Gerardo Werthein presentó su renuncia como canciller tras fuertes tensiones internas

El canciller Gerardo Werthein presentó su renuncia al presidente Javier Milei tras varios días de rumores y choques dentro del Gabinete. La salida marca el inicio de una etapa de reacomodamientos políticos tras las elecciones legislativas.

En medio de un clima de desgaste y versiones cruzadas, Gerardo Werthein presentó formalmente su renuncia al cargo de ministro de Relaciones Exteriores. La decisión fue comunicada el viernes pasado en una reunión privada en la Quinta de Olivos, en presencia del presidente Javier Milei y su hermana, Karina Milei.

Desde la Casa Rosada confirmaron que el mandatario aceptó la dimisión, que se hará efectiva el próximo lunes, luego de las elecciones nacionales del 26 de octubre.


Las razones detrás de la renuncia

Fuentes cercanas al canciller indicaron que la decisión responde a una combinación de factores políticos y personales. Werthein habría manifestado su malestar por las interferencias del asesor presidencial Santiago Caputo, con quien mantenía un vínculo distante y tenso.

Durante la última gira presidencial por Estados Unidos, el entorno de Caputo habría cuestionado al canciller por un supuesto malentendido con el equipo de Donald Trump sobre el tipo de elecciones que se celebrarán en Argentina. Este episodio terminó de erosionar la confianza entre ambos.

En paralelo, Werthein percibía las gestiones diplomáticas paralelas del asesor como una intromisión directa en su cartera. La situación se agravó cuando Daniel Parisini —alias “Gordo Dan”, uno de los allegados a Caputo— realizó declaraciones públicas que reflejaron la interna del oficialismo y precipitaron la salida del funcionario.


Un cambio anunciado

Como si hubiera previsto su final, Werthein firmó el lunes una lista con más de 80 traslados diplomáticos, sellando uno de los últimos actos de su gestión. También había deslizado en medios cercanos que había planteado un ultimátum al presidente sobre los límites del poder informal del asesor Caputo.

Su salida cierra un ciclo que se había iniciado con la destitución de Diana Mondino, quien fue apartada tras votar a favor de Cuba en la ONU. Desde entonces, Milei no había sufrido bajas dentro del Gabinete, lo que convierte la renuncia de Werthein en el primer movimiento político relevante en meses.


Reacomodamientos en el Gabinete

La renuncia del canciller se produce en vísperas de un reordenamiento más amplio del equipo presidencial. Javier Milei ya anticipó que el 10 de diciembre dejarán sus cargos Patricia Bullrich (Seguridad) y Luis Petri (Defensa), ambos candidatos en las elecciones legislativas. También se prevé la salida del vocero Manuel Adorni, quien asumirá como legislador porteño.

El propio Milei confirmó que tras los comicios se iniciará una “segunda etapa” del Gobierno. “De cara al segundo tramo voy a reacomodar el gabinete para lograr los objetivos de las reformas de segunda generación. El día 26 a la noche veré qué tipo de entramado necesito para lograrlos”, expresó en una entrevista con Guillermo Andino.


Epílogo diplomático

A pesar de su salida, Werthein no se retirará de la escena política: planea continuar vinculado al área de relaciones internacionales, con base en Washington. Empresario, diplomático y representante argentino ante el Comité Olímpico Internacional durante años, deja el cargo con un balance ambivalente: logró mantener ciertos vínculos estratégicos, pero quedó envuelto en las disputas de poder que caracterizan al oficialismo.