados, como la inmunoterapia y los tratamientos dirigidos a mutaciones específicas, han mejorado significativamente la sobrevida de los pacientes, según señaló la Dra. Burton. Aun en estadios metastásicos, se cuentan con herramientas sumamente efectivas, lo que resalta la importancia de la detección temprana y el inicio oportuno del tratamiento.