Más de 5200 jubilados ya accedieron al pase gratuito de subte

Colegiales y los abuelos: un alivio que llega pero todavía queda corto

En una Ciudad donde cada peso pesa, especialmente para quienes ya trabajaron toda la vida, se informó que más de 5200 jubilados lograron acceder al pase gratuito de subte en los últimos meses. El dato, que a primera vista suena alentador, abre también una pregunta incómoda en barrios como Colegiales: ¿alcanza?

Desde la Secretaría de Gobierno y Vínculo Ciudadano se detalló que entre septiembre de 2025 y abril de 2026 unas 5267 personas mayores realizaron el trámite para viajar sin costo en la red de subte y premetro. El beneficio forma parte del programa Prioridad Porteña y se encuentra regulado por la Ley 6817, dentro del plan de movilidad de la Ciudad.

En términos concretos, el pase está dirigido a jubilados y pensionados con domicilio en CABA que no superen ingresos equivalentes a dos haberes y medio mínimos. Es decir, una porción específica del universo jubilado, no todos.

Un trámite que pasa por la comuna

En Colegiales, el acceso al beneficio se canaliza principalmente a través de la sede comunal correspondiente, donde los vecinos pueden acercarse de lunes a viernes entre las 9 y las 15 horas. También existe la opción digital mediante el sistema de Trámites a Distancia (TAD), aunque en la práctica muchos adultos mayores siguen dependiendo de la atención presencial.

El procedimiento no es complejo, pero tampoco es automático. Se exige DNI, último recibo de haberes, constancia de inscripción en ARCA y certificado de negativa de ANSES. Documentación que, para algunos, implica más de una vuelta y cierta paciencia.

Un respiro en medio de la tormenta

Para el jubilado de barrio, el que toma el subte para ir al médico, visitar a un hijo o simplemente moverse por la ciudad, este pase representa algo más que un beneficio: es una pequeña defensa frente al avance constante del costo de vida.

En un contexto donde el transporte no deja de aumentar y los ingresos quedan cada vez más atrás, dejar de pagar el subte puede marcar la diferencia entre salir o quedarse en casa.

Sin embargo, el número también invita a mirar el vaso medio vacío. Más de 5200 beneficiarios en toda la Ciudad parecen pocos frente a la cantidad real de jubilados que viven en Buenos Aires. En barrios como Colegiales, donde la población adulta mayor es significativa, muchos todavía no accedieron o directamente desconocen el trámite.

Lo que viene

El pase tiene una duración de cinco años y puede renovarse indefinidamente si se mantienen los requisitos. En teoría, una política sostenida en el tiempo. En la práctica, el desafío está en ampliar el alcance y simplificar el acceso.

Porque en la calle, en la parada del colectivo o en la boca del subte, la conversación es otra. El vecino grande no está pensando en leyes ni programas: está pensando en cómo llegar a fin de mes sin resignar movilidad.

Y ahí es donde aparece la verdadera discusión: ¿es un beneficio suficiente o apenas un parche dentro de un problema mucho más grande?

En Colegiales, como en tantos rincones de la Ciudad, la respuesta todavía se está escribiendo en la vereda.