La Ciudad de Buenos Aires lleva adelante castraciones gratuitas de perros y gatos como una política pública de salud tanto para los animales como para las personas. No es un gesto de caridad: es una medida sanitaria necesaria, pensada para controlar la población animal, prevenir enfermedades, y mejorar la convivencia urbana.
¿Por qué se hacen castraciones gratuitas?
Porque en CABA se estima que el 80% de los hogares tiene al menos una mascota, y sin control, la reproducción desmedida de perros y gatos puede generar situaciones de abandono, maltrato, transmisión de enfermedades y superpoblación en refugios. Esterilizar evita todo eso.
Además, la castración:
Disminuye comportamientos agresivos o territoriales.
Evita enfermedades como tumores uterinos o testiculares.
Mejora la esperanza y calidad de vida del animal.
¿Y por qué es gratuito?
Porque el Estado tiene responsabilidad en la salud pública y en la tenencia responsable de animales. La gratuidad garantiza el acceso igualitario a un procedimiento esencial, evitando que quede limitado a quienes puedan pagarlo en clínicas privadas.
En este contexto, los operativos del Gobierno de la Ciudad —en sedes fijas como Parque Indoamericano o Costanera Sur y en móviles que rotan por las 15 comunas— brindan castración con turno y vacunación antirrábica sin turno, de lunes a viernes, como parte de una estrategia sostenida. Y lo hacen incluso con lluvia o frío: la salud animal no se pone en pausa.
¿Cómo acceder?
Vacunación antirrábica: libre y sin turno. Solo hay que presentarse.
Castración: con turno previo. Se saca los viernes a las 10 h en buenosaires.gob.ar/animalesba, con una cuenta en miBA.
El trámite es sencillo: completás un formulario, esperás confirmación por mail, y llevás al animal siguiendo las indicaciones. Siempre debe ir en ayuno, con correa o transportadora, y acompañado por un adulto.
¿Qué pasa si no se castra?
Dejar una mascota sin esterilizar multiplica el riesgo de abandono, fomenta el tráfico de animales y genera camadas indeseadas. También puede exponer a enfermedades que se propagan fácilmente entre animales callejeros.
Por eso, más que un trámite veterinario, castrar es un acto de conciencia. Es cuidar al animal y al barrio.
¿Vos ya castraste a tu mascota? ¿Qué opinás de esta política pública? ¿Alcanzan los turnos, llega bien la información a todos los barrios o queda concentrado en zonas del sur?