La Ciudad recuperó en Palermo y zonas linderas propiedades usurpadas tras años de reclamos vecinales
Tras denuncias sostenidas de vecinos y expedientes judiciales abiertos desde hace más de una década, el Gobierno de la Ciudad avanzó esta semana en la recuperación de dos propiedades usurpadas en Palermo, señaladas como focos persistentes de conflicto, inseguridad y deterioro urbano. Los operativos fueron supervisados por autoridades porteñas y ejecutados por la Policía de la Ciudad junto a equipos de emergencia.
Uno de los inmuebles es conocido en el barrio como la “casa violeta”, ubicada en Guatemala al 5427. Se trata de un PH tomado desde hace aproximadamente 30 años, con un juicio de desalojo iniciado en 2014 y una clausura previa dispuesta en noviembre pasado. Según consta en las denuncias vecinales, el lugar había sido vinculado a robos en la vía pública y situaciones de violencia, lo que generó un clima de tensión permanente en la cuadra.
El procedimiento fue llevado adelante con intervención de la Policía de la Ciudad, personal de Emergencias, la Red de Atención y Bomberos, y contó con la supervisión del jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny.
Un edificio recuperado frente a América TV
En paralelo, la Ciudad recuperó un edificio de planta baja y tres pisos ubicado en Honduras 5648, en Palermo Hollywood, frente a las instalaciones del canal América. El inmueble había sido intrusado en 2013 y se encontraba en condiciones edilicias críticas: sin suministro eléctrico, con deudas de servicios acumuladas y reiteradas denuncias por parte de vecinos de la zona.
La propietaria del edificio celebró públicamente el desalojo tras más de 13 años de conflicto judicial. Desde el Gobierno porteño, el jefe de Gobierno Jorge Macri respaldó el operativo y sostuvo que la recuperación de propiedades usurpadas forma parte de una política activa para garantizar el respeto por la propiedad privada y mejorar el orden urbano.
“Durante años se naturalizó convivir con inmuebles tomados, en perjuicio de los vecinos que cumplen la ley”, señalaron fuentes oficiales. “La intervención del Estado busca cortar con esa lógica de abandono y resignación”.
Una política sostenida de recupero urbano
Desde el inicio de la actual gestión, la Ciudad informó que ya se recuperaron 579 viviendas y edificios usurpados en distintos barrios porteños. Entre los casos más emblemáticos figuran inmuebles del Casco Histórico, Belgrano, Nueva Pompeya, Costanera Sur y Palermo, además de recientes desalojos en San Nicolás, Constitución, San Telmo, Flores y Parque Avellaneda.
En varios de esos operativos se detectaron situaciones de riesgo estructural, actividades ilegales y ocupaciones prolongadas que superaban los 30 o 40 años, con impacto directo en la vida cotidiana de los barrios.
Impacto barrial y expectativa vecinal
Si bien los operativos se desarrollaron en Palermo, su efecto se extiende a zonas linderas como Colegiales, donde vecinos siguen de cerca estos casos como antecedente frente a situaciones similares aún sin resolver.
Para muchos frentistas, la recuperación de estos inmuebles representa algo más que un hecho policial: implica la posibilidad de volver a habitar calles más tranquilas, reducir focos de conflicto y recuperar patrimonio urbano que llevaba años en estado de abandono.
El debate, sin embargo, sigue abierto: cómo prevenir nuevas usurpaciones, cómo acelerar los procesos judiciales y qué políticas habitacionales acompañan estas medidas para evitar que el problema simplemente se desplace de barrio en barrio.
Colegiales y Palermo, otra vez, quedan en el centro de una discusión más amplia sobre orden urbano, derecho a la vivienda y convivencia en la Ciudad.