Siendo un medio barrial centrado colegiales, nos parece importante para seguir expandiendo la cultura la historia contarles un acerca de la vida de las personas que le dan ciertos nombres a las calles del nuestro querido barrio tales como Virrey Arredondo, Virrey Loreto y Virrey Olaguer y Feliu.

Virrey Loreto:

  • Nicolás Felipe Cristóbal del Campo y Rodríguez de Salamanca era un noble español que había heredado el título de segundo marqués de Loreto, además de también ser un militar, ilustrado, coleccionista y numismático que ejerció el cargo de tercer virrey del Río de la Plata desde 1784 hasta 1789. Nació en Sevilla en 1723 en el seno de una familia noble y culta de origen flamenco emparentada con la nobleza local (su abuelo paterno se apellidaba Van der Velde que traducido al castellano pasó a ser del Campo).
  • Sus padres fueron Nicolás Ignacio del Campo y Cuesta, quien fuera el primer marqués de Loreto (n. en 1687), y Josefa Arcadia Rodríguez de Salamanca y García-Olaya (n. en 1706). Sus abuelos paternos eran Diego del Campo y Maestre (nacido Jacopus van der Velde und Meesttere) y Bernarda Laureana de la Cuesta y Saavedra; mientras que sus abuelos maternos fueron Pedro Rodríguez de Salamanca y Solís y Florencia García-Olaya y Vivanco
  • Nicolás del Campo tuvo nueve hermanos, de los cuales guardó especial relación con Pedro José, que fue canónigo racionero de la catedral de Sevilla, así como con Benito, veinticuatro, procurador mayor de la ciudad y caballero maestrante.
  • El II marqués de Loreto fue un ilustrado, como demuestra el hecho de haber formado parte de los fundadores, junto con su hermano Benito del Campo y otros caballeros sevillanos, de la Sociedad Económica Sevillana de Amigos del País en 1775. Era un entusiasta coleccionista de libros raros, pinturas, figuras de yeso y monedas antiguas.
  • Hizo carrera militar, teniendo los empleos de coronel del regimiento de milicias provinciales de Sevilla y brigadier de los Reales Ejércitos. Participó en la invasión del norte de Portugal de 1761 en el marco de la guerra de los siete años y en el Sitio de Gibraltar de 1779.
  • Por real provisión de Carlos III de España de 13 de agosto de 1783 Nicolás del Campo y Rodríguez de Salamanca fue nombrado virrey del Río de la Plata, cargo en el que tomó posesión en Buenos Aires el 7 de marzo de 1784.
  • Como era pelirrojo los vecinos de la capital virreinal lo apodaron Bicho Colorado.​ A diferencia de la mayoría de los anteriores virreyes, no había tenido experiencia política alguna en Hispanoamérica antes de llegar a Buenos Aires. Demostró ser un administrador honrado y capaz para ejercer el virreinato, cuya importancia crecía vertiginosamente.
  • Durante su virreinato se continuaron los trabajos de los comisarios enviados para la demarcación de los límites entre los dominios de España y Portugal en América del Sur acordados en el Tratado de San Ildefonso de 1777.
  • El 8 de agosto de 1785 estableció la Real Audiencia de Buenos Aires,​ que había sido creada en 1783 por su predecesor; tuvo que hacer frente al establecimiento de la Real Ordenanza de Intendencias en el Río de la Plata —instituyendo ocho de ellas y creando la Intendencia de Puno, incorporada al Virreinato del Perú en 1796— prosiguió el arreglo de las calles, haciendo el empedrado de algunas y al nuevo sistema de relaciones entre los intendentes y el virrey, con sus facultades y prerrogativas tradicionales.
  • Aplicó sus ideas ilustradas en la política económica virreinal. Influenciado por la fisiocracia fomentó la economía en todos sus niveles, tratando de promover la agricultura, estimulando el cultivo del trigo y la instalación de silos para conservar las cosechas.
  • No descuidó la industria ganadera, buscando nuevas fuentes de sal de buena calidad y bajo costo para facilitar el funcionamiento de los saladeros de carne vacuna (introducidos una década antes). Ello lo logró a través de dos objetivos: introdujo una nueva política de coexistencia pacífica y un comercio provechoso con los indios lo que le permitió enviar una expedición a las Salinas Grandes a fin de traer el mineral que necesitaba la provincia.
  • Mejoró las instalaciones del puerto y luchó contra el contrabando.
  • En 1789 el virrey marqués de Loreto fue reemplazado por el virrey Arredondo, volviendo a su Sevilla natal con el grado militar de mariscal de campo. Soltero y ya anciano, se fue a vivir junto a su hermano Benito del Campo, habitando junto a él y a su esposa en la casa que el matrimonio había edificado en la calle de San José nº 13. Esta casa palaciega, cuya fachada preside el escudo del marqués de Loreto, todavía se conserva gracias a que fue rehabilitada a finales del siglo XX como una de las sedes de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.
  • Años después de su regreso a Sevilla, Nicolás del Campo fue nombrado Gentilhombre de Cámara de Su Majestad, con entrada, lo que le facultaba para pertenecer a los círculos cortesanos más inmediatos al rey Carlos IV de España. Por ello se trasladó a Madrid, donde murió el 17 de febrero de 1803 a la edad de 79 años. Fue sepultado en la cripta del altar mayor de la parroquia de San Sebastián.

Virrey Arredondo:

  • Nicolás Antonio Arredondo Pelegrín (Bárcena de Cicero, España, 1726 – Madrid, España, 1802) fue un militar y político español que ocupó el cargo de virrey del Río de la Plata.
  • Participó en las guerras de Italia, donde ganó prestigio como militar llegando a ser funcionario real. Luego, fue enviado a América, donde desempeñó cargos políticos en Cuba.
  • Posteriormente fue enviado al Río de la Plata, siendo gobernador de la Gobernación de La Plata, en el Alto Perú. Tras finalizar su mandato el virrey Nicolás del Campo fue designado por el rey como virrey del Río de la Plata.
  • Sus obras principales fueron la continuación del empedrado de Buenos Aires, la capital virreinal, y la fortificación de la ciudad de Montevideo. Creó consejos vecinales y cuerpos de policías. Se manifestó también a favor de la creación del Consulado de Buenos Aires. Además mejoró las minas de plata, impulsó la ganadería y resolvió los conflictos entre estancieros y comerciantes.
  • En 1794 consiguió que se instalara el Consulado Real, que funcionaba a modo de tribunal comercial, con el fin de evitar el contrabando y otras prácticas ilegales.
  • Tras dimitir en 1795 regresó a España, donde fue nombrado Capitán General de Valencia, cargo que ocupó hasta su muerte en 1802.

Virrey Olaguer Feliú:

  • Antonio Olaguer Feliú y Heredia López y Domec (Villafranca del Bierzo, 14 de octubre de 1742 – Madrid, 19 de mayo de 1813) era un militar, burócrata y gobernante colonial español que ejerció el cargo de sexto virrey del Río de la Plata desde 1797 hasta 1799.
  • Hijo de Tomás Olaguer Feliú, natural de Ceuta, y de María Josefa Heredia Domec, nacida en Jaca, ingresó en el ejército como cadete el 1 de noviembre de 1755, fue promovido a subteniente el 10 de septiembre de 1760 y pasó al 2º Batallón del Regimiento de Granada. Sirvió en Cuba, en 1763 y en Puerto Rico, en 1765 bajo el mando de Alejandro O’Reilly.
  • Tras permanecer cuatro años comisionado en la Secretaría de la Inspección General de Infantería, atendiendo los asuntos relativos a los cuerpos veteranos de infantería, caballería, dragones y artillería de ambas Américas, en 1774 es nombrado Sargento Mayor del Regimiento de Infantería de Guadalajara. Luego participó bajo las órdenes del general Alejandro O’Reilly en la fracasada expedición contra Argel de 1775.
  • Fue enviado a Buenos Aires durante la gobernación de Pedro de Cevallos como especialista militar y participó con el grado de Teniente Coronel y al mando del 2º Batallón del Regimiento Saboya del sitio y de la toma a los portugueses de la isla de Santa Catalina y posteriormente de Colonia del Sacramento en 1777.
  • En febrero de 1783 fue ascendido al grado de Brigadier y nombrado Inspector General de las Tropas del Virreinato del Río de la Plata y Cabo Subalterno del Virrey.
  • El 2 de junio de 1788, en una ceremonia presidida por el Obispo de Buenos Aires, don Antonio Olaguer Feliú contrajo matrimonio con doña Ana de Azcuénaga, hija de don Vicente de Azcuénaga, natural de Durango, Vizcaya y de la porteña doña María Rosa Benedicta Basavilbaso y Urtubia, hija de Domingo de Basavilbaso.
  • También estuvo en el mandaro de gobernador de Montevideo entre el 2 de agosto de 1790 y el 11 de febrero de 1797, teniendo que ocuparse de las complicadas relaciones entre los comerciantes, de combatir el contrabando, de los estragos que causo la viruela en Montevideo y de los efectos de las continuas guerras contra Francia y luego contra Inglaterra, lo que produjo el cierre del puerto. Por disposición del virrey, procedió a organizar el Cuerpo de Blandengues de Montevideo, entre cuyos integrantes estaría José Artigas.
  • En 1792 por Real Decreto se lo ascendió al grado de Mariscal de Campo.
  • Posteriormente fue designado virrey del Río de la Plata el 2 de mayo de 1797, cargo que logró ocupar hasta el 14 de marzo de 1799.
  • A lo largo de su mandato ha tenido que enfrentarse a diferentes frentes y amenazas de las fuerzas británicas y portuguesas en la región del Plata y el incipiente clima revolucionario inspirado en la Revolución francesa. Dentro del ámbito que respecta a lo económico, ha autorizado la entrada de buques extranjeros y neutrales al puerto de Buenos Aires para estimular las actividades comerciales del virreinato que estaban comenzando a sufrir los efectos negativos de las tensiones crecientes entre las potencias europeas. El 18 de febrero de 1799, un bando de don Antonio Olaguer Feliú, publicó la Real Orden del 19 de julio de 1798, comunicando la creación oficial del Protomedicato de Buenos Aires.
  • Ha sido nombrado Caballero de la Real Orden Española de Carlos III por Decreto del 15 de noviembre de 1798.
  • Una vez ya regresando para España, en el año 1804 fue nombrado Comandante General del Ejército en la Provincia de Guipúzcoa y, en julio de 1807, Inspector General de los Regimientos de Infantería de Línea.
  • El 25 de noviembre de 1807 terminó siendo nombrado Secretario de Estado y del Despacho de Guerra por Carlos IV y, además, logró ser ascendido al grado de Teniente General. Durante su mandato tuvo que lidiar con la presencia de las tropas francesas de Napoleón en España y las intrigas palaciegas, las cuales derivaron en el Motin de Aranjuez y la caída de Carlos IV.